Blogia
facesonthebox

Para el gran público

DIVERTIMENTO LIGERO CON REPARTO DE LUJO

DIVERTIMENTO LIGERO CON REPARTO DE LUJO

Cameron Díaz y Colin Firth vuelven a la comedia y se reencuentran con unos personajes que ya interpretaron en los 60, Shirley MacLaine y Colin Firth en Ladrona de amor. En esta ocasión, bajo el humor surrealista y endiablado de Joel y Ethan Coen, encargados tan solo de firmar el guión -el cuál recuerda por su ligereza al de Crueldad intolerable-, Un plan perfecto, de Michael Hoffman, es una entretenida comedia de enredos, con un robo de arte, como Mcguffin argumental. 

La trama es la siguiente: Harry Dean (Colin Firth) está harto de que su jefe (Alan Rickman) le ningunee y le rebaje constantemente. Para vengarse de él idea un plan que consiste en que compre un "falso" cuadro de Monet a un precio astronómico. Y no estará solo: PJ Puznowksi, la reina del rodeo, se encargará de sacar todas sus armas de seducción para ayudarle a cometer la estafa.

La película respira una comicidad muy absurda y auténtica, con escenas realmente ridículas en las que Colin Firth, Alan Rickman, Stanley Tucci y, en menor medida, Cameron Díaz (la menos alejada del tipo de papeles a los que nos tiene acostumbrados) no dudan en quitarse la ropa, actuar junto a un león y ridiculizarse en mil y una historietas que parecen deudoras del cine de Peter Sellers o del de los Monty Python. 

Sin ser nada del otro mundo, la cinta funciona, gracias sobre todo al buen hacer de su reparto. Ya el remake original, no era nada extraordinario, ni ésta tampoco lo es, no nos engañemos. Aunque eso sí, cumple eficazmente lo que promete: pasar una hora y media en el cine sin que nos enteremos, con un desarrollo ágil y ligero para amantes de las comedietas sin demasiadas pretensiones.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Harry necesita a la reina del rodeo para amargar la vida a su insufrible jefe.

LUCES Y SOMBRAS DEL PODER

LUCES Y SOMBRAS DEL PODER

Proximidad de una contienda electoral, dos oponentes a la alcaldía de Nueva York, un alcalde desconfiado, Nicholas Hostleter (Russell Crowe) y el recién llegado Jack Valliant (Barry Pepper). El primero, que piensa que su bella y sofisticada esposa, Cathleen, (Catherine Zeta-Jones) tiene un amante y para descubrirlo contrata a Billy Taggart (Mark Wahlberg), un detective ex-alcohólico y católico, con algunas manchas en su pasado.

La sombra de la corrupción política, de la especulación inmobiliaria, de los negocios sucios planea sobre este thriller de Allen Hughes con reminiscencias de títulos como La sombra del poder, de Kevin McDonald (y también con Crowe de protagonista, aunque en un rol completamente distinto); La otra cara del crimen, de James Gray (con Mark Wahlberg); o de las tramas policíaco-judiciales de Sidney Lumet o de otros thrillers políticos de los años 70. 

La película pone sobre la palestra el poder de los medios de comunicación, de las campañas políticas de acoso y derribo del contrincante a base de "sacar a la luz los trapos sucios" y de la baja dignidad personal y moral de algunos políticos, que son capaces de todo por aferrarse a un cargo. En esta ocasión, el discurso fílmico de Hughes tiene más sentido que nunca, ya que está de rabiosa actualidad, vistos los últimos escándalos de corrupción político-financiera que están salpicando España.

Hughes juega sus bazas con habilidad, ayudado por un solvente Russell Crowe -quien, aquí sí, y no en Los Miserables- se mueve como pez en el agua en el papel de un corrupto alcalde de moral y maneras intachables de cara la galería. Además, retrata unos personajes que son moralmente ambiguos, pues el Billy Taggart al que encarna Wahlberg presenta muchas luces y sombras, debido a un pasado que le atormenta, a unas adicciones que pensaba ya superadas y a unos celos irracionales que le hacen tener un gran sentimiento de culpa. Además de algunos secundarios interesantes: Carl Fairbanks (Jeffrey Wright), un comisario de policia con ases debajo de la manga y Paul Andrews un director de campaña en la oposición, al que da vida con convicción Kyle Chandler, que se erige como pieza clave en el puzzle.

Con una buena factura técnica, un guión bien construido obra de Brian Tucker (aunque a menudo un poco intrincado y rocambolesco), unos actores acertados y correctos en sus roles, La trama respira aromas de buen thriller, por sus homenajes al cine de los 70 en los que son más importantes la historia y el desarrollo de los personajes, que la acción y el efectismo. Así pues, aunque no es perfecta, está película supone un notable ejercicio de un director de carrera irregular, que irrumpió en escena con la puesta al día del cómic de Alan Moore, Desde el infierno y prosiguió con la floja El libro de Eli. Habrá pues, que darle una oportunidad, visto el resultón acabado de este film, especialmente recomendado para amantes de las fábulas morales contemporáneas. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Intereses comunes unen a Hostetler y a Taggart.

