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MATTHEW, REY DE LOS STRIPPERS

MATTHEW, REY DE LOS STRIPPERS

Magic Mike, de Steven Soderbergh, se nota que es un trabajo-encargo. Se trata de la autobiografía de uno de sus protagonistas, Channing Tatum y de su vida de stripper masculino cuando tenía 19 años. Por tanto, la película no engaña a nadie, pues uno sabe en todo momento qué es lo que va a encontrase: chicos musculados contoneándose delante de chicas ávidas de pasar un buen rato, sexo, drogas, alcohol y mucha fiesta desfasada.

No obstante, el acierto de Soderbergh es tratar todos estos temas con la elegancia que lo caracteriza, gracias a una fotografía y un montaje que hace adivinar y sugerir y que no muestra más de lo que es estrictamente necesario para explicar la historia.

Tenemos pues a tres protagonistas masculinos: Channing Tatum, el Magic Mike del título, dotado más para el baile que para la interpretación; Alex Pettyfer, no dotado ni para una cosa ni para la otra, sólo es una simple cara y cuerpo joven y bello y Matthew McConaughey, quien a sus 43 añazos, es el que se lleva el gato al agua. Sexy, seductor y tremendamente energético y arrollador, le basta con una mirada y dos frases para ponerse al público femenino en el bolsillo, es el jefe de los stripper y el "puto amo" de la función. Se nota que se lo ha pasado en grande interpretando a Dallas, su interpretación es divertida y memorable.

La trama es justita y el guión, lleno de clichés y tópicos del mundo del striptease, no ayudan demasiado al buen desarrollo de la trama. Hay algunos aciertos, como el hecho de no presentar una historia edulcorada, sinó llena de obstáculos y dificultades sobre todo para los dos protagonistas más jóvenes, pero la película podía haber sido más sórdida y haber puesto toda la carne en el asador a la hora de presentar el descenso a los infiernos de los personajes.

A pesar de ello, la cinta no es Haywire, una de las películas peores de su realizador y se deja ver como un entretenimiento, bastante exclusivo del público femenino, a pesar de la trama que hay detrás de la fiesta y la exaltación de la belleza masculina.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Matthew McConaughey, lo mejor de Magic Mike.

LA APUESTA POR EL FUTURO

LA APUESTA POR EL FUTURO

Este año podemos destacar como novedad que Nuevos Directores se haya desligado de la sección al que había pertenecido hasta ahora, Zabaltegi, para convertirse en una sección totalmente independiente y con personalidad propia. El nuevo director del festival de cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos y su equipo han decidido apoyar de esta manera a los nuevos talentos y por ello Nuevos Directores tiene el objetivo de convertirse en un lugar preferente en la búsqueda y captación de esos genios que aún están por descubrir. Por lo tanto, Nuevos Directores tiene la ambición de llegar a ser una cita ineludible dentro del marco del festival y así poder ofrecer un cine de calidad que nada tenga que envidiar a las demás secciones del certamen. Porque ya se sabe que autores como Malick o Tarantino nunca van a pensar en San Sebastián como primera opción para estrenar su próxima película, por ello es indispensable apoyar a los cineastas que están empezando. Todos los grandes han tenido que luchar muy duro para llegar a donde han llegado y en estos tiempos tan difíciles donde sacar un proyecto adelante se puede convertir en una auténtica pesadilla es más necesario que nunca promover el talento de los jóvenes creadores.

Pero es fácil decirlo y difícil llevarlo a cabo. Los próximos años podremos ver si la apuesta iba en serio o sólo era un farol. Esperemos que la intención de la nueva sección de que los jóvenes puedan sentirse valorados y que puedan seguir aprendiendo a hacer cine sea firme y que no tenga vuelta atrás. Para ello han dotado al premio de Kutxa-Nuevos Directores de 90.000 euros. Una buena cantidad para aquellos que quieran seguir apostando por un cine personal y de calidad. Este año los miembros del jurado que tenían que decidir cuál ha sido la mejor película de ésta 60 edición han sido la productora iraní Katayoon Shahabi que ha ejercido su labor como presidenta, el escritor y crítico Demetrios Matheou, el cineasta Radu Muntean, la escritora y catedrática vasca Lourdes Oñederra y la programadora Diana Sánchez.

LA VENCEDORA

Este año se han presentado a concurso 17 películas. La mayoría de ellas han tratado los mismos temas como pueden ser la incomunicación y la soledad, y aunque la muestra haya resultado gratificante es verdad que no ha habido una película que pueda ser considerada una verdadera obra maestra. Sin embargo, hay que admitir que los trabajos que se han presentado han sido arriesgados y valientes, y eso siempre es de agradecer. Primero vamos a citar a los ganadores de esta edición. El premio de Kutxa-Nuevos Directores ha ido a parar a manos del chileno Fernando Guzzoni por su ópera prima Carne de perro. Es una película que bebe de la tradición latinoamericana, por ello es una cinta lenta y minimalista, pero no por ello deja de ser una buena película. Es una arriesgada y personal obra como la que ganó el año pasado, El río que era un hombre del alemán Jan Zabeil. Es una proposición al que no estamos acostumbrados y no es de extrañar que los miembros del jurado joven le hayan dado menos de 4 puntos. Pero eso no significa que sea una mala película, ni mucho menos.

El personaje de Alejandro que está interpretado por el actor chileno Alejandro Goic (que también ha trabajado a las órdenes de Pablo Larraín en No) es un hombre peligroso y aunque no se sabe quién es exactamente está claro que tiene problemas. Un hombre desquiciado puede cometer locuras y puede dañar a la gente que tiene alrededor. La película genera desasosiego e inquietud y la amenaza se cierne en todo momento sobre el espectador que no puede dejar de preguntarse por el pasado del protagonista. La violencia puede estallar en cualquier momento y más después de observar atónitos cómo tortura a su perro. La tensión nos acompaña hasta el final.

DOS MENCIONES

Carne de perro ha sido la gran vencedora de la sección Nuevos Directores y el premio le permitirá estrenarla en España. Por otra parte, la peruana El limpiador recibió la mención especial del jurado junto a la iraní Parviz. Las dos son películas lentas, pero Parviz tuvo mejor acogida cuando se estrenó en el Kursaal. El limpiador es obra del jovencísimo director Adrián Saba, hijo de padre peruano y madre holandesa. Vivió en Madrid hasta los 5 años y después volvió a Perú con su familia. Después de estudiar cine en New York y con sólo 23 años decidió fundar su propia productora, así que, está claro que está dispuesto a seguir luchando por defender aquello en lo que cree. Y el jurado ha decidido recompensarle por su valentía y su determinación. El limpiador también trata de un hombre maduro, pero a diferencia de Carne de perro la repetición de las mismas acciones hace que nos transmita seguridad (en opinión de muchos, más que seguridad sería más bien hastío y aburrimiento). Parece que no pasa absolutamente nada, pero como en Amour el relato sigue avanzando aunque el espectador se distraiga pensando en otras cosas. Es una película que puede recordarnos a Whisky de Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella, uno de los hitos del cine uruguayo de los últimos años.

Eusebio (Víctor Prada) es un hombre solitario y tranquilo que no tiene ninguna ilusión en la vida. La monotonía es parte de su vida y al parecer hace mucho que dejó de buscar. Ha tenido que aceptar que la vida es dura, y que no hay nada más aparte de trabajar, comer y dormir. La resignación se ha adueñado de él por completo. Trabaja limpiando la sangre que dejan tras de sí los asesinatos y muertes que acontecen en la ciudad. A pesar de ser una historia mínima el autor imagina un escenario apocalíptico donde una especie de virus está aniquilando a la población. Pero un día la vida de Eusebio dará un vuelco inesperado aunque parezca que nada haya cambiado. Las acciones cotidianas siguen su curso y la repetición hace que el cambio se diluya. Tendrá que hacerse cargo de un niño huérfano y se dará cuenta de que su corazón ha vuelto a latir de nuevo.

Parviz es la segunda película del iraní Majid Barzegar y el director ha querido dedicársela a su compatriota Jafar Panahi. Es realmente asombrosa y nadie podría imaginar que los acontecimientos pudieran tomar esa otra dirección en la segunda parte del metraje. Parviz es una de esas obras que tienen que combatir los prejuicios que puedan tener los espectadores. Al principio todo parece indicar que estamos ante una obra lenta y minimalista, pero cuando te has dado cuenta estamos ante otra película bien distinta. Parviz es un hombre de unos 50 años y todavía sigue viviendo con su padre. Pero un día al llegar a casa se encontrará con una mujer que al parecer va a convertirse en la esposa de su padre. Éste le pide amablemente que deje su casa para que ellos puedan estar a solas. Parviz nunca ha tenido un trabajo y tampoco parece que pueda a aspirar a tener esposa, por eso se encarga de hacer recados para los vecinos. Pero con la nueva situación va a verse obligado a cambiar su forma de vida. Todos le consideran un fracasado y un inútil que es incapaz de salir adelante por su cuenta, pero Parviz va a demostrarles que se equivocan. Un film sorprendente que dejará boquiabiertos a más de uno.

