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IRAK ME LASTRA EMOCIONALMENTE

IRAK ME LASTRA EMOCIONALMENTE

Invasor supone el regreso del realizador vasco Daniel Calparsoro a la dirección después de siete años. Y lo hace con una historia muy ambiciosa, un thriller político-militar, basado en la novela de Fernando Marías y con un gran reparto, Alberto Ammann, Imma Cuesta, Karra Elejalde y Antonio de la Torre.

Un médico presencia una matanza en una misión accidentada al Irak y pierde parcialmente la memoria. De regreso a casa, algunas alucinaciones le producen confusión al respecto de lo que ocurrió hasta verlo más claro. A partir de entonces se plantea un dilema moral: qué debe decir al respecto? qué ha de callar? es lícito explicar la verdad o es mejor mantenerse en silencio? El conflicto entre el deber y el honor, entre salvaguardar la seguridad propia y familar o hacer lo que es correcto está muy presente en el protagonista, atormentándole y haciéndole sentir culpable.

Todas estas preguntas conforman una cinta que, pretende ir más allá del simple thriller y que tiene influencias claras de las películas de intriga de los años 70, como ya ocurría en Argo. También la trama puede recordarnos a los dilemas morales del sargento Brody de Homeland. Además, podría tener un correlato con la realidad con lo que ocurrió en la cárcel de Abu Ghraib. Asimismo, la pérdida de memoria del protagonista bebe de las fuentes de Jason Bourne en la trilogía interpretada por Matt Damon. Pero no nos equivoquemos, Invasor se inspira en Argo, en la saga Bourne y en Homeland, pero sólo es una inspiración, en realidad, no es tan acertada como sus referentes.

No obstante, y a pesar de que la película posee una impecable factura técnica y un reparto de campanillas que cumple con solidez su oficio, nos resulta demasiado ambiciosa. En el intento de explicar demasiadas cosas, de abarcar tantos aspectos, de querer ser tan profunda y a la vez tan liviana, tan compleja y a la vez tan esquemática (sólo hay que ver el extraño villano de Karra Elejalde), la película, que tiene un estupendo e interesante material de partida, va quedando coja de manera progresiva.

Invasor funciona bien como simple entretenimiento, pero a la hora de ir ahondando en la historia, el guión de Javier Gullón y Jorge Arenillas va haciendo aguas y cada vez nos resulta menos interesante y más opaco lo que nos pretende explicar. Resulta más pretenciosa y efectista que efectiva. Y no imaginamos lo que podría haber sido y no acaba de ser: una combinación impactante entre thriller político-militar y drama moral con un protagonista creíble y bien construído, a pesar de estar amnésico y poseer un gran sentimiento de culpa. 

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Alberto Ammann, un doctor lastrado por un dilema moral.

BEAUTIFUL DOCS: LOS MEJORES DOCUMENTALES INTERNACIONALES

BEAUTIFUL DOCS: LOS MEJORES DOCUMENTALES INTERNACIONALES

La 54ª edición de Zinebi ha llegado a su fin. El sábado se proyectaron las películas ganadoras en el teatro Arriaga de Bilbao. Atomes de Arnaud Dufeys se ha alzado con el gran premio de la sección oficial otorgado por el jurado internacional compuesto por Khavn de la Cruz, Lina Alabed, Alan Griffin, Gracia Querejeta y Jon Mikel Euba. Pero quizá lo más destacable sea que Voice Over del realizador madrileño Martin Rosete y Bendito Machina IV de Jossie Malis siguen ganando premios allá por donde pasan. Hace menos de un mes se celebró la Semana de Cine Fantástico y de Terror en San Sebastián y Voice Over ganó el premio al mejor cortometraje y Bendito Machina IV obtuvo el Méliès de Plata al mejor cortometraje europeo. En esta ocasión Voice Over ha obtenido el gran premio del Cine Vasco junto a Los perfeccionistas de Tucker Dávila y el gran premio del Cine Español ha recaído en Bendito Machina IV.

Eso quiere decir que la calidad de estas producciones está garantizada. La cinta de Martin Rosete producido por Koldo Zuazua y escrito por Luiso Berdejo ha sido seleccionada para formar parte del catálogo Kimuak de este año y después de que se estrenara en un pase privado en el marco del festival de cine de San Sebastián se exhibirá en los festivales más importantes de todo el mundo. No sólo ha conseguido el reconocimiento de los festivales del País Vasco, sino que ha obtenido premios en Milán, Mónaco y New York.

SAURA Y CHÉREAU

Por otro lado, Carlos Saura y Patrice Chéreau han obtenido el Mikeldi de Honor en reconocimiento a toda su carrera. Pero está claro que ni el aragonés ni el francés piensan dejar de hacer cine por ahora y los dos autores están inmersos trabajando en sus respectivos proyectos. A sus 80 años, Saura comenzará en primavera a rodar su último trabajo que se titula Guernica 33 días y que contará con la participación de actores de renombre como Antonio Banderas y Gwyneth Paltrow. La película es un proyecto de la empresa bilbaína Idem4 y, por ello, se rodará en Bilbao y en la provincia de Bizkaia. Y se trata de un film que tiene como objetivo esclarecer las circunstancias y la motivación que llevaron a Picasso a pintar el emblemático cuadro que se ha convertido con el paso de los años en un icono contra la injusticia y la guerra.

Mientras tanto el polifacético Patrice Chéreau ha admitido que los productores de su país no olvidan la poca recaudación que consiguió en su día La reina Margot y por ello le han rechazado sus últimas dos propuestas. Chéreau se lamenta por la situación que vive el cine francés actual y piensa que el mito del cine galo ha llegado a su fin. El cine de género es más rentable que las películas de arte y ensayo y no hay duda de que los productores se decantan por el primero. Hoy en día es más difícil llevar a cabo una película personal y arriesgada que hacer cine de género. Sin embargo, una cosa es segura: Chéreau seguirá actuando, dirigiendo obras de teatro y óperas y escribiendo hasta que le llegue su oportunidad de volver a ponerse detrás de las cámaras.

En cuanto a los documentales este año se ha vuelto a rescatar la sección Beautiful Docs (que tiene asegurada la continuación en las próximas ediciones) que reúne las mejores obras que se han podido ver en festivales tan prestigiosos como Berlín o Sundance. Y en la sección Bertoko Begiradak se han estrenado los documentales de producción vasca más recientes.

BESTIAIRE Y WAVUMBA

Voy a pasar a comentar a continuación las dos películas que más me han impresionado. Bestiaire, del canadiense Denis Côté es un documental que bebe de la tradición conocida como cinéma vérité, es decir, la cámara tiene la obligación de capturar la realidad tal y como es. Está claro que toda realidad es construida y que el autor tiene un fin y unas intenciones concretas a la hora de coger la cámara, pero es verdad que aunque la objetividad sea imposible se pueda hacer un cine más honesto y comprometido. Côté quiere otro pacto con la realidad y por ello evita la narración y los personajes que se consideran características de la ficción. Como el famoso crítico Andre Bazin piensa que la técnica del montaje sólo hay que utilizarla cuando sea necesario. Es defensor de un cine de desnudamiento, que evite por toda costa los mecanismos de la ficción. El movimiento cinéma vérité surgió en los años cincuenta como respuesta a las películas de Hollywood. En opinión de los nuevos cineastas la ilusión y la fascinación que producían las películas clásicas americanas era una forma sutil de manipular la realidad y engañar a los espectadores, y por ello reivindicaban un cine que fuera más auténtico.

Bestiaire es una película muda, atípica y lenta. Nos muestra la cotidianeidad de los animales que viven en el parque Safari de Quebec y nos quiere hacer ver que los animales sufren como nosotros, ya que, les han privado de su libertad (y de su dignidad) y están presos en los campos de concentración de hoy en día. El canadiense no quiere adoctrinar al público y soltar su discurso, en vez de eso desea hacer un cine lo más objetivo que sea posible, un cine que sea testigo de la crueldad al que son sometidos continuamente. Un cine, claro está, que pueda acercarse lo más posible a la verdad y para ello retrata la cotidianeidad de esos animales. No hay un personaje central como en las películas convencionales y ello hace difícil que nos sintamos identificados con el relato. Es cierto que no estamos acostumbrados a este tipo de cine, pero aunque pueda ser aburrida y lenta, es un cine honesto y que tiene una estética muy definida. Aunque pueda ser paradójico en Bestiaire el ser humano es una especie que nos puede resultar extraña y ajena, y en cambio, los animales se nos muestran cercanos, aunque hayan perdido toda dignidad. Porque gracias a la empatía podemos sentir lo que el otro siente.