EL EQUIPO A DE LA BRIGADA ANTIGANGSTERS

EL EQUIPO A DE LA BRIGADA ANTIGANGSTERS

Ruben Fleischer sorprendió hace 4 años con una ópera prima llena de frescura y sentido lúdico, Bienvenidos a Zombieland, que relataba las divertidas peripecias de un caza-zombies y su enamoradizo acompañante. Esta película salpicaba sus escenas más "gore" con muchos momentos jocosos de delirante comedia. Su segunda película 30 minutos o menos repetía la fórmula de combinar comedia, esta vez con thriller de atracos "imperfectos", pasando más desapercibida. Si tenían algo en común estas dos películas era su sentido del humor y su falta de pretensiones.

Para su tercer film, Fleischer ha pretendido ser mucho más ambicioso: volver a los años 40, la época dorada de los gángsters por todo lo alto, con un buen diseño de producción, una impecable factura de cine negro y un reparto de auténtico lujo: Sean Penn (como el rey de la mafia de L.A., Mickey Cohen) y Josh Brolin (sargento John O´Mara), Ryan Gosling (Jerry Wooters) y Emma Stone (la chica del gánsgster, Grace Faraday). Y esa ambición, le ha pasado factura, sobre todo en las escenas en que la película (que va de más a menos) se intenta poner trascendente.

La trama explica cómo se formó un grupo de policias secretos de Los Ángeles con el único objetivo de dar caza y captura a uno de los capos de la Mafia californiana: Mickey Cohen. Lo peor de la función es que el guión de la película es bastante simple y previsible (el espectador atento será capaz de anticipar lo que va a suceder diez minutos antes de que ocurra).

No es un guión impecable ni milimétrico como el de L.A. Confidential ni siquiera como Los intocables de Eliott Ness. Aunque estas puedan ser las referencias de este film, nos hemos de tomar Gangster Squad como lo que en realidad es: un divertimento a caballo entre el cine de gángsters y el noir, que sólo funciona cuando no se toma en serio a sí misma. Relata las peripecias policiales de una banda de L.A. que parece "El equipo A" para tratar de capturar al mafioso Mickey Cohen. Acción, tiros y diversión para una película muy entretenida y 100% disfrutable. Lo mejor: ver en acción a una glamourosa pareja de guapos que ya nos cautivó por su química romántica y cómica en Crazy stupid love, de John Requa y John Ficarra: Emma Stone y Ryan Gosling.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Glamourosos e impecablemente trajados y peinados, la pareja Stone-Gosling hará las delicias de sus admiradores.

TERROR DE INFANCIA Y TERROR DE PADRES PRIMERIZOS

TERROR DE INFANCIA Y TERROR DE PADRES PRIMERIZOS

Mamá, de Andy Muschietti, toma la idea argumental, así como la estética de cuento de terror gótico del corto del mismo nombre que encandiló al público del Festival de Sitges en 2008. Guillermo del Toro, con bastante ojo a la hora de descubrir nuevos talentos del género -no olvidemos que él apadrinó al ahora maestro J.A.Bayona en su ópera prima El orfanato-, se fijó en el potencial de esta historia para hacer un largo.

¿Quién es esa mamá que reza el título? Es el espíritu de una que lo fue en su pasado y que, tras cuidar durante cinco años de dos niñas pequeñas cuyos padres han fallecido en trágicas circustancias en una cabaña del bosque, volverá hasta su nueva casa de acogida. Las dos niñas, Victoria (Megan Charpentier) y Lilly (Isabelle Nélisse) se han criado como dos salvajes y presentan dificultades de adaptación al mundo real, así como una conducta extraña y disociada.

No obstante, su tío Lucas (Nikolaj Coster-Waldau) y la pareja de éste, Annabella (Jessica Chastain), dos artistas bohemios con escaso sentido de la responsabilidad en su vida diaria, deciden hacerse cargo de las pequeñas para conseguir que tengan una vida normal. Pero una fantasmagórica presencia también requiere de la atención y cariño de las niñas y no está dispuesta a ponerles las cosas fáciles. 

Basándose en las premisas de un cuento de hadas gótico, la cinta se trasmuta en una historia de terror clásica, donde importan más los elementos de thriller sobrenatural y las referencias al drama familiar de unas pequeñas criadas como "el buen salvaje", sin ningún afecto ni contacto humano durante años. Y, aunque hay sustos, golpes de efecto y banda sonora inquietante (a cargo de Fernando Velázquez, autor de Lo imposible) en el desarrollo de la trama, interesa más profundizar en la psicología de sus personajes y en cómo estos evolucionan a lo largo de la trama. 