PELÍCULA FASCINANTE

Para terminar con el repaso de lo más destacado de la sección, voy a hablaros de Silent City, una película que fascinó a muchos. Se trata de la segunda película de la cineasta y escritora Threes Anna, que ya presentó en San Sebastián su anterior trabajo titulado The Bird Can’t Fly hace 5 años, y trata sobre una chica holandesa que viaja a Japón para que pueda aprender a cortar pescado con el maestro Kon, el mejor del mundo. Aunque la intención era buena, la película no logra su principal objetivo que es regalar escenas poéticas y a la vez oníricas al público. Se puede afirmar que más que fascinación genera perplejidad e incredulidad. Pero exceptuando esas escenas que pretenden ser fantásticas, la historia resulta bastante atractiva. Como Lost in Translation de Sofia Coppola quiere hablarnos de lo complicado que resulta desentrañar el alma del pueblo japonés. A pesar de la globalización la personalidad de cada pueblo sigue siendo un misterio insondable para los que no pertenecen a ella. Se necesita tiempo y paciencia para poder descifrar los códigos de una cultura extraña y Silent City nos muestra de una manera eficaz lo difícil que puede resultar convertirse parte de un universo al que no perteneces. Parece que en la pantalla grande Japón y la incomunicación se han convertido en compañeras inseparables. 

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

Pie de foto: Silent city, película revelación en Nuevos Directores.

LAS JOYAS DE ZABATELGI

LAS JOYAS DE ZABATELGI

La sección Zabaltegi Perlas del festival de cine de San Sebastián reúne lo mejor de la temporada y, por ello, siempre crea gran expectación entre los apasionados del séptimo arte. Es una oportunidad única para disfrutar de las películas de los más grandes autores y poder votarlas a continuación. Sin embargo, es una mala señal que se hable mucho de las películas que se proyectan en esta sección, ya que, eso significa que la Sección Oficial ha sido bastante floja. Y no queremos que San Sebastián sea un festival de segunda categoría y, por consiguiente, sólo pueda aspirar a recoger las migajas de los más grandes certámenes.

Parece que este año la sección más importante ha estado a la altura de las circunstancias y muchos críticos han reconocido que ésta 60 edición ha sido uno de los mejores que se recuerdan en mucho tiempo. Carlos Boyero, el crítico de cine de El País, ha admitido en Hallström, mucho clima y pocas nueces (28-9-2012) que esta edición ha superado en calidad a la de otros festivales internacionales. Aunque no ha querido dar más detalles sobre el tema en cuestión. Se puede afirmar con rotundidad que el cine ha triunfado en las secciones más importantes de la 60 edición del festival de San Sebastián y eso es una muy buena noticia para todos.

Como era de esperar la oferta de Zabaltegi Perlas ha sido de lo más atractiva y variada. Se han podido degustar las películas ganadoras de Sundance, Berlín y Cannes y el que se haya quedado con ganas de ver Pietà de Kim Ki-duk (ganadora del León de Oro en Venecia) tendrá que asistir a Sitges, que comenzará el día 4 de octubre. Hay que destacar que de las 11 películas que optaban al premio del público no había ninguna asiática. Y sólo había una latinoamericana, No del chileno Pablo Larraín, quien resultó vencedor en la quincena de los realizadores de la última edición de Cannes. Todas las demás eran producciones europeas y norteamericanas. La película que ha encandilado al público donostiarra ha sido sin lugar a dudas The Sessions del norteamericano Ben Lewin. The Sessions se ha alzado con el premio del público que otorga la SGAE y la Fundación Autor y que está dotado con 60.000 euros. El distribuidor de la película en España recibirá el premio en cuestión. La película ganadora del premio del público en Sundace ha conseguido un 9,02 de puntuación y ha logrado superar a Amour de Michael Haneke (ganadora de la Palma de Oro) y The Angels’ Share del reconocido cineasta Ken Loach. La película europea que ha conseguido más votos se ha llevado 20.000 euros y después de The Sessions la primera producción europea favorita de los espectadores ha sido la coproducción The Angels’ Share del aclamado Loach que ha obtenido 8,56 puntos. La esperadísima Amour ha tenido que conformarse con el tercer puesto.

TRES GRANDES: LOACH, HANEKE, BERTOLUCCI

The Sessions ha recibido muchos elogios por parte de la crítica y está claro que ha fascinado al público, pero como yo no he tenido la ocasión de verla no puedo dar mi opinión. El estreno en las salas comerciales está programado para enero, así que, tendremos que esperar un tiempo para poder disfrutarla. Por consiguiente empezaré con la película europea más valorada. The Angels’ Share es una divertidísima comedia escrita por el que es un habitual en el cine del inglés, Paul Laverty, guionista de El viento que agita la cebada, ganadora de la Palma de Oro en Cannes en 2006 y pareja de la española Icíar Bollaín. Es una comedia entretenida e interesante, y por ello la diversión está asegurada de principio a fin, pero en mi opinión no es una de sus mejores obras. En algunos momentos, el relato resulta bastante inverosímil, pero a cambio de pasar un buen rato se pueden pasar por alto los fallos que pueda albergar el guión. Por otro lado, aunque se trate de una comedia estamos ante una obra de Ken Loach y, por ello, los personajes que aparecen en la pantalla son jóvenes problemáticos o delincuentes de poca monta, por decirlo de una manera más coloquial. Albert, el gañán interpretado por el actor Gary Maitland es uno de los aciertos del film. Su papel es tan bueno que se convierte en uno de los idiotas más inspirados de los últimos tiempos. La historia puede llegar a emocionar, pero por desgracia esa sensación aparece en contadas ocasiones y, en consecuencia, no puede considerarse una película emotiva. La película narra la historia de Robbie (Paul Brannigan), un joven delincuente que tendrá que hacerle frente a su nueva vida, donde la violencia no tiene cabida. El juez le ha librado de la prisión por el cambio de actitud que ha demostrado el joven (tiene una relación estable y pronto va a ser padre) y tendrá que trabajar en las labores para la comunidad. Robbie y los demás tendrán que apañárselas para no echar al traste la oportunidad que les ha sido brindada.

Amour es el último trabajo del austríaco Michael Haneke. Ganadora de dos Palmas de Oro por La cinta blanca y por ésta misma película Haneke es uno de los directores más aclamados de Europa. Su cine es inquietante, intenso y angustioso y logra fascinar y sorprender por su buen hacer. Su cine tiene el objetivo de llegar a lo más hondo del ser humano y ,por ello, suele incomodar al público mostrando el lado más oscuro y humano de las personas. La verdad y la vida suelen ser difíciles de asumir y en ese sentido el cine de Haneke no es fácil de digerir. Genera perplejidad y desconcierto cada vez que estrena nueva película y da mucho que pensar. Amour relata la conmovedora y a la vez trágica historia de una pareja de ancianos interpretados por dos grandes actores como son Jean-Louis Trintignant y Emmanuele Riva. Haneke se toma las cosas con calma y el relato va haciendo mella poco a poco sin que el espectador ni se dé cuenta. Para muchos su cine resultará demasiado lento y agónico, pero los que tengan paciencia se verán recompensados enormemente. Estamos ante una película no apta para gente impaciente. Por otra parte, hay que añadir que la federación de críticos internacionales decidió otorgar el gran premio Fipresci a Amour reconociéndola como la mejor película del año. Un gran honor que sólo está al alcance de los más grandes. No obstante, como Haneke no pudo asistir al Kursaal por motivos laborales recogió el galardón el actor vasco Ramon Agirre, quien participó en la película dando vida al portero.

Han pasado 9 largos años desde que Bernardo Bertolucci presentó su última obra Soñadores, y es una gran noticia que el maestro italiano haya roto su silencio para poder volver a la carga con la magnífica Io e te. Estrenada en Cannes fuera de competición ha sido una de las mayores sorpresas de la sección Perlas. No obstante, esta espléndida historia sobre dos jóvenes que se encierran durante 7 días en el sótano de su casa ha dividido al público. Para muchos es una obra realmente deliciosa, pero para muchos otros no es más que una obra menor que sólo consigue aburrir. A mí personalmente me ha recordado la cinta española Madrid, 1987 de David Trueba, que se estrenó en la pasada edición de Zabaltegi Especiales. Como Trueba Bertolucci ha demostrado que con un buen guión se puede hacer cualquier cosa. Dos personajes y un sótano son suficientes para hacernos partícipes de una gran película como ésta. Las conversaciones de Madrid, 1987 eran más intelectuales, pero en el caso de Io e te las conversaciones no son tan metafísicas, sino que giran en torno a los problemas y preocupaciones del día a día. Lorenzo el chico que interpreta el actor Jacopo Olmo es un adolescente brillante y carismático, y, por ello, piensa que no necesita la ayuda de nadie. Le resulta difícil relacionarse con los demás y va solo a todas partes. Es demasiado narcisista como para admitir que necesita el apoyo de los demás. Olivia su hermanastra, en cambio, necesita llenar como sea el hueco que le dejó su padre. Su padre abandonó a su madre y a ésta para estar con la madre de Lorenzo y Olivia no ha podido superar aquello. Por ello empezó a consumir heroína a los 18 para sentirse menos sola. Los dos se encerrarán en el sótano durante 7 días para poder reunir las fuerzas para afrontar la vida.