Wavumba el primer largo de Jeroen Van Velzen es una película fascinante y mágica. Nos invita a sumergirnos en un mundo de ensueño que tiene los días contados. Las bellas imágenes nos transportan a otra dimensión y durante el magnífico viaje quedan suspendidas las convenciones sociales a las cuales estamos sometidos los hijos de Occidente. Nos muestra una época donde la vida era mucho más apacible y a la vez arriesgada.

El cineasta quiere hacer un homenaje a África, esa tierra donde se esconden grandes tesoros e inimaginables historias. Van Velzen está enamorado de esa tierra y quiere reivindicar la dignidad de otras culturas. Hay muchas maneras de entender el mundo y por ello hay que defender la diversidad como si fuera un tesoro. Se trata de un relato que tiene como protagonista el último pescador de la tribu Wavumba de Kenya. La película muestra la cotidianeidad del viejo y de su joven ayudante. El viejo desea capturar un último tiburón antes de que llegue su hora, pero aunque su mente se mantenga lúcido su cuerpo está debilitado por el paso de los años. Sin embargo, los años no le han acobardado, ya que, no necesitan más que un bote pequeño para salir a pescar mar a dentro.

A menudo la ficción y el documental pasan a convertirse en uno solo, se fusionan en un solo cuerpo y Wavumba es un claro ejemplo de que el cine no entiende de categorías y de convenciones. A veces resulta sumamente complicado diferenciar la una de la otra y eso es lo que hace especial a esta obra. ¿Dónde termina la historia y comienza el mito? Es verdaderamente fascinante. La historia te atrapa en sus redes. Te cautiva con la sencilla y a la vez extraordinaria historia del viejo y el mar. 

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

Pie de foto: Wavumba, un fascinante relato entre la ficción y el documental.

EL PODER DE LA LIBERTAD

EL PODER DE LA LIBERTAD

Más allá de las cárceles terrenales aún perviven las prisiones de la imaginación, todo lo que limita la maravillosa semilla de la libertad. Viajando con Shakespeare, los hermanos Taviani presentan una contundente llamada a la necesidad de reconstruir la pasión de vivir.

Tal vez otro mundo es posible, sí, incluso para los desesperados, para quienes han perdido el pie y se han precipitado al vacío. Con un estilo directo pero claramente humanista, los directores de Padre Padrone nos sacuden de nuestra siesta intelectual, con una docuficción que llama al renacer, a la revolución íntima y libertaria frente a los muros que nos cercan. Respirar, sobreponerse es todo, cara a cara con la vida. Shakespeare y su Julio César son el cuaderno de bitácora para correr por los raíles de un mundo claustrofóbico que se ahoga en su narcisismo y en la falta clamorosa de solidaridad. A orillas del melancólico Tiber, con la herencia de Rosellini, allá donde De Sica y Fellini dejaron su huella, los Taviani exploran el alma para vaciarla de impurezas y tensiones.La cárcel es el escenario sobre el escenario.

Ejercicio teatral de Fabio Cavalli con los reclusos que, entre acentos sicilianos, napolitanos y sones dialectales de un idioma tensamente emotivo, expulsan sus demonios, ponen el corazón sobre la mesa. Casio, Bruto, César se mueven con total naturalidad en la telaraña que también es nuestra cárcel de cristal, las cuatro paredes que nos empalan y saben a agujero negro.Pero, como señala el recluso que incorpora a Casio, el contacto con el arte siembra perfumes de libertad, algo más allá ahora convertido en desasosiego, porque a la vuelta de la experiencia teatral siempre está la puerta cerrada.

Que nadie vea en esta aventurada propuesta de los Taviani un reclamo existencialista, es, sin duda alguna, una bofetada a la apatía, el recuerdo de lo mejor y lo peor que nos habita.Capacidad para sentir porque somos pensamiento,palabra alada, emoción y, por tanto, ilusión o la sensación agobiante de morir en vida cuando perdemos la conexión con lo afectivo y nos convertimos en juguetes del destino.

Todo el engreimiento se diluye en la imagen del ser noqueado, perdido sin brújula de ilusión. El blanco y negro nos devuelve a la tradición documental y el contrapunto del color habla de un mundo paralelo en la escena. Será posible como sugiere Shakespeare que la vida cansada de barreras mundanales se autolibere. Hay una estrella, tal vez el renacer, respiración del Universo que en la cárcel de Rebbibia se adivina ante tanta desesperación.Rompamos la tela de araña, seamos libres en la imaginación y el pensamiento.Será la mejor alfombra voladora para sortear el discurso apocalípticos.

CARLOS VILLARRUBIA.-

Pie de foto: El pensamiento les hará libres.

CLINT EASTWOOD DEMUESTRA SU GENIO Y FIGURA

CLINT EASTWOOD DEMUESTRA SU GENIO Y FIGURA

Trouble with the Curve (Golpe de Efecto), es la nueva película del Clint Eastwood como actor, dándonos la sorpresa a todos sus fans, demostrando de nuevo su genio y figura, cuando nos pensábamos que iba a retirarse tras el testamento interpretativo de Gran Torino. En la dirección, el debut de Robert Lorenz, el socio de Eastwood en Malpaso y director de second unit en la mayoría de sus películas como director.

La trama es sencilla: Gus (Eastwood) es un ojeador de baseball que busca nuevos talentos en las ligas inferiores para las mayores, se hace viejo y,aparte de agriársele el caracter, se está quedando ciego. Su hija Mickey (Amy Adams), una prestigiosa y competente abogada, experta en baseball le ayudará en su último trabajo, que servirá para confrontarles o quién sabe si unirles más como padre e hija. Entre tanto, conocerán a Johnny (Justin Timberlake), un ex-jugador de baseball que trabaja de ojeador para al competencia. 

La película, con el baseball como telón de fondo, y la búsqueda de un jugador completo que sepa tirar las curvas con efecto, es un notable drama familiar. Los conflictos generacionales y personales entre padre e hija, que quedarán revelados a lo largo del metraje, son más interesantes por un guión bien trabado, que deja paso a muchos toques de humor y algunas subtramas entretenidas -como la romántica- y unos actores en estado de gracia. Así pues, aparte de las relaciones familiares, de los problemas asociados a la vejez y de ineccesibilidad emocional en el comportamiento de algunos personajes, la película nos recuerda que no hay que desfallecer ni renunciar hasta conseguir el sueño personal de cada uno. 

Especialmente sobresalientes están un Clint Eastwood que repite el patrón de hombre de carácter difícil, pero de gran corazón, como ya hizo en Million Dollar Baby o Gran Torino y una Amy Adams, que brilla en sus contarréplicas. Ambos elevan esta película muy por encima de la media de este tipo de producciones deportivas con drama familiar de fondo. También resultan simpáticas las intervenciones de Justin Timberlake (con bastante papel y muy dotado para la comedia) y de John Goodman, como socio y amigo de Gus.

Nos ha gustado la película, no sólo por el buen hacer de sus actores, por su guión con chispas de ingenio, sinó también porque la historia no se hace pesada para los neófitos de este deporte, sinó que la trama avanza de manera ágil y dinámica, pasando unas muy buenas casi dos horas en una sala de cine. Recomendable para fans del actor, en plena forma a pesar de sus 82 años, y de una Amy Adams que cada día demuestra más su talento.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Clint y Amy interpretan a un padre y una hija que tendrán que resolver sus conflictos mientras persiguen sus sueños.

DISCAPACITADOS CON DERECHO AL SEXO

DISCAPACITADOS CON DERECHO AL SEXO

Un año después, llega a la cartelera la flamante ganadora de la Espiga de Oro y el Premio del Público en la Seminci vallisoletana: la belga Hasta la vista!, de Geoffrey Enthoven, una comedia dramática protagonizada por tres jóvenes discapacitados que quieren cumplir un sueño: viajar hasta Punta de Mar (España) para acudir a un burdel y así poder perder la virginidad. Cuando digo comedia dramática, voy a tener que matizar un poco, quizás sería más acertado drama con toques cómicos. Ahora os daremos nuestras razones.

La trama es sencilla, sigue el periplo en forma de road-movie de Philip, un tetrapléjico (Robretch Vander Thoren) y sus dos amigos, Lars (Gilles De Schrijver), un joven paralítico gravemente enfermo y Josef, un discapacitado visual (que no completamente ciego), Tom Audenaeart hasta que consiguen irse de viaje solos en completa libertad para cumplir su sueño y demostrar al mundo, a sus familias y a ellos mismos que son capaces de lograrlo.

Estos tres jóvenes son humanos, con sus defectos y virtudes, pero el espectador les acaba congiendo cariño, se ve inevitablemente implicado en su historia y en sus circunstancias personales. La película tiene momentos de comedia muy graciosa, combinados con otros más crueles y amargos pues, en este viaje, no sólo se pondrá a prueba cómo superar las barreras de su discapacidad física, sinó también su amistad.

Lo mejor es comprobar cómo Hasta la vista! pretende romper tabúes y reírse de estos tres jóvenes, así como ofrecernos una subtrama romántica muy tierna. Lo peor seguramente es que, conforme avanza la cinta, te das cuenta de que algo malo va a suceder, cada vez se masca más el drama y el giro final -no demasiado necesario, desde mi punto de vista- te deja con un mal sabor de boca y bastante malhumorado, pues te cortan de un plumazo todas las espectativas creadas en una película francamente esperanzadora, alegre y positiva. Y no os explico más, pues sólo conviene advertir al público que éste no es una película filmada ni guionizada por por Albert Espinosa, aunque podría parecerlo por el tema que trata y por algunas situaciones planteadas.

Estamos ante una propuesta que busca gustar, conectar con el espectador normalizando a unas personas que, aunque estén discapacitadas, buscan vivir experiencias habituales para gente joven, disfrutando de la amistad, el amor y el sexo.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Philip, Lars y Tom en el viaje más importante de sus vidas.

EN BUSCA DE LA GRAN OLA

EN BUSCA DE LA GRAN OLA

Persiguiendo Mavericks, de Michael Apted y Curtis Hanson, se basa en una historia real, nos explica la vida de un chico excepcionalmente dotado para el surf, que se convirtió en leyenda: Jay Moriarty (Jonny Weston), quien ya de niño sentía absolutamente afición por ese deporte y, que desde adolescente, fue perfeccionando su técnica. Fue entrenado física, emocional, mental y espitualmente por Frosty (Gerard Butler), un surfero experimentado y tan apasionado como Jay.

La cinta, aparte de hablarnos de la idea de perseguir un sueño, cueste lo que cueste, preparándose para éste de manera disciplinada, dejándose la piel en ello, es una historia convencional. Nos cuenta la historia de un muchacho, cuyo padre les ha abandonado a él y su madre y que encuentra en otro hombre, con el que comparte el mismo estilo de vida, la figura paterna de la cuál se ha visto privado. Así como, de la relación con su amiga de la infancia en una subtrama romántica que no aporta mucho a la historia que se está narrando.

La película peca de ser demasiado convencional en su planteamiento y desarrollo, le falta emoción en sus escenas de acción, con la excepción de la secuencia final de la gran ola de más de 10 metros de altura, llamada Mavericks. Aunque sí que interesará a todos aquellos que le gusta asumir riesgos en la vida, vivir cada momento "carpe diem", como si fuese el último, haciendo lo que a uno más le apasiona. Aunque a los surferos y amantes del surf quizás les atraiga más que al espectador medio.

No obstante, hubiésemos necesitado un guión mucho más trabajado para poder sentirnos más implicados emocionalmente en la historia que cuenta, historia que, por otro lado, no deja de ser admirable y apasionante. Así como, que nos hiciese vibrar con los momentos de acción surfera (cosa que sólo logra hacia el final). Una lástima. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Jay, a punto de encarar el gran reto de su vida: surfear Mavericks.

UNA RECETA CINEMATOGRÁFICA MUY SABROSA

UNA RECETA CINEMATOGRÁFICA MUY SABROSA

El pasado 16 de Noviembre se reestreno El festín de Babette remasterizada con motivo de su 25 aniversario. Es una bella noticia que un trabajo que siempre ha sido un referente, tanto para los profesionales del cine como para los cinéfilos, se pueda ver otra vez en la gran pantalla haciéndonos soñar más de veinte años después de su éxito. Tal vez es la mejor manera de volver a acercar algo que siempre ha estado ahí y que ni siquiera el polvo de las modas ha podido ensuciar. 

Esta obra es una adaptación de un cuento de Karen Blixen escrito en la década de los cincuenta y es un clásico del cine nórdico porque mezcla lo fantástico con la realidad buscando siempre los sabores de la comida entre su celuloide; cuando nos zambullimos en ella nos metemos en un universo paralelo a éste en el que vivimos; el universo de está película huele a buenos sentimientos en un ambiente muy cerrado.

Sus dos personajes principales son dos ancianas (Martine y Philippa) hijas solteras de un pastor de la iglesia que se niegan a cambiar sus hábitos de costumbre, cada día es igual que el anterior… Han caído en una monotonía difícil de romper hasta que llega Babette para revolucionarles a base de gastronomía. Con el tiempo, esas mujeres descubrem que todos sus días sobre la Tierra han sido espirituales y apáticos a la vez porque nunca pudieron ser independientes dejando escapar incluso a sus amores; pero para todo hay una segunda oportunidad y ésa les llega cuando aparece en sus vidas la cocinera Babette.

En esta película respiramos su atmósfera cargada siempre de unos personajes que deambulan en pleno siglo XIX como si fuese una realidad mágica que camina lejos de este mundo; y así descubrimos que estamos en una historia que no hay ni buenos ni malos, sinó gente con sus inseguridades que luchan para hacerles frente.

La comida es la excusa para conocer la primera película del Nuevo Cine nórdico porque El festín de Babette”puede ser un punto y aparte para la gente que no está acostumbrada, a este tipo de discursos europeos del Séptimo Arte, se adentren para comprender su cultura; así podemos ver paisajes de la Dinamarca profunda de la Era romántica en poco más de una hora y media. Esta cinta de los 80 no pasa de moda porque el tema que trata es universal y pasa de generación en generación sin hacer apenas ruido.

La gente que ha degustado este filme y sale de las salas de cine mira la vida con otros ojos porque lo que acaban de ver les da esperanza en el futuro y ven sus mayores problemas con otros ojos. Este puede ser el mayor éxito de está obra y por eso no va a caer en el olvido tan fácil. Puede que pase el tiempo y el festín de Babette no tenga ningún arañazo ni se haya oxidado porque los arquetipos que aparecen en está película son simples y las situaciones que refleja sean para todos los públicos.

Así pues, El festín de Babette, de 1987 dirigida por Gabriel Axel, sigue siendo, pasados veinticinco años de su estreno, una receta cinematográfica muy sabrosa.

JORGE GIRBAU BUSTOS.-

Pie de foto: Una receta culinaria que continua siendo para paladares exquisitos tras 25 años.

LOS PELIGROS QUE ACECHAN AL ALMA HUMANA EN SOLEDAD

LOS PELIGROS QUE ACECHAN AL ALMA HUMANA EN SOLEDAD

Fin es la ópera prima de JorgeTorregrossa, un director que había dirigido en televisión series como La Señora y Tierra de Lobos. En este caso se trata de la adaptación a la gran pantalla de la novela de David Monteagudo del mismo nombre, que en 2009, se convirtió en un título de culto para los amantes del género apocalíptico. Y lo hace rodeándose de un gran elenco, entre el que destacan unas estupendas Maribel Verdú y Clara Lago, acompañadas de Daniel Grao, Blanca Romero y Andrés Velencoso (sí, el top-model y novio de Kylie Minogue en su primer papel en la gran pantalla).

La película tiene un punto de partida prometedor: el encuentro de un grupo de amigos de la adolescencia 20 años después de la última vez en una casa de la montaña, propiciado por uno de ellos, Ángel, apodado "El profeta", un chico que guarda muchos y oscuros secretos. El retrato que se nos hace de cada uno de los personajes, de sus relaciones en el pasado y el paso del "buenrollismo" inicial a la salida a la luz de los "trapos sucios" y las rencillas entre unos y otros es lo mejor de la propuesta, pues en pocos trazos, cada uno de los personajes queda muy bien definido por lo que es en relación a los demás. Luego comienzan a sucederse unos hechos extraños a partir de la caída de ¿un meteorito?, de la pérdida de electricidad, de la desaparición de los habitantes del pueblo y de la sensación de soledad que acecha a los protagonistas. 