LA GRAN SORPRESA: BEASTS OF THE SOUTHERN WILD

Para terminar quiero destacar la norteamericana Beasts of the Southern Wild. Fue la ganadora de la última edición en Sundance y ha sido una de las grandes sorpresas de la sección Perlas. Porque al contrario que las demás películas que eran de autores consagrados y reconocidos el director de Beasts of the Southern Wild no era nada conocido. Es la ópera prima del estadounidense Benh Zeitlin y vino a San Sebastián para presentarla ante un abarrotado público. Es una de las más bellas películas que he visto últimamente. Describir algunas experiencias puede resultar complicado, pero voy a intentar describirla lo mejor que pueda. Es sencillamente asombrosa, fascinante y espectacular, una verdadera joya que no hay que dejarla escapar. La historia que se nos cuenta tiene mucha fuerza y logra enganchar al espectador. Una de las razones puede que sea el personaje de Hushpuppy. La actriz que le da vida tan sólo tiene 6 años y para colmo ni siquiera es actriz, ya que, es una niña normal y corriente. Se puede intuir que dará mucho que hablar en el futuro. El director británico Steve McQueen no ha perdido el tiempo y ha contratado a Quvenzhané Wallis para su próxima película, así que, parece que la niña hará carrera en el cine antes de lo esperado.

Wallis interpreta a una niña salvaje que vive al otro lado del dique de Louisiana. Sus compatriotas ni siquiera saben que existe ese lugar conocido como La Bañera. Se puede considerar la más fascinante película apocalíptica hecha hasta la fecha, pero la amenaza que azota al mundo no es obra de criaturas malignas, sino de la propia naturaleza. Zeitlin nos quiere advertir de la amenaza a la que estamos abocados si no cambiamos nuestra forma de vivir y de sentir. Es una versión actualizada del mito del buen salvaje de Rousseau y trata de una manera auténtica y honesta cuestiones como la educación, la felicidad y la vida misma. Un regalo para todos los sentidos.     

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

Pie de foto: Beasts of the Southern Wild convenció en San Sebastián después de triunfar en Sundance.

REVISIÓN DE UN CUENTO AMBIENTADO EN LA ESPAÑA CAÑÍ

REVISIÓN DE UN CUENTO AMBIENTADO EN LA ESPAÑA CAÑÍ

Blancanieves, de Pablo Berger, ha sido la candidata escogida para representar a España en los Oscar. Ya el año pasado, una película muda y en blanco y negro por la que nadie apostaba se llevó el gato al agua consiguiendo Oscars y premios a su actor principal por allí donde pasaba.

¿Repetirá esta Blancanieves en B/N y muda, ambientada en la Sevilla de los toros y el flamenco de los años 20 la misma suerte? No lo sabemos. Lo que sí hemos apreciado la riqueza de sus imágenes, la belleza de su fotografía, la potencia de su trágica banda sonora, al ritmo del pesar de la triste historia de Carmencita, desde antes de salir del vientre de su madre hasta después de triunfar como torera junto a sus enanitos.

Las actrices están fabulosas: desde una Maribel Verdú como atractiva, arribista y ambiciosa Encarna, la madrastra de Carmen, Blancanieves, que parece nacida para este papel, hasta una Ángela Molina muy sentida y unas expresivas Sofía  Oria (como niña) y Macarena García (como la jovencita Blancanieves).Todas ellas están a puntito de caramelo para repartirse en distintas categorías el premio a la mejor actriz sea principal, secundaria o revelación, respectivamente (para las Blancanieves). 

Los referentes cinéfilas de Berger van desde La Pasión de Juana de Arco de Dreyer hasta Ciudadano Kane de Orson Welles, pasando por Rebeca de Hitchcock. Aunque todo ello bañado con sangre, sudor y lágrimas de la España más cañí, con sus toreros, plazas de toros, trajes de luces, flamenco, etc.

Las apariciones de los enanitos y de un gallo muy hermoso animan un poco esta tragedia griega en varios episodios: la triste historia de Carmencita convertida por obra y gracia del toreo en Blancanieves. También existen otras múltiples referencias en la trama, que son los cuentos, no sólo el de Blancanieves, con la protagonista, su malvada madrastra y los siete enanitos, sinó el de Pulgarcito o incluso el de la Bella Durmiente.

En definitiva, un cuento extraño y explicado a la antigua usanza que, a pesar de su innegable belleza, poderío visual y el excelente trabajo de todo el reparto, en especial de sus actrices, carece de algo esencial en toda tragedia: la falta de emoción. Lo siento, por lo menos, a mí no me ha conmovido como esperaba.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Maribel Verdú, nacida para ser la madrastra de Blancanieves.

EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS

EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS

El artista y la modelo, de Fernando Trueba, ha sido una de las tres películas españolas preseleccionadas para representar España en los próximos Oscar, y no nos extraña en absoluto. La película, en blanco y negro y hablada en francés, es un bello cuento sobre un viejo escultor (entrañable Jean Rochefort), cuya esposa contrata a una joven y bella modelo (estupenda Aida Folch) para que recobre la inspiración, todo ello ambientado en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

En palabras del propio Trueba en la rueda de prensa que ofreció en el Festival de San Sebastián el pasado lunes, "la película trata sobre un artista que sufre una profunda depresión y, gracias a un acontecimiento mágico, recobrará de nuevo la plenitud".Así pues, el director de Chico y Rita firma una de sus obras más evocadoras, elegantes y magnéticas de los últimos tiempos.

Gracias a la buena sintonía entre Jean Rochefort y Aida Folch transitamos con facilidad por todos los estados de ánimo que sienten sus personajes: de la confianza, a la desconfianza, en una relación que va mucho más allá de la de maestro-alumno, que no es obvia ni evidente, sinó que es rica en matices, en miradas, en silencios, en gestos y que, si no hubiese tenido diálogos, no hubiese importado, pues la comunicación no verbal es tan potente que casi se explica sin palabras. 

Además, la fotografía en blanco y negro, resulta luminosa y ayuda a realzar los contornos, al igual que la hermosa relación que se establece entre sus personajes. Y cabe decir que, aunque Aida Folch se pase más de la mitad del metraje desnuda, este desnudo no es nada sucio ni morboso, sinó, por el contrario, poético, delicado y absolutamente necesario para el desarrollo de la historia.

Así pues, la película trata sobre la belleza, el arte, la inspiración y, en definitiva, sobre aquellas pequeñas grandes cosas que pueden transformar toda una vida. Es preciosa y fascinante, sensible y emotiva (sin ser sensiblera ni facilona). Una absoluta delicia para el despertar de todos los sentidos. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Aida Folch, luminosa presencia.

¿SE NOS MURIÓ EL AMOR?

¿SE NOS MURIÓ EL AMOR?

Si de verdad quieres, de David Frankel, sería una comedia al uso hollywoodiense si no fuese por dos particularidades.La primera, la presencia de dos actores de primera línea como matrimonio en crisis: Meryl Streep y Tommy Lee Jones (que recibirá uno de los Premios Donostia en el festival de San Sebastián de este año). La segunda, por tratar el amor y el sexo en la madurez de una manera desenfadada, pero bastante efectiva.

La película sigue los patrones clásicos de las comedias románticas, un matrimonio que lleva 31 años casados siente que nada es como antes, pero cada uno de los miembros de la pareja lo expresa de modo distinto. Mientras que para el marido todo parece ir bien y nada le preocupa, para la mujer es una asunto vital y pide ayuda a un prestigioso escritor y terapeuta de pareja (Steve Carell, en un papel no demasiado lucido).

Lo mejor de la cinta es comprobar cómo Streep y Jones tienen buena sintonía y complicidad entre ellos y se prestan en una comedia simpática, sin más. Lo peor es que uno tiene la impresión que la convencionalidad y las tradiciones de la comedia romántica americana están fijas y nada mutables, lo que perjudica a la hora de haber conseguido una trama más arriesgada, a pesar de que algunas secuencias y diálogos son “algo más atrevidos”. Nos quedamos con las ganas de que hubiesen ido más allá.

Así pues, una cinta que se ve con facilidad, con el semblante amable, pero que reitera demasiado algunas situaciones y no se atreve a ir un paso adelante. Sobre todo la aconsejamos para fans de su pareja protagonista.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Meryl Streep y Tommy Lee Jones en proceso de recuperación de su matrimonio.

¿UN ROMEO Y JULIETA VIOLENTO A TRES BANDAS?

¿UN ROMEO Y JULIETA VIOLENTO A TRES BANDAS?

Salvajes, la nueva película de Oliver Stone, es el retorno del director a las películas de entretenimiento-espectáculo con ritual "sangre, sexo y drogas", como lo sería hace unos años Asesinos Natos, aunque esta vez, sin carga crítica, pues se trata de un divertimento violento, que fue presentado en el Festival de San Sebastián el pasado domingo por Oliver Stone, John Travolta (quienes recogieron sendos premios Donostia) y por Benicio del Toro.

La trama es simple: un trío de jóvenes, guapos y enamorados (Chon -Taylor Kitsch, Ben -Aaron Johnson- y O -Blake Lively-) se mueven en el mundo del tráfico de marihuana, la cosa se complica cuando se niegan a entrar en el negocio con el cartel de Baja y su jefa, Elena (una Salma Hayek mala malísima pero con una debilidad, de lo mejor del film) manda secuestrar a O para obligarles. Entonces los dos chicos se las tendrán que ver con el matón de Elena, Benicio del Toro y con todos sus secuaces, mientras recurren a un agente federal (John Travolta), quien juega a varias bandas.