Más que una película de terror psicológico o un thriller con el Apocalipsis, la cinta parte de esta anécdota para reflexionar acerca de la soledad humana, del egoismo y de los miedos cotidianos. La cinta contempla la posibilidad de sentirse acompañado en el mundo y da valor a la solidaridad, a la amistad y al amor para hacer frente a las dificultades y a los peligros que amenazan la existencia humana. En este sentido, poco importa qué pasa y porqué ocurre, sinó cómo reacciona cada uno de los personajes cuando se siente acorralado y perdido ante unas circunstancias externas que escapan de su razón y de su comprensión.

Así pues, la película funciona más como metáfora de la soledad humana y de la necesidad de buscar la comunicación y la comprensión con los otros seres que como película de acción fantástica, -pues a la película le falta que le impriman un poco más de personalidad en las secuencias de acción-. Con un final trascendente que resume muy bien el matiz de la propuesta, que interesará a aquellos que busquen ahondar en los secretos del alma humana.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Unos hechos extraordinarios pondrán a prueba la unión entre un grupo de amigos de la adolescencia.

LA REIVINDICACIÓN DE LOS VALORES PURITANOS

LA REIVINDICACIÓN DE LOS VALORES PURITANOS

Crepúsculo (Twilight) es una de las sagas más exitosas de los últimos años que ha fascinado a adolescentes y jóvenes de todo el mundo. La historia de un amor imposible que ha transformado radicalmente la figura del vampiro clásico convirtiéndolo en un ser irreconocible para la gran mayoría del público. La utilización del vampiro para reivindicar la ideología puritana no ha sido de agrado para muchos, pero hay que tener en cuenta que la saga está dirigida principalmente a los más jóvenes. Y Twilight quiere enseñar a los jóvenes cómo deben comportarse en una relación de verdad y los pasos que deben dar en cada momento. Por ello los ritos tienen suma importancia en el universo Crepúsculo; los ritos como el baile de la graduación o la boda son indispensables en una época en que los jóvenes andan desorientados. Los ritos enseñan el camino que hay recorrer para llegar a ser un buen cristiano. Es una detallada crónica de una relación ejemplar, y el objetivo es desbancar a otros modelos que pueden ser perjudiciales para los adolescentes como pueden ser los chicos de Jersey Shore.

La saga es vehículo de las ideas más conservadoras de la sociedad estadounidense. Aquellos que afirman que la sociedad actual no tiene valores se sentirán reconfortados con la propuesta de los creadores, es decir, Crepúsculo está dirigido para los conservadores que desean volver atrás en el tiempo. Los que comparten las ideas de Edward Cullen (nacido en 1901) pensarán que el pasado fue mejor. Está claro que los productores desean que Twilight se convierta en una fuente de inspiración para la gente joven. En principio la nueva entrega titulada Amanecer parte 2 debía ser la última de la saga, pero con tanto dinero en juego Stephenie Meyer la autora de la franquicia no ha descartado que se publiquen más historias en un futuro. Debe ser realmente difícil renunciar a tanto dinero por escribir un libro.

ESTUDIO INDEPENDIENTE

Summit Entertainment era un estudio independiente que sobre todo se encargaba de distribuir grandes obras como Abre los ojos de Amenábar en los Estados Unidos, pero como ya lo hicieran los hermanos Weinstein, decidieron ampliar el negocio y destinaron una cantidad considerable a producir sus propias películas. Crepúsculo ha sido un éxito comercial, así que, se puede decir que han conseguido el objetivo que perseguían. Estamos acostumbrados que los estudios más poderosos de Hollywood nos ofrezcan películas de este tipo, pero es una pena que un estudio independiente repita la misma fórmula para obtener un gran éxito. Se supone que un estudio independiente va a producir películas más interesantes y, sobre todo, más honestas, pero está claro que en los Estados Unidos lo que importa es ganar dinero. Crepúsculo es un producto prefabricado y sin alma, una más del mercado actual. El guión de Melissa Rosenberg tiene numerosos fallos, pero como ya se ha dicho anteriormente es una saga dirigida a los jóvenes y por ello se centran en la historia de amor entre Bella y Edward. Lo demás es secundario. Además de las típicas frases cursis ofrecen acción para que el público masculino se sienta a gusto viéndola.

RETRATO DE BELLA SWAN

La protagonista es Bella Swan (Kristen Stewart), pero no hay que dejarse engañar porque el retrato de la mujer que nos ofrece es totalmente reaccionario. La ideología puritana no desea la emancipación de la mujer, puesto que, la mujer tiene la obligación de hacerse cargo de los niños y de su marido. Bella es una criatura débil y por ende necesita un hombre que la proteja. Se nos insinúa que la mujer no debería andar sola, ya que, puede arriesgarse a que la violen en cualquier momento. Algunos hombres son realmente malvados y debería prohibirse a las mujeres independientes salir de casa por su propia seguridad. El mensaje que está implícito en todo el relato y que se explicita en varias escenas es ridículo y verdaderamente inaceptable. Una mujer sin anillo es una mujer que va provocando a los hombres y se merece todo lo que le pase.

Pero la historia no se acaba ahí, ya que, también se atreven a opinar sobre el aborto. Los políticos republicanos han dejado claro su postura sobre este tema: “un niño nacido a causa de una violación es un milagro de Dios”, dijo Richard Mourdock hace unas semanas cuando los estadounidenses se encontraban en campaña. En Amanecer parte 1 la ideología más reaccionaria se esconde tras la actitud valerosa de Bella. Bella quiere seguir adelante con el embarazo aunque su vida esté en peligro. Lo importante es la vida del niño, la salud y el bienestar de la madre carecen de importancia alguna.

Bella afirma una y otra vez que ella es la que decide. Ella es la que decide que quiere dejarlo todo para solamente amar a Edward (está dispuesta a sacrificarse por amor) y ella es la que decide que quiere tener el hijo. Los comentarios de los políticos republicanos asustan a la gente, pero la ideología de Crepúsculo acaba fascinando a la gente. Es la fascinación que produce una historia de amor imposible que en el fondo quiere manipular y meter miedo a la gente para que las cosas vuelvan a ser como antes. Y no hay duda de que puede resultar muy peligroso para los jóvenes que aún no tienen claro lo que quieren ser. La ideología de Crepúsculo puede corromper el pensamiento de los más jóvenes. Por desgracia el mito del amor romántico ha justificado (y sigue justificando a día de hoy) la sumisión de la mujer.  

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-       

Pie de foto: El amor casto y puro de Bella y Edward esconde un mensaje reaccionario.

EL BUEN SABOR DE UN WHISKY AÑEJO EN LA MEJOR COMPAÑÍA

EL BUEN SABOR DE UN WHISKY AÑEJO EN LA MEJOR COMPAÑÍA

La parte de los Ángeles (Angel´s Share) es la nueva película de Ken Loach, una comedia agridulce con trasfondo social, escrita por su guionista habitual, Paul Laverty y con un reparto coral, en el que destacan su protagonista, el debutante Paul Branningham, como Robbie, y John Hensham (Buscando a Eric) como Harry, el jefe de los trabajos a la comunidad que realiza y que será que más le ayude a seguir adelante. 

La trama es sencilla: Robbie estuvo condenado por pegar una paliza a un joven en una reyerta y ha de cumplir servicios sociales a la comunidad. Robbie acaba de tener un bebé con su novia Leonie y sigue con problemas en el barrio que ya vienen de lejos y que no puede solucionar. Un día con el grupo de servicios sociales visitan una destilería de whisky y, a partir de ahí, él comienza a aficionarse y a ver una posible salida a su situación. Y hasta ahí podemos contar.

La cinta se estructura en dos partes: en la primera es un retrato social del protagonista y, por ende, de la situación social de Gran Bretaña. En ésta conocemos a Robbie, a su familia, sus problemas endémicos con la violencia y al grupo de servicios a la comunidad. En la segunda parte, cuando Robbie va a Edimburgo a hacer la primera cata y posteriormente, el periplo hasta la siguiente, donde se desencadenan los acontecimientos, vemos la progresiva evolución de un personaje que no quiere seguir emborrachándose y malgastando su vida, sinó que quiere cambiar, ser un buen padre y conseguir un trabajo, en definitiva, poder tener una vida normal.

La primera parte es, en general, bastante más dramática y reflexiva, en la cual se explica y se desarrolla el conflicto social y personal de este hombre y sus circunstancias. En cambio, la segunda, tiene momentos más cómicos -debido a los curiosos compañeros de servicios sociales que acompañan a nuestro protagonista- y el ritmo se agiliza, hay más acción y más dinamismo, incluso desde la misma banda sonora que, con el pegadizo tema "I gonna be (500 miles), de The Proclaimers, ayuda al rápido desarrollo de los acontecimientos.

La verdad es que la trama acusa de una cierta previsibilidad, pues el espectador en muchos momentos se avanza a la historia para comprobar más tarde que realmente sucede lo que había pensado. Aunque esta previsibilidad no ha de ser vista como algo nagativo, al contrario, la gracia está en saber qué tiene que pasar, pero sorprenderse en cómo se va a desarrollar realmente.

Hay momentos muy buenos y detalles de gran humanidad que no desvelaremos que la convierten en una comedia dramática muy por encima de la media. Para irse del cine con una sonrisa en el rostro habiendo visto una película sencilla, amable y, en definitiva, tan imperfecta como las personas, pero que deja el buen sabor de un whisky añejo paladeado en la mejor de las compañías.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Robbie y sus curiosos compañeros de viaje hacia la cata "más peligrosa" y accidentada de sus vidas.

EXTRAÑA, FASCINANTE Y SUGERENTE HOLY MOTORS

EXTRAÑA, FASCINANTE Y SUGERENTE HOLY MOTORS

Holy Motors, de Léos Carax (Los amantes de Pont Neuf, Chico conoce a Chica) es tan extraña, fascinante, surrealista, inconexa, difícilmente explicable que engancha desde sus primeras imágenes hasta sus últimos fotogramas. Ya vista en el festival de Cannes, donde se fue de vacío, es una película que polarizará al público, no existe término medio: o se adora o se aborrece. Es una de las experiencias más sensoriales del año y merecedora del premio a la mejor película en el Festival de Sitges 2012.

Muchos de sus fotogramas encierran una obra de arte en sí mismos, esta sugerente fascinación hace que el espectador se sienta en muchos momentos descolocado, perdido, sin saber hacia dónde va el relato. La multiplicidad de historias que vive su protagonista sacian la necesidad de todo ser humano de querer que le cuenten historias. El público siente que se abra ante él la posibilidad de transitar por vidas infinitas, de emocionarse con cada uno de los pequeños fragmentos de existencia, de vivir cada instante como si de toda una vida se tratase, como si cada minuto fuese el último, como si la Eternidad pudise palparse, sentirse, soñarse...

Así pues, no estamos ante una película sencilla ni de narrativa convencional, sinó que, para disfrutarla como merece, requiere ir con la mente en blanco, como si se tratase del primer film que uno va a ver en su vida. La trama es la siguiente: Monsieur Oscar (un estupendo Denis Lavant, actor fetiche de Carax) recorre con limusiona blanca y chófer las calles de la siempre fascinante París, de una cita a otra, es mendigo, hombre del futuro, ajustador de cuentas, moribundo, hombre que recuerda su pasado, etc y, todo ello, viviendo existencias múltiples dentro de una misma vida.

La imprevisibilidad, el azar y el destino tendrán mucho que ver en el periplo real, o tal vez soñado, -¿o se trata simplemente de cine dentro del cine?- de este extraño ser en uno de los días más completos de su existencia. Estamos ante una película abierta a múltiples y variadas interpretaciones, tantas como espectadores miran y opinan sobre ésta.

De poco diálogo y muchas referencias filosófico-existenciales, la cinta es una sugerente sucesión de imágenes que se quedan grabadas en la retina, muchas de ellas provocarán extrañeza en el expectador, e incluso hay algunos pasajes divertidos por ser demasiado surrealistas. No queremos contaros mucho para no desvelaros la magia y la sorpresa, pero os diremos que la casi mística aparición de Eva Mendes y sobre todo, el momento musical mágico y sobrecogedor de Kyle Minigue son de las que no se olvidan con facilidad, sinó todo lo contrario.

Conviene pues, ir libre de todo prejuicio y dejarse llevar por un torrente de sensaciones que van del vacío existencial hasta la magia y el misterio de la propia existencia humana.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Eva Mendes y Denis Lavant, extraños compañeros de viaje.

LES FEMMES DE FRANÇOIS OZON

LES FEMMES DE FRANÇOIS OZON

François Ozon es un director parisino, nacido en 1967, que estudia en la prestigiosa escuela de cine francesa Femis, donde se doctora en cine. Allí tuvo nada más y nada menos que a Eric Rohmer como profesor. Comienza su carrera con el mediometraje Regarde la mer y con el corto Sitcom para darse a conocer a todo el mundo con dos películas esenciales: Los amantes criminales (1999) y Gotas de agua sobre piadras calientes (2000), donde descubre a una de las musas de su cine: Ludivine Sagnier.

Con Sagnier trabajaría en dos cintas más: Ocho mujeres y Swimming Pool, donde consagra su estilo y universo particular. Un universo que también formaron otras obras más desiguales como Angel (2007), Ricky (2009), Mi refugio (2009) o más recientemente, la divertida Potiche (2010), donde consiguió reunir tres grandes nombres del cine francés al frente del reparto: Catherine Deneuve, Gérard Dépardieu y Fabrice Luchini, con el que repite en En la casa (Dans la maison), su obra maestra. 

En su obra tiene mucha importancia la mujer como centro del relato. Normalmente son mujeres fuertes, decididas, que acaban convirtiéndose en independientes. No quieren estar bajo el yugo masculino, sinó alzar una voz propia. Estos personajes femeninos son, a menudo, mucho más atractivos que los masculinos.

La apoteosis de este universo es Ocho mujeres: donde retrata a todo un espectro femenino que va desde la aparente inocencia de la adolescente (Ludivine Sagnier) hasta la soberbia de la juventud (Virginie Ledoyen), la madura bien vivida (Fanny Ardant), la madura reprimida (Isabelle Hupert), la joven liberada (Emmanuelle Béart), la sirvienta subyugada (Firmine Richard), la burguesa insatisfecha (Catherine Deneuve) o la anciana que ha vivido siempre con un terrible secreto (Danielle Darrieux). 

Así pues, las mujeres de Ozon son fascinantes y fascinadoras, a menudo objeto de deseo masculino (los casos más paradigmáticos son los de Emmanuelle Segnier en Dans la maison o el de Ludivine Sagnier en Swimming Pool), pero siempre con ganas de decir la última palabra. Una mujer que no se rinde, sinó que reivindica, desde su feminidad, un lugar propio en el mundo.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Ocho mujeres, el espectro de la feminidad en todas sus variantes.

EL PODER DE LA ESCRITURA Y DE LA IMAGINACIÓN

EL PODER DE LA ESCRITURA Y DE LA IMAGINACIÓN

En la casa (Dans la maison), desde el mismo momento en que la vi, se ha convertido en mi película favorita de su director, François Ozon. La trama, envolvente desde el primer fotograma hasta el último, rezuma inteligencia y respira aroma de buen cine. Aunque sí que es cierto que algunos la podrían acusar de manipular al espectador, de hacerle tomar partido en el perverso e intrigante juego que propone el profesor de literatura Germaine y su alumno Claude.

Pero, desde mi punto de vista, la historia, en la que se mezclan hábilmente fantasía y realidad, imaginación y cotidianeidad, está tan bien trabada, que consigue ganarse la complicidad del espectador y no lo suelta, atrapándolo en una tela de araña absorbente, en el que el drama, la comedia y el thriller se mezclan de manera sabia.

Además, nos habla de la relación paterno-filial que se establece entre alumno y profesor y sobre la unidad de una familia de clase media, la cual puede verse alterada y amenazada con la presencia de un agente extraño, Claude, el compañero de clase y profesor particular de mates del hijo, Rapha. Claude es un chico tímido, que siempre se sienta en la última fila de la clase, con un don para la escritura y una endiablada imaginación.