A favor del film juega el reparto de secundarios sudamericanos: Hayek, del Toro y Demián Bichir, aunque sus conversaciones en inglés -y el poco mejicano que se habla en la cinta-, les restan credibilidad y entidad a sus villanos. También nos gustan Blake Lively y, en especial, la vulnerabilidad de Aaron Johnson (Kick Ass y pronto en Ana Karenina), en un personaje con más matices que el de su compañero. La fotografía y la ambientación "cálida-tijuanera", así como su potente BSO son dos puntos a destacar, así como el ritmo in-crescendo de la historia.

En contra, un guión que no es nada del otro mundo y un final dividido en dos, cuya resolución no nos acaba de convencer, pudiendo haberse decidido por la opción de un Romeo y Julieta violento a tres bandas, la historia de amor resulta de un "happy-hippie-flower" que no beneficia al desarrollo de la trama. 

No obstante, la cinta, en momentos, muy violenta, se ve con facilidad gracias a que Oliver Stone le imprime un brutal y adrenalínico ritmo narrativo. Así pues, es recomendable para todos aquellos que busquen un poco de diversión violenta y la presencia de jóvenes y bellos protagonistas en una sala de cine.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Chon, O y Ben, un trío de jóvenes, atractivos y enamorados.

LOS OBSTÁCULOS VITALES DEL HOMBRE CONTEMPORÁNEO

LOS OBSTÁCULOS VITALES DEL HOMBRE CONTEMPORÁNEO

Una vida mejor (Une vie meillèure), de Cédric Kahn, es una realista película sobre un hombre y las dificultades que la vida pone en su camino. El protagonista es Yann (Guillaume Canet), un cocinero que conoce a una mujer libanesa, Nadia (Leila Bekthti-La fuente de las mujeres, Un profeta), que es madre soltera de Slimane, un niño de once años. Se enamoran y deciden comprarse una casa, emprender un negocio, pero todo comienza a torcerse cuando, agobiados por los créditos impagados y las deudas económicas, Nadia decide irse a trabajar a Montreal, dejando a Slimane con Yann. 

En un tono dramático y realista, la película nos cuenta el periplo vital de un personaje en el borde del abismo, volcado por amor, a una vida de penurias económicas y personales. El espectador se identifica fácilmente con este hombre joven, achuchado por la economía y por los problemas laborales y familiares, sufre con él, pensando en que nada le puede ir ya peor, pues su vida parece condenada al fracaso.

Sólo existen unos tímidos destellos de comedia hacia la mitad de la cinta, pero el film se ve con el corazón encogido, lo que no quiere decir que la cinta sea emotivamente facilona ni pretenda buscar la lágrima fácil en el espectador, sinó que la narración es sólida, los personajes muy creibles y el guión, sin fisuras.

Así pues, enmedio de tanta desolación, siempre quedará lugar para la esperanza...o no. Así pues, se trata de un contundente y realista drama social, para comprender los males que azotan al ciudadano de a pie en una gran ciudad, que no necesariamente tiene porque ser París, pues es una historia universal de un hombre que luchará contra viento y marea para aprender a ser padre, superar las circunstancias adversas y los obstáculos que la vida le interpone en su camino.Una historia muy apropiada en estos tiempos de crisis que corren.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Yann y su hijastro Slimane, condenados a entenderse.


TRES DÍAS DE BUEN CINE EN DONOSTIA

Esta es la crónica de una ciudad costera del Norte de España, el último fin de semana de septiembre y cómo lo vivieron dos cinéfilos-periodistas en una de las experiencias cinematográficas más memorables que recuerdan.

Empezamos bien, con la rueda de prensa de Ben Affleck para su tercer film, Argo, junto a Alan Arkin. Argo es la película más política y más alejada del entorno que Affleck conoce, de Boston a Iraq y, también, la más aplaudida después de Adiós pequeña adiós y The Town. Lo cierto es que, todos los afortunados que la puedieron ver creen que respira a Oscar por los cuatro costados. Lo que sí que es: un buen thriller efectivo que homenajea a las películas de suspense de los años 70. Alan Arkin, uno de sus protagonistas, estuvo todo el rato bromeando junto al realizador bostoniano de 43 años y defendieron la película delante de un auditorio de periodistas y fotógrafos bastante lleno y entregado.

De las películas que hemos visto en tres días, os vamos a destacar siete, tres de Sección Oficial y cuatro de Zabaltegi. En sección oficial hemos visto dos de las cintas que más nos han cautivado, por muy distintos motivos. Dans la maison, de François Ozon respira cine en mayúsculas por todos y cada uno de sus fotogramas, coge al espectador, lo adentra en la trama, lo atrapa y no lo suelta hasta los créditos finales. Inteligente, divertida, este cóctel comedia sobre la educación y la escritura, melodrama y thriller familiar sorprende por su original planteamiento, en el que ficción y realidad, imaginación y escritura se estremezclan formando una película perfecta. Es inteligente y todas las piezas encajan, sea en la pantalla o en la mente del espectador, obligado a tomar parte en los acontecimientos que se relatan. Cuando Ozon se acerca a Chabrol, cautiva. También ayuda el buen hacer de su reparto: desde un Frabrice Luccini, que interpreta a un profesor de literatura hasta su esposa, Kristine Scott-Thomas, pasando por un joven Ernst Umhauer -que no recuerda a un jovencito Benoît Magimel- o Emmanuelle Sagnier, como madre de su mejor amigo y su "literario" objeto de deseo. 

Lo nuevo de Fernando Trueba, El artista y la modelo es también cine en mayúsculas, filmada de manera delicada y sensible, esta historia sobre la belleza, el arte y el sentido de la vida en general, nos fascina y nos conmueve a partes iguales. Perfectos también sus actores, el veteranísimo Jean Rochefort, como escultor y pintor y la catalana Aida Folch, como su modelo. 

La tercera en discordia sería Firefox, un curioso retrato de un grupo de quinceañeras norteamericanas en la década de los 50 que formaron una especie de hermandad secreta y aprendieron a vivir sin hombres, bajo sus propias reglas. Este film de Laurent Cantet (La Clase) tiene entre sus aciertos, un nutrido grupo de actrices jóvenes en estado de gracia y momentos realmente sorpredentes. Lo peor: su duración, dos horas y veintintrés minutos, que acaban agotando al espectador en muchos instantes.

ZABALTEGI PERLAS

En Zabaltegi, cuatro cintas también muy distintas entre sí. La esperada Après Mai, de Olivier Assayas, nos decepcionó. Su fresco de la juventud post-mayo del 68, no es lúcido ni profundo, sinó disperso, caótico y desordenado como son las vidas de sus cuatro protagonistas. No engancha al espectador y sólo tiene breves destellos de gran cine en alguna secuencia poética. La chilena No, de Pablo Larraín, con Gael García Bernal, nos ofrece en un tono desenfadado y en muchos momentos cómico, cómo se gestó la campaña publicitaria y todo el proceso que culminó en 1988 con un referéndum en contra de Pinochet. Hay momentos muy divertidos y se ve con facilidad, lástima que algunas secuencias sean demasiado repetitivas y no ayuden a agilizar y a hacer avanzar la trama. Por otra parte, Salvajes, de Oliver Stone, cumple lo que promete: tres jóvenes y atractivos enamorados (Taylor Kitch, Aaron Johnson y Blake Lively), un nutrido grupo de malos malotes, capitaneados por una estupenda Salma Hayek y un repusivo Benicio del Toro, además de un agente federal venido a menos, John Travolta enfrentados en una historia de sexo, drogas y mucha violencia. Lástima que el final nos convenza tan poco... Por último, El impostor, de Bart Layton, un curioso documental sobre un joven francés, usurpador de identidades, que se hizo pasar por el hijo adolescente desaparecido en Linares de una familia de Texas. La historia es apasionante, aunque falla un poco la manera de narrarla, pues no acaba de enganchar del todo al espectador. 

Como diría uno de los protagonistas de Dans la Maison, À suivant (continuará...)

SONIA BARROSO.-

Valoración: Una auténtica joya: Dans la maison, de François Ozon, huele a premio por los cuatro costados. Para nosotros la Concha de Oro sería muy merecida.

60ª EDICIÓN DE SAN SEBASTIÁN: PASEN Y DISFRUTEN DE BUEN CINE

60ª  EDICIÓN DE SAN SEBASTIÁN: PASEN Y DISFRUTEN DE BUEN CINE

¿Qué tienen en común John Travolta, Oliver Stone, Ewan McGregor, Dustin Hoffmann y Tommy Lee Jones? Aparte de ser excelentes actores, tal y como os hemos venido comentando en Facesonthebox, desde hoy 21 hasta el 30 de septiembre irán desfilando por el Festival de San Sebastián, que se viste de gala para celebrar, por todo lo alto, su 60ª edición.

En total, 10 días de muy buen cine, es difícil destacar sin olvidarse algo de esta edición de lujo del certamen donostiarra, no obstante, os vamos a dar unas pautas para que vayáis algo más orientados. Éstas son sus principales secciones: Oficial, Zabaltegi, Nuevos Directores, Horizontes Latinos, Cine en Construcción, Made in Spain, Very funny things y retrospectiva George Franju.