Sutil, como la mirada de Emmanuelle Segnier, provocadora, como los ojos del joven Claude (qué gran descubrimiento es ese perversamente atractivo Claude, que compone Ernst Umhauer, que recuerda la versión joven de Benoît Magimel) y curiosa, como la actitud de Germain (un Fabrice Luchini que vuelve a demostrar una vez más sus tablas), el film es una deliciosa metáfora sobre el poder de la escritura y de la imaginación.

Así pues, Ozon vuelve sobre un tema que le fascina e impregna muchas de sus obras anteriores: el de la manipulación de la realidad a través de la escritura. Pues ya lo tocó en la también perturbadora, aunque más imperfecta Swimming Pool con Charlotte Rampling, como escritora en busca de inspiración y Ludivine Sagnier, como objeto de dicha inspiración. También vuelve al inquietante juego de la realidad y la ficción, que nos sometió en Ocho mujeres, una cinta en la que volvía a mezclar con habilidad thriller (a lo Agatha Christie en Diez negritos), drama y comedia, en este caso musical. 

A diferencia de las dos películas anteriormente citadas, Dans la maison es redonda. Una obra maestra, que funciona como un mecanismo de relojería. No hay nada que sobre ni que falta, pues el guión es milimétrico y los actores están impresionantes, desde los ya citados hasta Kristin Scott-Thomas, como Jeanne, la esposa del profesor, galerista de arte e insatisfecha vital.

Cuando François Ozon se acerca a Claude Chabrol y nos describe ese magnético e irrefrenable encanto que siente Claude por la mujer de clase media burguesa, es realmente excepcional. También son perturbadores sus giros al más puro Hithckock -con homenaje incluído a La ventana indiscreta-.

Su ritmo adecuado, la banda sonora de Philip Rombi, a ratos inquietante, ayudan a crear una atmósfera incómoda en muchos momentos, que obliga al público a querer saber más, al igual que le pasa a Germain con el fascinante relato de su alumno Claude Garcia. En este juego entre realidad y ficción, el espectador se hace cómplice del vouyerismo de los personajes y la necesidad de ver más, de conocer más y de saciar su curiosidad. Películas como ésta hacen que el placer del buen cine, de la buena literatura y del buen arte se multiplique.

Así pues, estamos ante una incuestionable muestra de cine, un ejercicio de estilo, inteligentemente narrado e interpretado con brío, basado en la obra teatral El chico de la última fila, del español Juan Mayorga. Muy recomendable siempre que uno quiera dejarse manipular a placer por el encanto de un relato incisivo, irónico y fascinante. Estupenda Concha de Oro y premio al mejor guión en el festival de San Sebastián. Sería un delito perdérsela, pues estamos ante la mejor película europea del año. Especialmente indicada para aquellos que sientan pasión en el arte de narrar historias y/o para los que reciban placer al escucharlas (o leerlas).

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Germain, inmiscuyéndose en la historia de fascinación de Claude con Esther, la madre de su mejor amigo.

LAS ÍNFULAS SUPERFICIALES DE LA FAMA INSTANTÁNEA

LAS ÍNFULAS SUPERFICIALES DE LA FAMA INSTANTÁNEA

Reality es la nueva película de Matteo Garrone después de Gomorra. Sólo presenta dos aspectos en común con su anterior cinta de 2008: las dos se alzaron con el Grand Prix del Jurado en el Festival de Cannes y ambas están ambientadas en el sur de Italia, un escenario donde el director romano se mueve como pez en el agua.

Si en Gomorra, Garrone adaptaba la controvertida obra de Roberto Saviano,donde se analizaban los mecanismos de la mafia napolitana, a través un mosaico de historias y personajes, aquí la trama centra su punto de vista en un único personaje. Se trata de Luciano, que borda con convicción por el debutante Aniello Arena, que, en la vida real no proviene del mundo de la interpretación, sinó de la cárcel, pues este hombre está condenado a cadena perpetua por asesinar a dos personas en 1991 cumpliendo órdenes de la Camorra.

Pero aquí Arena no encarna a un convicto ni es uno de los personajes que pululaban por Gomorra, sinó que interpreta a un humilde pescatero napolitano, casado y con tres hijos quien ambiciona una vida mejor y, por ello, se presenta a los castings del Gran Hermano italiano.

Así pues, la película comienza con mucho brío en la boda bastante kitsch con toques de comedia alla italiana y, poco a poco, va derivando hacia el drama, a medida que el personaje va enloqueciendo, con la obsesión de que todo lo que hace es registrado y observado por los organizadores de casting del archiconocido reality y que vive, sin rendirse en ningún momento y con unas ansias enfermizas, esta necesidad de cumplir su sueño de fama y éxito.

El director se sirve de este personaje normal con reacciones un tanto extremas para hacer una crítica feroz al mundo de los famosos instantáneos, que se sirven sólo de salir por la tele para luego contruir una carrera "artificial" y fulgurante en los medios, asistiendo a eventos y viviendo "de la sopa boba", como queda reflejado en el personaje de Enzo (Raffaelle Ferrante). 

La realización es enérgica y nerviosa, a menudo utilizando la cámara al hombro para hacer que la historia sea cada vez más subjetiva, solución técnica algo discutible por ser un poco mareante. No obstante, la trama se sigue con bastante interés, por el buen hacer del protagonista y por un guión bastante ocurrente         -aunque repetitivo en algunas escenas-, con algunos giros inesperados y con un final discutible, pero merecido. Una película notable que interesará a todos aquellos sociólogos de las ínfulas superficiales de la fama moderna.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Luciano quiere cumplir su sueño a toda costa.

TRAS LAS HUELLAS DE LA PERSONA AMADA

TRAS LAS HUELLAS DE LA PERSONA AMADA

Buscando a Eimish es la ópera prima de Ana Rodríguez Rosell, que ganó el premio Signis en el Festival de Málaga y los premios al mejor actor para Óscar Jaenada y a la mejor dirección en el Evolution Film Festival de Mallorca.

La trama es sencilla: un día Emish (preciosa Manuela Vallés) se va de casa dejando a Lucas (contenido Óscar Jaenada) sumido en una depresión, por lo que sale a buscarla para que regrese con él, en su camino en Berlín y en Borghetto (Italia) se encontará personas claves que le ayudarán a entender más a su amada. 

A pesar de que el título de la cinta nos remite al de Persiguiendo a Amy, de Kevin Smith, esta cinta posee un regusto más melancólico que cómico -pues en ningún momento hay una apuesta por la comedia-, sinó que la trama sigue el penoso periplo de Lucas paralalamente al de su novia Eimish.

Con un tono dramático-nostálgico similar a la de Bon appétit, de David Pinillos o Deliciosa Martha, de Sandra Nattelbeck, aunque sin chefs ni recetas culinarias de por medio, la cinta pretende hacernos reflexionar sobre importantes temas personales y sentimentales. Por ejemplo, sobre el universo de la pareja, las cosas importantes en la vida, a través de la pérdida del ser amado. Asimismo, la cinta está impregnada de las huellas que dejan algunas personas en la vida de uno y la dificultad de olvidar a quien más amas, a quien no te ha querido como merecías o a quien más daño te ha causado. 

El reparto está especialmente acertado, en especial brillan Manuela Vellés, en un rol lleno de contradicciones y Jan Cornet en un rol un tanto depresivo (quien nos recuerda a un joven Brad Pitt). También es curioso el parecido físico entre Emma Suárez -un personaje breve, pero decisivo- y Manuela Vellés. 

Otro punto fuerte es la bella y delicada banda sonora, muy melancólica como todo el tono de la película, a cargo de Antonio Escobar con temas como Things we almost had, de Alondra Bentley, cantado por la propia Manuela Vellés.

A pesar de que la película está llena de imprefecciones y de algunos tiempos de cadencia bastante lenta, se sigue con interés, gracias al buen hacer de sus actores y a algunos momentos mágicos del relato. Recomendable para aquellas personas que busquen una respuesta emocional a las reacciones de las personas amadas.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Eimish y Roberto, dos amigos compartiendo un doloroso pasado.

COCKNEYS VS ZOMBIES GANA LA SEMANA DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR DE SAN SEBASTIÁN

COCKNEYS VS ZOMBIES GANA LA SEMANA DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR DE SAN SEBASTIÁN

Cockneys vs Zombies la divertida y gamberra comedia dirigida por el británico Matthias Hoene ha obtenido el premio a la mejor película en la XXIII edición de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.