Algunos de los títulos más esperados del momento estarán en San Sebastián. Es el caso de cinco películas españolas: la esperadísima segunda película de J.A,. Bayona, Lo imposible; El artista y la modelo, de Fernando Trueba; El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo; la muy particular versión B/N muda de Blancanieves, de Pablo Berger y ¡Atraco!, de Eduard Cortés.

Habrá cine francés de calidad: Amour, de Michael Haneke (flamante Palma de Oro en Cannes); Dans la maison, de François Ozon; Après Mai, de Olivier Assayas (mejor guión en el festival de Veenzia) y Laurent Cantet con Foxfire, siendo uno de los directores de la episódica, 7 días en la Habana. Habrá cine americano interesante, como Arbitrage, que inaugura el certamen con la presencia de Richard Gere y Susan Sarandon; Argo, la tercera película de Ben Affleck y Salvajes, de Oliver Stone. La chilena No, de Pablo Larraín; la vasca Baztán, de Iñaki Elizalde; la italiana Venuto al Mundo, de Sergio Castellito -para la que cuenta, por segunda vez, con nuestra Penélope Cruz-; la argentina Días de pesca, de Carlos Sorín; las británicas El impostor y Angel´s share...

Os aconsejamos que déis un vistazo a la web del festival www.sansebastianfilmfestival.com y que disfrutéis pegados a la butaca, que se abra el telón, San Sebastián se viste de cine para su 60ª edición.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Ewan McGregor, uno de los Premios Donostia más jóvenes.

UNA MUERTE LENTA Y SUAVE: LA DEGRADACIÓN MORAL DE OCCIDENTE

UNA MUERTE LENTA Y SUAVE: LA DEGRADACIÓN MORAL DE OCCIDENTE

Killing them softly, de Andrew Dominik, es mucho más que la película donde Brad Pitt es un asesino a sueldo muy cool, es muchísimo más que un reparto masculino de campanillas: Scoot McNairy (Buscando un beso a medianoche, Monsters), Ben Mendelhson (The Dark Knight Rises), Ray Liotta (Uno de los nuestros), Richard Jenkins (The Visitor), James Gandolfini (Los soprano), etc. Ambientada en una ciudad cualquiera de EEUU, con una estética gris, lluviosa y un tanto post-apocalíptica, aunque está claro que es contemporánea, la película es mucho más que neo-noir.

Mátalos suavemente nos habla de algo sensiblemente más importante que unos ladrones de pacotilla y unos mafiosos de medio pelo que deciden ajustar cuentas entre ellos, la película nos está contando la degradación moral de todo un país, EEUU, que es sólo un negocio, cómo exclama uno de los protagonistas en una sentencia lapidaria. Esta degradación moral es exportable a todos los países occidentales, acuciados por una tremenda crisis económica, acompañada por una falta de valores humanos brutal, alimentados por discursos de políticos presumiblemente revolucionarios (como el ya mítico "Yes, we can", de Obama), que en realidad está anclado en el que hizo Thomas Jefferson el siglo XIX. 

Los "pobres diablos" que salen en la cinta no representan a "los trabajadores productivos" de los que se vanagloriaba George Bush en uno de los discursos que en la película hábilmente se intercala, sinó a las marionetas rotas de una sociedad donde la ambición por el dinero y el consumismo han conducido a la corrupción moral de las almas.

Dominik, a través de esta historia de gángsters, consigue hacer una denuncia efectiva y a veces efectista del mundo occidental en el que más que seres vivientes, somos supervivientes entre el caos y la miseria, consumidores frustrados a los que el crédito de la Visa nos nubla a la hora de conseguir nuestros sueños. No en vano, la cinta contiene uno de los asesinatos más esteticistas y elegantemente filmados de los últimos tiempos.

Heredero de Quentin Tarantino y Guy Ritchie y con un sentido del humor, muy cínico algunas veces y demasiado deslenguado -en otros diálogos explícitos y bastante inncesarios, todo hay que decirlo-, el director neozelandés autor de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford y de una impactante ópera prima como Chopper, nos regala una de las películas más contundentes del año. Un título indispensable para entender los tiempos que corren.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Relaciones humanas mercantiles y vacías de significado.

NEO-NOIR, UN GÉNERO RICO EN MATICES

NEO-NOIR, UN GÉNERO RICO EN MATICES

Hay algunos géneros cinematográficos que han logrado sobrevivir al paso del tiempo. Y en este mundo donde nada es eterno ni inmóvil, el cine negro sigue brillando con más intensidad que nunca. El género que nació con la inolvidable El halcón maltés (John Huston, 1941) no parece agotarse, y a pesar de los malos momentos vividos siempre consigue volver con más fuerza y acaba cautivando y fascinando al público.No es disparatado pensar que se ha convertido en el mejor vehículo para transmitir el malestar y la sin razón que vive el mundo actual. Está claro que el cine negro sigue siendo tan válido como lo fue en el siglo pasado para desentrañar las miserias y las contradicciones de la sociedad.

El western o el musical, antaño tan queridos por el gran público, han dejado paso a las ambiciosas producciones de fantasía, de ciencia ficción y de superhéroes que están dirigidos principalmente a los jóvenes. Por paradójico que pueda parecer, el cine primitivo ha resucitado gracias a la tecnología más avanzada. No obstante, aunque Hollywood se haya decantado por el espectáculo de masas, todavía hay quienes están decididos a seguir contando historias que nos hagan estremecer. Además el cine negro americano nació con la intención de enterrar la moral maniquea de los grandes estudios y puso en cuestión el idealismo que caracterizaba al modelo clásico. El mundo es demasiado complejo para dividir la humanidad en buenos y malos y, por ello, el cine negro puede revelarse como un arma de doble filo; los grandes autores logran fusionar magistralmente la diversión y el espectáculo con la denuncia social más descarnada. La lucidez y la agudeza no están reñidas con la diversión.

El panorama del cine negro contemporáneo (neo-noir) es demasiado amplio y diverso para poder definir sus características rápidamente y, por ello, es difícil delimitar un género que no parece tener límites. Además, el cine negro siempre ha tomado prestadas las convenciones y motivos de otros géneros y la hibridación se ha convertido en una de las características más destacables del cine contemporáneo. Delimitar significa que hay que dejar bien definidas las fronteras, pero en un mundo tan globalizado, cambiante y diverso es imposible construir un único relato sobre el tema que nos interesa. Los diferentes relatos se solapan y se entrecruzan hasta el infinito y, por ello, nada es definitivo. Es imposible construir una única narración sobre el cine negro más reciente. Aunque, por desgracia ,hay que destacar que una de las características del género ha sido (y sigue siendo) la poca relevancia que se le ha dado a la mujer. Se puede considerar la exitosa saga de Harry el sucio el ejemplo más paradigmático del papel que se le asigna normalmente a la mujer en este tipo de películas. El arquetípico personaje de la femme fatale siempre ha dado mucho que hablar, pero los expertos nunca se han puesto de acuerdo. Pero eso es otro tema que vamos a analizar en otra ocasión.

UNA FIGURA PARADIGMÁTICA: QUENTIN TARANTINO

Aparte del cine negro comercial muchos autores como Lynch, los hermanos Coen, Soderbergh, Tarantino o Guy Ritchie y ahora Andrew Dominik, han querido deleitarnos con sus particulares homenajes al cine de temática criminal. A continuación ,voy a analizar a un gran cineasta que hizo una valiosísima aportación al universo noir en los años 90. A pesar del entusiasmo que suscitó en los años 80 el género no cumplió con las expectativas y no tardo mucho en decaer, pero en la siguiente década irrumpió con mucha fuerza gracias a jóvenes talentos como Quentin Tarantino. Según los autores Alain Silver y James Ursini en los primeros 5 años de la década de los noventa se produjeron tantos films como en el periodo comprendido entre los años 1967 y 1989. Es un dato que hay que tenerlo muy en cuenta. Tarantino irrumpió como un auténtico huracán en el panorama cinematográfico mundial con Reservoir Dogs (1992) y Pulp Fiction (1994). El fenómeno Tarantino trascendió el ámbito estrictamente cinematográfico para convertirse en un fenómeno cultural. Nicholas Winding Refn, autor de la aclamada Drive, sigue los mismos pasos de Tarantino. Y ha habido otros que han querido imitar su manera de hacer cine, pero sin éxito. El gran acierto del de Knoxville fue que fusionara con maestría e ingenio el cine de entretenimiento y el cine de autor. Para muchos eran dos maneras de entender el cine totalmente contrarias y se excluían mutuamente, pero Tarantino demostró que el cine no entiende de barreras ni de prejuicios.

Reservoir Dogs trataba sobre unos delincuentes que iban a robar un banco (hasta ahí todo bien), pero en vez de mostrar el atraco (que sería lo más lógico), prefirió centrarse en otras cosas. Tarantino sorprendió con su innovadora propuesta, ya que, él decidió lo que era importante y lo que no. Y para el asombro de muchos el gran momento del atraco no era tan interesante como podía ser una conversación cualquiera entre los mafiosos. Tarantino juega con las expectativas del espectador y como ha admitido muchas veces le encanta subvertir las convenciones del género. Y con Pulp Fiction fue mucho más allá. La estructura narrativa que ideó para la ocasión fue aún más compleja que la de su anterior obra. Pero su estilo no sufrió ningún cambio. Los ingeniosos diálogos y los tiempos muertos no habían perdido ni un ápice de protagonismo. Y la violencia podía estallar en cualquier instante, por ello, la tensión y el desconcierto aumentaban cada vez que nos hacía partícipes de más conversaciones “banales”. Tarantino como Godard pone a prueba la paciencia del espectador y, por ello, algunas de sus obras como la espléndida e incomprendida Death Proof (2007) no han tenido la aceptación que se esperaba. Jackie Brown (1997) su obra más clásica y la menos impactante, tampoco tuvo muy buena acogida cuando se estrenó. En aquella ocasión dejó de lado el cine negro para hacer un merecido homenaje al cine blaxploitation de los 70. 