La película trata de un fallido atraco que llevan a cabo unos delincuentes habituales y nada profesionales y cuando todo parece estar perdido llegan los zombis para rescatarlos. Entonces en vez de verse las caras con la policía tendrán que hacer frente a los devoradores de carne humana que han sembrado el caos por toda la ciudad. Es una cinta irreverente y verdaderamente cómica. Algunas escenas son realmente hilarantes como aquel cuando un abuelo va todo lo rápido que puede (con el andador, para más señas) y los zombis que en esta cinta son como los creó el dios George Romero son incapaces de alcanzarlo. Esta secuencia es una pequeña muestra de lo que puede ofrecer una película tan disparatada como la de Cockneys vs Zombies.

Sin embargo, aunque la película cumple perfectamente con su cometido, que es la de entretener y hacer reír al público se echa de menos una historia más elaborada. El guión deja mucho que desear y los personajes no parecen personas, son como los zombis: son simples caricaturas. No se distinguen de la masa, carecen de vida propia, son simples marionetas en manos del director. El cineasta ha sacrificado la psicología y la profundidad de los protagonistas en aras del espectáculo. Y lo peor es que repite situaciones y tópicos del género hasta la saciedad, que aunque resulten efectivos, eso no significa que haya que aplaudirlos. También hay que admitir que carece de originalidad e innovación, y por ello, no es difícil saber lo que pasará con ella en el futuro: quedará relegada al olvido. No ofrece nada nuevo y por esa sencilla razón está condenada al ghetto de los amantes del género. Dentro del ghetto será una buena comedia, de eso no hay duda, pero no ofrece suficientes alicientes para que pueda considerarse una buena película.

El resultado no ha sido ninguna sorpresa para nadie, ya que, era uno de los grandes favoritos desde que obtuvo 7,87 puntos el día de su estreno en el Teatro Principal. En segundo lugar ha quedado también la británica Grabbers de Jon Wright que narra la historia de unos habitantes de una isla tranquila y pacífica que tendrán que ingeniárselas para hacer frente a un invasor extraterrestre conocido con el nombre de grabbers (agarradores). Lo interesante es que el alien es totalmente desconocido para la raza humana y por ende los habitantes no saben cómo acabar con él. No existe todavía una biblia como puede ser Zombi-Guía de supervivencia, por ello tendrán que apañárselas como buenamente puedan. Los seguidores acérrimos del género se lo han pasado en grande viéndola, pero lo cierto es que es mucho peor que Cockneys vs Zombies. Es una aburrida y vacía película que carece de toda trascendencia e interés. Si los creadores hubieran invertido la misma cantidad de dinero en un buen guionista en vez de gastarlo en los efectos especiales, la cosa hubiera podido ser distinta, pero por desgracia parece que lo que prima es el espectáculo más vacuo.

UNA SEMANA PARA REPLANTEARSE EL FUTURO DE ESTA CITA CON EL TERROR

Es sabido que la Semana de Cine de Terror es una cita que los seguidores del fantástico y del terror siguen con mucho entusiasmo, por ello, aunque haya un jurado internacional la mejor película la eligen los propios espectadores que son los auténticos protagonistas del certamen. La Semana de Cine de Terror es muy popular en la ciudad, y los amantes del género no se lo pierden por nada del mundo. Como el año anterior el público se ha decantado por un cine que fusiona de manera brillante el humor y el terror. El año pasado la ganadora fue la española Lobos de Arga (Juan Martínez Moreno, 2011) una desternillante comedia protagonizada por Gorka Otxoa, Carlos Areces y Secun de la Rosa. Este año la ópera prima de Matthias Hoene ha ganado el máximo galardón que está dotado con 6.000 euros gracias a los votos del público. Antes de San Sebastián se proyectó en la sección Midnight X-Treme del festival de Sitges, pero no obtuvo ningún reconocimiento.

Por otra parte, el jurado oficial compuesto por la actriz Leticia Dolera, Borja Crespo y el cineasta de la controvertida A Serbian Film Srdjan Spasojevic ha decidido otorgar el premio al mejor cortometraje a la producción española titulada Voice Over de Martín Rosete. Y el premio Méliès de Plata al mejor cortometraje europeo ha recaído en otra cinta española: Bendito Machine IV de Jossie Malis. Para terminar quiero subrayar el hecho de que el público lo haya pasado de miedo con las películas de la sección oficial y por ello está claro que la Semana de Cine Fantástico y de Terror goza de muy buena salud. Es un certamen popular e indispensable. Pero por desgracia muchos otros espectadores se sienten marginados, ya que, la mayoría de las películas que se proyectan son de explotación. La mayoría son convencionales y perpetúan las convenciones del género como si fueran leyes dadas por el mismísimo Lucifer. Y los espectadores que desean ver algo nuevo solo consiguen aburrirse. Esperemos que el próximo año la presencia de cintas más arriesgadas e innovadoras sea más abultada.

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

Pie de foto: Un abuelo en andador huyendo de un zombie, de lo más hilarante de Cockneys vs Zombies.

LAS SOMBRAS DE UN IMPERIO EN DECADENCIA

LAS SOMBRAS DE UN IMPERIO EN DECADENCIA

Me llamo Bond, vintage Bond y vengo para a luchar, desde las sombras contra un Imperio en decadencia. Este podría ser el resumen de Skyfall, de Sam Mendes, la 23ª entrega de la saga del agente Bond en su 50 aniversario del personaje en el cine.

La historia, tras una siempre espectacular secuencia inicial de acción seguida de unos brillantes créditos acompañados del muy bondiano tema musical de Adele, va de más a menos. Dichos créditos iniciales son de una elegancia exquisita, acompañados por el tema de Adele, cuya letra está muy en consonancia con dos de los protagonistas de la historia.

En un interesante juego de espejos, la imagen que le devuelve es la de un Bond visiblemente fatigado, que sólo es un mero reflejo del que fue hace un tiempo y con la certeza de que jamás volverá a ser tan poderoso ni física ni mentalmente.Este reflejo lo sufren también otros personajes del relato.

Judi Dench interpreta a una M cerca de la jubilación forzosa. La gran dama británica brilla en cada una de sus numerosas lineas de diálogo. No podemos decir porqué su personaje cobra tanto protagonismo en esta entrega.

Tampoco hay que olvidar a Ralph Fiennes, quien 10 años atrás hubiera sido un perfecto agente doble 0, gentleman style y en esta cinta toma un decisivo rol que le encara en futuras entregas.

Ni mucho menos a Javier Bardem, quien construye un malo antológico, que bebe de las fuentes del Jocker de Heath Ledger y del Hannibal Lecter de Anthony Hopkins (también por su omnipresencia en la historia con contadas apariciones). Un personaje que vive resentido por su pasado, con sed de venganza y con una singular inclinación pocas veces vista en un villano.

Así pues, estamos ante una película muy lograda en cuanto a historia, interpretaciones e incluso en factura técnica. Las soluciones visuales creadas por Mendes (sobre todo en el tramo de Shangai) son sofisticadas y resultonas. Los créditos iniciales son de una elegancia exquisita, acompañados por el tema de Adele, cuya letra está muy en consonancia con dos de los protagonistas de la historia.

La crisis está muy presente en una historia en la que ya no hay brillantes gadgets tecnológicos ni el último superdeportivo. Se recurre a antiguos artilugios, que no son precisamente quincalla, y a un espíritu puramente MacGyver, más artesanal, como si los artefactos del pasado fuesen la mejor solución para enfrentarse a los males del presente.

En definitiva, que uno de los puntos fuertes de la película es la gran realización de Sam Mendes, quien le da a la trama un aire sombrío y crepuscular, que ya se entreveía en la melancólica e incomprendida Quantum of Solace de Marc Forster y que aquí se profundiza.

Mendes acentúa los aspectos más lúgubres para denotar la decadencia del Imperio británico y, por ende, de la civilización occidental actual: de la opulencia de los neones de Shangai a las clocas del metro londinense. En esta entrega se pierde la ironía (sólo se ve en poquísimas ocasiones y en dos personajes especialmente) y se masca la tragedia de manera más rotunda, y hasta ahí os podemos contar. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Daniel Craig mirando desde las alturas un mundo occidental en crisis.

RETRATO DE UN HOMBRE SEDUCTOR

RETRATO DE UN HOMBRE SEDUCTOR

Cuando pensamos en el agente 007 rápidamente imaginamos al prototipo de hombre reservado, atractivo y eficaz que puede fulminar a todos sus enemigos sin reparo alguno, pero éste es sólo el comienzo.

El público de las salas de cine lo conoció en 1962 (Agente 007 contra el Dr. No) pero su creador Ian Fleming le dio vida una década antes; al principio, el Sr. Bond estaba inmerso en la guerra fría luchando contra los países del Este porque amenazaban la vida capitalista, pero al pasar 50 años en la gran pantalla y más de 60 en la literatura sus enemigos han cambiado, modernizándose igual que la tecnología que utiliza siempre 007 para tratar de acorralar a los malos.

Puede que este personaje nació para ser un icono del pop porque si analizamos su figura encontramos muchas pistas de un futuro todavía por descubrir, nunca se llega a conocer a James Bond porque en cada episodio encontramos algo nuevo. Así, si vemos cada una de sus películas, y sin olvidar tampoco sus libros, nos damos cuenta que es un hombre que ha perdido sus escrúpulos a la hora de enfrentarse a su vida aventurera y cada vez es más conquistador (y varonil) con el sexo femenino; pero, esto es sólo un trozo de la pizza, el otro trozo siempre está en cómo ven los hombres a este alter ego que siempre levanta envidias y pasiones; James Bond es un agente secreto de mucha acción que no le importa jugarse la vida siempre que sea por una causa justa, entonces la visión de los hombres es de total admiración porque pueden ver en él lo que ellos nunca llegarán a ser.

A nuestro seductor le han interpretado, desde aquella primera película de la serie, seis actores nacidos en las Islas Británicas, no en vano, los trabajos cinematográficos oficiales están producidos por EON Productions que tiene todos los derechos de los filmes del agente secreto. No deja de ser un acierto que los actores convertidos en James Bond sean de la misma zona que su personaje para dar más credibilidad a las historias, tal vez la tradición de esta productora exige que los profesionales de la interpretación que se pongan el smoking del seductor sean tan elegantes como él, esto ha hecho que en el Reino Unido se haya convertido en un héroe nacional y una de las presencias más importantes en la gran pantalla.

Para acercarnos más a este agente secreto al servicio de su Majestad hay que saber: ¿Por qué cada película suya es tan taquillera? El secreto está, creo yo, que son de entretenimiento, para todos los públicos, porque la pueden comprender tanto los niños como los adultos y hoy en día James Bond es el original del tipo que se arriesga por proteger a la civilización de todos y cada uno de sus contratiempos.

Skyfall (2012) la última entrega, que ahora esta en cartelera, es el vigésimo tercer filme oficial de la serie y el tercer trabajo del actual 007 el actor británico Daniel Craig que se muestra un poco más duro en el papel que sus antecesores, ha mejorado el aspecto del agente secreto acercándose más al escrito por Ian Fleming.

En el futuro posiblemente veremos a más actores 007 pero la base de este personaje (hombre seductor y varonil) permanecerá intacta para que el público siga llenando las salas de cine para disfrutar con sus desafíos.

JORGE GIRBAU BUSTOS.-

Pie de foto: Me llamo Bond, James Bond.

LA ESCRITURA COMO MANIPULACIÓN ESTILÍSTICA DE LA REALIDAD

LA ESCRITURA COMO MANIPULACIÓN ESTILÍSTICA DE LA REALIDAD

El ladrón de palabras, de Brian Kulgman y Lee Sternthal, -que ejercen la triple labor de directores, guionistas y actores secundarios del film-, es la película que el sábado noche clausuró la 57ª edición de la Seminci de Valladolid. La película posee un argumento que gira alrededor de la creación literaria, la usurpación de la identidad del escritor y el papel de la escritura en la manipulación estilística de la realidad.

El film tiene puntos de contacto argumental con Conocerás al hombre de tus sueños, de Woody Allen, Posesion, de NeilLabute. y Adaptation, el ladrón de orquídeas, de Charlie Kaufman. Así pues, estamos ante un thriller dramático en tres tiempos, protagonizado por Bradley Cooper (también productor ejecutivo), Zoë Saldana, Jeremy Irons, Dennis Quaid y Olivia Wilde.

La trama gira alrededor de Dennis Quaid, un escritor que está haciendo una conferencia, donde conoce a Olivia Wilde y comienza a explicarle una historia: la de Rory Jansen (Bradley Cooper), un escritor frustrado que cuando va a París con su mujer (Zoë Saldana) compra un maletín que contiene un manuscrito perdido, donde se cuenta la historia de un ex-combatiente en la Segunda Guerra Mundial (Jeremy Irons). 

En la cinta se mezclan los tres tiempos narrativos: el presente real, el presente ficticio y el pasado para construir un relato donde se cuestiona la fina línea entre la integridad y la bondad, la mentira y la traición dentro del siempre difícil mundo de la creación y la edición literaria.

La trama se sigue con creciente interés, gracias a su sólido reparto, en especial al siempre efectivo Irons y a las polémicas y discutibles cuestiones que nos plantea una película con uno de los finales más controvertidos en el plano moral que se recuerdan en el cine actual. Recomendada para todos aquellos interesados en dejarse llevar por manipulaciones estilíticas de la realidad.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Bradley Cooper y Jeremy Irons, dos escritores con mucho qué decir.

EL CAOS Y LA CONFUSIÓN QUE REINA EN NUESTRAS VIDAS

EL CAOS Y LA CONFUSIÓN QUE REINA EN NUESTRAS VIDAS

En 1998, Tony Kaye nos sorprendió gratamente con la cruda y contundente American History X, la película sobre los neo-nazis en EEUU que consagró a Edward Norton como uno de los actores más excepcionales de su generación. Después, la filmografía de Kaye ha sido un tanto errática y poco memorable. Ahora nos llega El profesor (Detachement), que pretende recuperar al mejor Adrien Brody (Oscar por El pianista, de Roman Polanski) que últimamente no ha estado muy acertado en sus elecciones (con la excepción de Midnight in Paris, de Woody Allen). 

La trama gira alrededor de Henry, un profesor sustituto en un conflictivo instituto de EEUU, donde reina la violencia física y verbal entre los alumnos y en el que los profesores se sienten tan perdidos, desorientados y deprimidos ante tal pasotismo y situación que parece no tener salida. Paralelamente a su vida en el instituto, Henry tiene que lidiar en los últimos días de su abuelo enfermo y con la consciencia intranquila tras la muerte de su madre. Además, conoce a Erica, una joven prostituta, violada y apaleada por los hombres y por la vida, a la que intenta ayuda alojándola en su apartamento.

La película trata varios temas, en primer lugar la dificultad de educar a unos alumnos poco interesados en las clases y más en pasarlo bien, ligar y no respetarse unos a otros (ni en definitiva, con la pérdida de respeto a sí mismos). En las clases, el profesor intenta inculcarles un poco de disciplina y de autoconfianza en sí mismos. En cuanto al tema educativo se refiere, el film va un poco más allá que Half Nelson, de Ryan Fleck, y la reciente Profesor Lazhar, de Philippe Falardeau.

En segundo lugar, pretende explicarnos cómo este profesor, con el caos, la tristeza y la confusión instalados en su propia vida, se siente solo y encuentra en la compañía de una putilla adolescente aquellos instantes dónde puede sentirse él mismo, en la que, desde mi punto de vista, es la subtrama más interesante de la cinta.

También detaca su cast impresionante y realmente muy logrado: James Caan (un viejo profesor cínico y de vuelta de todo), Blythe Danner, Bryan Cranston (también en Argo), Marcia Gay Harden, Christina Hendricks, Lucy Liu, Tim Blake Nelson. Especial atención a las jóvenes Sami Gayle -que interpreta a la putilla- y Betty Kaye (hija del director del fim), como la alumna fotógrafa y acomplejada Meredith, dos de las revelaciones de la película.

Realizada con nervio, algunas escenas son desagradables, crudas y muy discutibles, parece que Kaye quiere dejar noqueado al espectador, tanto visual como verbalmente. En varios momentos es incómoda y siniestra, en otros peca de trascendencia e ínfulas de existencialismo, un existencialismo abocado a la nada nietzcheana. En definitiva,es un film de digestión lenta y difícil, no apta para los estómagos más delicados ni las consciencias más sensible, que no dejará a nadie indiferente. No obstante, si el espectador es valiente, puede salir muy enriquecido de la experiencia.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: La relación entre Erica y Henry, de lo mejor del film.