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

Pie de foto: Quentin Tarantino revolucionó el neo-noir con su ópera prima, Reservoir Dogs.

ROMÁNTICA Y CÉLEBRE CITTÁ ETERNA

ROMÁNTICA Y CÉLEBRE CITTÁ ETERNA

A Roma con amor es la nueva cita anual de Woody Allen con sus seguidores. Tras la fallida Vicky Cristina Barcelona y la inspiradísima Midnight in Paris -que consiguió el Oscar al mejor guión original-, nos llega esta postalista de vacaciones woodyalleniana, esta vez ambientada en la bellísima Roma.

Estructurada en varias historias y con un reparto coral lujosísimo, entre los que destacan el propio Allen, nuestra Pe, Roberto Benigni, Alec Baldwin, Judy Davis, Ellen Page y Jesse Eisenberg, como caras más conocidas, la película es un collage del propio universo y personajes "made in Allen", que no se reiventa, sinó que se copia a sí mismo.

El personaje de Alec Baldwin cumple la misma función que el Humprey Bogart de Sueños de un seductor; Allen hace de neurótico, al igual que Page, que es un sucedáneo de las intelectuales bohemias interpretadas por Diane Keaton en Annie Hall; Pe es una prostitura del estilo de Mira Sorvino en Poderosa Afrodita, aunque con menos dulzura y más energía...

Algunas historietas son una crítica amable a qué es ser célebre y las consecuencias de ser rico y famoso, otras son cuentos vodevilescos de amor e infidelidades varias, etc. Algunas situaciones sorprenden de primer momento (la escena del enterrador en la ducha, por ejemplo), aunque luego las tramas se reiteran y alargan demasiado, sin aportar gran cosa al conjunto

Se ha de reconocer que la película se ve con facilidad, que el espectador se ríe en muchos momentos y que, a pesar de su ligereza, Woody Allen ha filmado una preciosa estampa de la Cittá Eterna, la cual, seguramente no contentará a sus fans, pero que sí servirá para que el público en general viva unas vacaciones en Roma sin levantarse de la butaca, aunque eso sí, muy distinta a la deliciosa aventura de Audrey Hepburn y Gregory Peck en la película de William Wyler.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Penélope Cruz es Anna, una prostituta que "ayuda" a un tímido joven casado.

NICOLAS CAGE NOS LLEVA CONTRARRELOJ

NICOLAS CAGE NOS LLEVA CONTRARRELOJ

Contrarreloj supone el reencuentro después de 15 años desde Con Air, de su realizador, Simon West y de su actor principal, Nicolas Cage. Aunque si en aquella ocasión la trama de acción giraba entorno a tres personajes principales, dos de ellos canallas (John Malkovich y Nicolas Cage) y un poli bueno que iba tras ellos para darles caza (John Cusack) en esta ocasión el rey de la función es el sobrino de Coppola, quien parece sentirse como pez en el agua con las cintas frenéticas de persecuciones, peleas, secuestros express, etc.

La trama brevemente es la siguiente: tras cumplir ocho años en la cárcel, Will Montgomery (Nicolas Cage) sale. Su misión: convertirse en un hombre decente, sobre todo para su hija. Aunque sus planes no salen como esperaba cuando un antiguo compinche de robos (Josh Lucas) comienza a amenazarle...Gracias a una antigua colega (Malin Akerman) podrá dar caza a su secuaz.

La película parte de una premisa sencilla en el cine de acción moderno, como es el del secuestro express y el tour de force de un rescate "a contrarreloj", como el propio título de la cinta indica. En ésta, no hay nada nuevo bajo el sol, pero se ve que tanto Simon West, solvente director de la divertidísima y adenalínica Los Mercenarios 2, como Nicolas Cage disfrutan en el género y se entienden a la perfección.Y eso, el espectador que va al cine en busca de evasión, lo tiene.No hay más secretos. Parece que Nicolas Cage se quiere incorporar en el reparto de Los Mercenarios 3.

JR. PALOMAR.-

Pie de foto: Nicolas Cage, sufrido héroe de acción.

TORBELLINO DE RELACIONES FAMILIARES Y AMISTOSAS

TORBELLINO DE RELACIONES FAMILIARES Y AMISTOSAS

Le prénom, de Alexandre De Lapatelllière y Michael Delaport, parte de una obra teatral, como ya sucedía en La Cena de los idiotas, para construir una desternillante vuelta de tuerca a las relaciones familiares y de amistad.

La cinta, siguiendo la tradición de grandes comedias francesas, como la citada La Cena de los idiotas, de Francis Weber; Cena de amigos, de Danièle Thompson, y Pequeñas mentiras sin importancia, de Guillaume Canet, reúne bajo un mismo techo a varios familiares y amigos con el pretexto de una reunión común. Dicha celebración, que en principio tenía que ser amistosa y "de buen rollo", se acaba convirtiendo en una auténtica pesadilla, pues comienzan las salidas de tono, las bromas pesadas y los malentenidos en una escalada de memorables momentos entre la comedia más disparatada y el melodrama más vodevilesco. 

La película, que guarda algún paralelismo con Un Dios Salvaje (Carnage), de Roman Polanski, en lo referente a la puesta en escena un poco teatral en el comedor de la casa y en la escala de situaciones cada vez más comprometidas, es menos cínica y más humana y cercana al espectador que el muy acidísimo film de Polanski.

En este caso, todo gira alrededor del nombre que uno de los protagonistas, Vincent (Patrick Bruel) quiere poner a su hijo y, a partir de ahí, se desencadenan todos los acontecimientos. Todos los actores tienen mucha química entre ellos y, además, el buen sentido del ritmo del guión, hacen que pases de la carcajada a la sonrisa congelada en poco tiempo, de la risa a la emoción contenida. Y tiene muchísimo mérito, pues hace reflexionar sobre algunas cuestiones de la vida, de las relaciones familiares y sociales, sin aburrir ni un instante.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Juntos y muy revueltos.

DE ALIEN A PROMETHEUS

DE ALIEN A PROMETHEUS

Interesante y reveladora mesa redonda dentro del ciclo Ciencia y tecnología al servicio de Dioses y Titanes: de Alien a Prometheus. Con la participación de Daniel Fernández, autor del blog Ausente, así como del profesor de facultad Jordi Sánchez Navarro y del director del festival de Sitges, Ángel Sala, el debate, moderado por Jordi Ojeda, director del ciclo de lecturas sirvio para reflexionar sobre Alien, película que marcó un antes y un después en el género sci-fi de los 70 y también sobre Prometheus, que nos sigue recordando ese legado.

Nos encantó comprobar todas las aportaciones de Alien, de Ridley Scott, al género, tales como el uso de las cámaras de vídeo, la manera de filmar la persecución por conductos de aire (muy repetida en el cine posterior), las escenas estroboscópicas y la cuenta atrás del final. En los 70´s, el género aún no gozaba ni de popularidad en taquilla ni en crítica.

En el momento de su estreno, en el 1979, Alien fue bastante criticada, así como sus tres secuelas, que no fueron valoradas hasta muchos años después de su estreno. Además, el legado de Alien se ha manifestado de forma reveladora (aunque discutible en algunos puntos) en la fascinante Prometheus (cuya acción se sitúa 30 años antes del primer Alien y, por ello, se habla de "precuela").

Ángel Sala detalló que "esta película respira Lovecraft por los cuatro costados", en cuanto a la concepción de la criatura que se revela contra su Creador y el descubrimiento por parte de la protagonista de que Dios es malvado. En la película hay guiños constantes a Alien, en cuanto al personaje del androide David se refiere o en cuanto al parlamento de la escena final. Además, sigue el mismo essquema narrativo de Alien, con una primera parte de ciencia-ficción pura y dura y una segunda parte  de "monstruos en el espacio", casi cercana a la serie B.

Al final de la mesa redonda se lanzaron muchas cuestiones: que si Prometheus es digna o no sucesora de Alien, la confusión de géneros dentro de la sci-fi, etc. Tantas y tantos interrogantes sobre los que vale la pena reflexionar y que nos deja esta imprescindible saga para los amantes de la ciencia ficción con terror.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: De Alien a Prometheus, sólo 33 años las separan.

DESDE MÉLIÈS AL REMAKE DE TOTAL RECALL

DESDE MÉLIÈS AL REMAKE DE TOTAL RECALL

Aprovechando que esta semana se estrena Total Recall, basada en el relato Podemos recordarlo todo por usted de Philip K.Dick, (remake de la película que protagonizaron Arnold Schwarzenegger y Sharon Stone allá por la década de los noventa Desafío total), voy a hacer un recorrido por el cine fantástico y de qué manera la industria no ha dejado de experimentar con este género mezclado con otros géneros cinematográficos (terror, ciencia-ficción, aventura…).

Aún me sorprendo al ver la modernidad de los trabajos del pionero de lo que denominamos cine George Méliès que desde su estudio de Montreuil (que fue el primero del séptimo arte) imaginó un mundo fantástico muy adelantado a su época, allí realizó Viaje a la luna (1902), un corto, por supuesto mudo, de catorce minutos que merece la pena verlo al menos una vez en la vida. En la etapa muda se hicieron algunos filmes fantásticos que han perdurado en el tiempo como Metrópolis (1927), de Fritz Lang, La brujería a través de los tiempos (1922), de Benjamin Christensen y La carreta fantasma (1921), de Víctor Sjöström, por citar algunas.

Cuando las películas comenzaron a ser habladas se perdió parte de la mímica en la gran pantalla y los trabajos del cine fantástico tuvieron que renacer otra vez poco a poco aunque hubo un aparente abandono no se perdió del todo este género : El mago de Oz (1939), de Víctor Fleming, Ultimátum a la Tierra (1951), de Robert Wise, Mary Poppins (1964), de Robert Stevenson o 2001, una odisea en el espacio (1968) de Stanley Kubrick pero no fue hasta la década de los años ochenta del siglo XX (cuando ya los efectos especiales no eran unos desconocidos para el gran público) que volvieron a tener un protagonismo especial.

DESDE STAR WARS

Cuando se realizó La guerra de las galaxias (1977) de George Lucas hubo en el mundo cinematográfico un reencuentro con el género fantástico haciendo proliferar otra vez este tipo de visiones futuristas y ensoñadoras, después aparecieron E.T el extraterrestre (1982), de Steven Spielberg y Willow (1988), de Ron Howard, que coincidió con una generación de directores más abierta y con temas muy distintos a los que se habían hecho hasta entonces; de esa cosecha de creadores, se encuentra Tim Burton que ha hecho del género fantástico su santo y seña en la industria con obras como: Mars Attacks! (1996), Batman (1989), Big Fish (2003) o la última que hemos podido ver en los cines, Dark Shadows (2012); pero para conocerle bien hay que viajar en el tiempo hasta encontrarnos con una de sus primeras películas, que es la que le dio el reconocimiento mundial: Beetlejuice (1988).

Después de los años ochenta el cine fantástico dio otro giro con argumentos más intelectuales; así se hicieron en la década de los noventa: Delicatessen (1991), de Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet, Drácula (1992), de Francis Ford Coppola y Pleasantville (1998), de Gary Ross. Ya en este siglo aparecieron las sagas de Harry Potter, El Señor de los anillos, Piratas del Caribe, etc, que han alcanzado una enorme popularidad. Aparte de estos trabajos se han hecho El laberinto del fauno, (2006) de Guillermo del Toro y El imaginario del Doctor Parnassus (2009),de Terry Gilliam.

Ahora se estrena en cartelera uno de los remakes más esperados del género que tratamos porque Desafío total (1990) de Paul Verhoeven es un recuerdo bonito para los amantes del cine fantástico. 

JORGE GIRBAU BUSTOS.-

Pie de foto: La mítica Desafío total, de Paul Verhoeven, tiene ya su remake.

CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ: ¿ES POSIBLE UN ROMANCE?

CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ: ¿ES POSIBLE UN ROMANCE?

Una botella en el mar de Gaza (Une bouiteille à la mer), de Thierry Binisti, es una bonita historia entre dos jóvenes, que nos pretende situar en el conflicto palestino-israelí a partir del año 2007.

Tal (Agathe Bonitzer) es una estudiante francesa que vive con sus padres en Israel y ve cómo es el día a día de terror en Tel-Aviv y decide tirar una botella al mar con un montón de preguntas en el aire. A 73 km vive Naim (Mahmud Shalaby), un joven palestino, que la encontrará y comenzará a chatear con ella sobre la situación que viven en Gaza y, a la vez, irá forjando su propio destino enmedio de tan adversas circunstancias políticas.

La trama nos quiere ofrecer los dos puntos de vista de un mismo conflicto: el de los israelís y el de los palestinos, intentando no tomar partido, aunque al final decante la balanza inevitablemente hacia una de las dos facciones.

La historia de amistad se ve algo dañada por el hecho de dónde vive cada uno y por a favor de quién toman partido, aunque la fuerza de los sentimientos y el ímpetu por decubrir más el uno del otro, irá transformando su relación en un incipiente romance a distancia, bastante imposible.

Aunque la película muestra el horror de la guerra y las diferencias entre la manera de vivir a un lado o al otro del conflicto, también explorala naturaleza de los sentimientos de dos jóvenes que sienten la fuerza del primer amor. Por ello, y a medida que avanza la historia, el espectador sufre, se identifica y se ve cada vez más atrapado por la espiral de acontecimientos que nos narra. El final, aunque con alguna concesión algo hollywoodiense, es un canto a la esperanza, a que, al final todo es posible si el esfuerzo individual y la suerte corren a favor de la persona.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Tal, una adolescente en Tel- Aviv en búsqueda de comprender aquello qué sucede.

CINE MILITANTE, CINE EN CONFLICTO

CINE MILITANTE, CINE EN CONFLICTO

Con motivo del estreno de Una botella en el mar de Gaza, de Thierry Binisti, hemos decidido hacer un repaso de todas aquellas cintas y directores que han reflejado a la perfección cómo hacer cine sobre un conflicto -árabe, israelí, palestino, iraní, afgano...-, teniendo o no las libertades para decir aquello que uno piensa.

Si nos ceñimos a las películas que se ambientan en un conflicto tenemos en Incendies (2011), de Denis Villeneueve, una película dura y sin concesiones, basada en una obra de Wadjo Mouawada, que trata del periplo de dos hermanos en Oriente Medio tras las pistas de la muerte de su padre. Se trata de un cine descarnado, una tragedia universal, que le valió la nominación en 2011 como mejor película extranjera en los Oscar, así como el reconocimiento unánime de la crítica internacional.

También Ajami (2009), de Scandar Copti y Yaron Jami, parte de la cotidianidad de la ciudad de Tel Aviv para contarnos cinco historias que ponen en evidencia la frágil convivencia entre musulmanes y cristianos.

Un film con un enfoque mucho más espiritual que los dos anteriores sería De Dioses y de hombres (2010), de Xavier Beauvois, que explica cómo una comunidad de monjes cistercenses en la argelia de principios de los 90 tendrá que decidir qué hacer cuando trabajadores extranjeros en la región son asesinados por un grupo de fundamentalistas islámicos. 

DIRECTORES AMENAZADOS

Aunque si nos referimos a cine en conflicto cuando son sus mismos realizadores los que están amenazados y privados de libertad de expresión nos tenemos que desplazar hasta Irán. Allí dos de sus mayores exponentes en cuanto a la dirección se refiere, Jafar Panahi y Bahman Ghobadi, se han visto privados de sus derechos y de su libertad. 

Jafar Panahi fue encarcelado en 2009 tras asistir al entierro de una joven asesinada en las protestas en Irán. Tras un manifiesto de toda la comunidad internacional de cineastas, entre ellos Robert Redford, Steven Spielberg, los Coen, Olivier Assayas, etc, Panahi fue liberado, pero se le prohibió ejercer su profesión y salir del país. A pesar de ello, el año pasado, fruto de una grabación con su teléfono móbil desde su casa, donde permanece recluído, consiguió que se difundiese Esto no es una película, fuera de sus fronteras, a pesar de la cárcel y las amenazas continuamente recibidas por atentar contra el régimen y la seguridad en su país. 

Bahman Ghobadi, que consiguió mucha notoriedad con Las tortugas también vuelan (2006) y Nadie sabe nada sobre gatos persas (2009), también fue encarcelado por el régimen de los ayatolas por su crítica al presidente del país, Mahmud Ahmadineyad.

Afortunadamente, existe todavía mucha esperanza y se alzan muchas voces críticas que no han sido acalladas: las jóvenes hermanas Makhmalbaf, Samira y Hana, hijas del también cineasta Mohsen Makhmalbaf. Mientras que Samira ha alcanzado el reconocimiento internacional con El caballo de dos patas (2008), que habla de la relación de dominación desde la infancia, Hana sorprendió con Buda explotó por vergüenza (2007), una historia sobre la necesidad de la educación para cambiar el destino más vergonzoso del Afganistán de los talibanes, donde los niños, con sus juegos crueles pretenden reproducir lo que hicieron los talibanes al bombardear las estatuas de Buda.Todas ellas pertenecen a un cine realmente necesario.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Buda explotó por vergüenza, de Hana Makhmalbaf, desde la tierna mirada de la niña Baktay se nos revela esta película imprescindible.

IVÁN BARREDO: "Sólo es el principio es para quien quiera sentirse niño de nuevo"

IVÁN BARREDO: "Sólo es el principio es para quien quiera sentirse niño de nuevo"

Con motivo del estreno del documental Sólo es el principio, tenemos la ocasión de charlar con Iván Barredo, distribuidor de Good Films -que el año pasado se estrenaron en el sector de distribución con Stella, de Sylvie Verhayde y que pronto presentarán en el Festival de San Sebastián un documental sobre el dibujante de cómics alemán König-.

 Cinéfilo, periodista y responsable de prensa de Cines Verdi Madrid, en esta entrevista Iván Barredo nos cuenta cómo es el mundo de la distribución independiente y comparte su pasión por el cine.¿Lo comprobáis?

¿Cuándo y cómo surgió la idea de Good Films?

Siempre quise ser distribuidor de cine independiente, de un modo vocacional. A los 17 años no era solo una ilusión, sino también un objetivo vital. Todo ha llevado un proceso de paciencia, esfuerzo y aprendizaje. Continúa siendo así. Hace dos años, tras haber estado trabajando felizmente en Sherlock Films, pensé que podía ser el momento. El nombre de Good Films –sencillo, directo y connotativo en cuanto a intenciones- me vino a la mente una extraña noche. Me encontraba malito en urgencias. Solo escuchaba a la máquina haciendo bip, bip, bip… Aquello parecía la máquina que hace piii de la maravillosa El sentido de la vida de Terry Gilliam. Pensé: “Si salgo de esta, tengo que montar… ¡Good Films!”. Y así lo hice poco después. Me sorprendió que este nombre no estuviera registrado. Ahora, solo espero ser fiel a un proyecto en el que creo.

Hasta el momento habéis distribuido dos películas, Stella y el documental Sólo es el principio. Curiosamente las dos francesas, ¿es casualidad o es que eres un admirador del cine francés?

Ha sido una absoluta casualidad. También dicen que las casualidades no existen. En mi mente y objetivos, buscaba cine de calidad, europeo, con unos temas de interés… El cine francés siempre ha sido un referente -ahí quedan magníficas películas sobre la educación como Los 400 golpes, Hoy empieza todo, Ser y tener o La clase-; y, a su vez, es una de las pocas cinematografías mundiales que no solo no han perdido su entidad, sino que vive un momento dorado como industria. Como ejemplo, tienes los Oscar e infinitos premios del año pasado a The Artist de Michel Hazanavicius, o el extraordinario éxito comercial de este año, con Intocable de Olivier Nakache. ¿Simple casualidad? Más bien, fruto de sembrar y cuidar al bienvenido sector del Cine y a su público, a través de políticas coherentes y envidiables.

Stella es la historia cotidiana, pequeña y humana, del paso de la infancia a la edad adulta de una niña un tanto peculiar y Sólo es el principio habla de la importancia de la educación desde la infancia y de la reflexión de los más pequeños sobre los grandes temas de la vida. ¿Estas cuestiones te motivan especialmente?

La infancia y la educación me parecen primordiales y apasionantes. Son nuestros pilares como individuos y como sociedad. Hace 2.500 años, Pitágoras ya decía: “Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres”. Por desgracia, no hemos aprendido nada. El ejemplo cercano más lamentable se llama Esperanza Aguirre. Una señora más preocupada en dejar como legado en Madrid una mini-ciudad de putas, lujo, vicio y juego, que en proteger y defender a ultranza una buena (y necesaria) educación pública. ¿Qué pensará de un film como Sólo es el principio, que defiende el cuidado de la enseñanza y el conocimiento, de los niños y docentes, y del pensamiento crítico y reflexivo desde la guardería y la escuela? Supongo que la verá como un desacato a la autoridad.

"La infancia y la educación me parecen primordiales y apasionantes. Son nuestros pilares como individuos y como sociedad. Hace 2.500 años, Pitágoras ya decía: “Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres”. Por desgracia, no hemos aprendido nada"

¿Quién crees que el el público de Sólo es el principio?

Creo, honestamente, que es una película para todo el mundo. De interés general. No solo para madres, padres y educadores, sino para cualquier persona que desee divertirse aprendiendo con sus pequeños protagonistas, que desee soñar en que podemos construir –y mantener- una sociedad más equilibrada, multirracial, cívica y tolerante, a través de la enseñanza, las humanidades y la cultura. Para quien quiera sentirse niño de nuevo. Para quien quiera contemplar algo bello y humano, lejos de la panfletaria crisis (económica, ecológica y, principalmente, de valores) y de sus secuaces “hombres de gris” (como presagiaba Momo de Michael Ende).  

El documental no sólo es didáctico, sinó que es divertido, ¿crees que la diversión puede ayudar a una mayor reflexión?

Ambos conceptos son perfectamente compatibles. Quien piense que lo pedagógico y humano es aburrido… En fin, entiendo que guste tanto el fútbol. Y que las primeras planas las abarque un rico, joven y guapo señor, que simplemente dice: “Estoy triste”. Creo que el humor y la sensibilidad es un tesoro del ser humano. Y, desde luego, siempre que veo Cine, busco divertirme. ¿Qué es la obra maestra El verdugo, de Luís García Berlanga, con guión de Rafael Azcona? Una genialidad del humor negro, que ríes a placer con Pepe Isbert y su increíble reparto, así como con las rocambolescas situaciones y diálogos (salvo el escalofriante final). A través de la comedia, logra un reflexivo retrato, inigualable, punzante y comprometido sobre la España franquista y la nauseabunda pena de muerte.

La crítica bendijimos Stella como una gran joya, a descubrir ¿te preocupan las críticas que puedan haber de una película?

A diferencia de otros, quienes vanidosamente dicen no importarles, personalmente las valoro mucho. Me encanta leer críticas de cine, y admiro ese trabajo y labor cultural. Para un distribuidor de cine independiente, son vitales. Pueden ayudar a dar a conocer una película entre el público cinéfilo, destacarla, hacerla crecer. Esas opiniones y análisis críticos sirven menos para la mayoría del cine de las majors. La prueba es que da igual lo que digas, pienses, analices y expongas sobre Independence Day y otros subproductos. La publicidad masiva se encargará de fulminar el espíritu crítico.

El sueño de un distribuidor independiente

Para los neófitos en el tema. ¿Cómo es el trabajo de un distribuidor independiente?

Creo que es un trabajo duro, especialmente arriesgado y fascinante. Si no hay vocación, es difícilmente comprensible. Es fundamental el trato personal y profesional con los exhibidores, y también con los centros y asociaciones culturales, instituciones, cineclubs… Lo importante es la elección de películas, que te dan identidad. Luego hay vestirlas, cuidarlas, darlas a conocer. Para ello, entran en juego labores de prensa, laboratorio, relaciones públicas, diseño/marketing, administrativas, etc. Un trabajo similar al de cualquier otra industria cultural (música, libros, arte...). La diferencia entre distribuidoras es su infraestructura, su capacidad económica y sus películas. Un distribuidor independiente, por tanto, debe centrarse aún más en cuidar artesanalmente sus adquisiciones y catálogo. Lo que te puedo asegurar es que, más allá de un ordenador y un teléfono, no vivimos en la irreal, opulenta y fantasiosa imagen del lujo, el glamour, las alfombras rojas y las limusinas. Todo eso lo he visto, pero de lejos…  

Cuál es el sueño de todo distribuidor de cine...El tuyo, en particular.

Mi sueño es que la gente vea buen Cine. Que disfrute yendo a las salas: una manera muy diferente de vivir y compartir esta experiencia, que en la pequeña pantalla de una televisión, un ordenador o un móvil. Es compatible, pero sumamente diferente, en base a la naturaleza cinematográfica y/o audiovisual de cada film. Me encantaría poder transmitir mi pasión por el Cine a otros jóvenes.  

Como espectador, ¿qué tipo de cine te gusta?

Creo que va implícito en el nombre de Good Films. Me gustan las buenas películas, sean cine de autor o de género. Disfruto con todo lo que me emocione y/o sea un incentivo intelectual. Adoro revisitar magnas obras de clásicos como Fritz Lang o John Ford, engancharme de nuevo a Grupo salvaje de Sam Peckinpah, deleitar frikadas de culto como The Rocky Horror Picture Show de Richard O’Brien, sumirme en lo indie de Buscando un beso a medianoche de Alex Holdridge, reírme con el humor y ternura de Aki Kaurismäki, sentir profundamente la poesía de La doble vida de Verónica y Rojo de Krzysztof Kieslowski… ¡Hay tanto por ver y gozar! La película que más me gustó el año pasado –además de Stella, de Sylvie Verheyde, lógicamente- fue la oscura y fascinante Drive de Nicolas Winding Refn.

¿Cómo ves el futuro del sector cinematográfico en España?

No puedo adivinar qué ocurrirá en el futuro. Me gustaría desear, imaginar, exigir, una política de protección a la industria cinematográfica y de programas audiovisuales como en Francia. El Cine es Cultura. Y, además, una inversión, un negocio. Nuestros políticos, que poco –o nada- entienden de cultura ni de negocio, están fomentando un país ruinoso, tercermundista. El Cine seguirá existiendo, pero a este paso, en manos única y exclusivamente norteamericanas. Actualmente, importa más el sanguinolento, penoso y despreciable sufrimiento de los toros.

Estás preparando un nuevo documental con Good Films. Háblanos un poco...

En noviembre estrenaré otro documental, Ralf König, rey de los cómics, dirigido por Rosa von Praunheim, un director a (re)descubrir. Está seleccionado en Zabaltegi Especiales de la próxima 60ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Es un homenaje a la obra y vida de Ralf König, queridísimo dibujante de cómics alemán, muy conocido y admirado también en la comunidad gay. Cómics como El hombre deseado, Lisístrata, Superparadise, El condón asesino, la trilogía Antitipo, Prototipo y Arquetipo… son realmente recomendables. Huevos de Toro es mi favorito.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Iván Barredo junto al cartel de la primera cinta distribuida por Good Films, Stella.