Así pues, no nos encontraremos gore ni sangre, pues su terror se basa en lo cotidiano, en los miedos y los terrores de la más tierna infancia, carente de amor y cariño para su posterior desarrollo como personas; así como del terror que sienten unos "padres forzosos" y "primerizos" que, de buenas a primeras, se encuentran con dos niñas con un comportamento desviadamente perturbado. Algunas soluciones técnicas son bastante acertadas (como el uso de los fuera de plano y de cámara para introducir el personaje del "maternal" fantasma) y la tensión va in-crecendo, poco a poco, hasta resultar progresivamente más envolvente y asfixiante. 

En definitiva, una película para todos aquellos amantes de los reversos tenebrosos de los cuentos de hadas y de los dramas familiares, en su vertiente más oscura y malsana. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Annabella se ve implicada en la extraña historia de sus "sobrinas", Victoria y Lily.

DETRÁS DE PSYCHO...

DETRÁS DE PSYCHO...

Una de las obras maestras de Hitchcock es, sin lugar a dudas, Psycho (Psicosis), una masterpiece cumbre del género de terror y el thriller psicológico con una particularidad brutal: en una memorable escena de un asesinato en la ducha bajo los violoncelos de Bernard Herrmann, moría en su primer tramo de película, su protagonista femenina, una rubia infiel, interpretada por Janet Leigh.

No es de extrañar que, tras esa película se hayase una preparación y un rodaje lleno de anécdotas jugosas. Ahora Sacha Gervasi, pretende recoger todo este anecdotario como pilar fundamental de su película, Hitchcock, un homenaje al mago del suspense más grande de todos los tiempos.

Para ello, se rodea de un elenco impresionante, encabezado por Sir Anthony Hopkins, quien pone toda su maestría -ayudado por una desigual caracterización para interpretar a Hitch-. Asimismo, le rodean Alma, su desconfiada y a la vez diligente esposa, que se encargaba también del montaje y le hacía de asistente de dirección (una estupenda Helen Mirren) y todo el equipo de la película: Janet Leigh como Marion Crane (Scarlett Johansson), Vera Miles, como su hermana Lila crane (Jessica Biel) y Anthony Perkins, como el perturbado Norman Bates (James D´Arcy).

De la mano de todos ellos descubrimos los entresijos del rodaje, es decir, cómo se preparó la película, los problemas que les puso la Paramount, las prubas de cast, la planificación de las secuencias, etc. Un dato curioso es saber que el psicópata Ed Gein, el carnicero de Plainfield, fue su inspiración para crear el personaje psicopático y padeciente del mito de Electra, Norman Bates.

Así pues, quien se piense que este nuevo Hitchcock es un remake de Psicosis al estilo del que firmó hace unos años Gus Vas Sant con Anne Heche y Vince Vaughn, va muy equivocado, pues de una obra maestra indiscutible, difícilmente se puede sacar otra.

En cambio, la película está especialmente recomendada para fans de uno de los mejores directores de la historia y para aquellos que disfruten saboreando qué se encondía detrás de la cortina de la ducha más temible a la vez que famosa de la historia del cine. Un buen ejercicio que os proponemos es que revisitéis el clásico para ver si le ha afectado o no el paso del tiempo y que luego os acerquéis a ver este entretenido anecdotario sobre su filmación que es Hitchcock.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Hitchcock, uno de los perfiles más característicos del cine de terror y suspense clásicos.

ARNIE´S COMING BACK

ARNIE´S COMING BACK

Kim-Ji-Boon es un interesante director surcoreano con un estilo visual y narrativo impecable, demostrado tanto en sus películas de terror, de impecable factura tanto técnica como emocional, como Dos hermanas y Encontré al diablo, como en el divertimento cinéfilo, homenaje al spaghetti-western que era El bueno, el malo y el raro. Para su debut en Hollywood, El último desafío, el realizador vuelve a homenajear a las películas de Sergio Leone en una cinta de acción policial, que supone en regreso de Arnold Schwarzenegger a los papeles protagonistas que tan fama le dieron (Mentiras Arriesgadas, Terminator...). 

La trama es muy sencilla: dos hombres, uno que pertenece al cartel mejicano de la droga y está huyendo (Eduardo Noriega en uno de sus escasos papeles de villano, a nivel internacional), el otro es el sheriff de un pueblo trasfronterizo de mala muerte, que debe darle caza. Con estas premisas y estos personajes, la película se presenta como un refrito entre varios géneros cinematográficos: por un lado, tenemos la típica película de acción policíaca; por la otra, dos antagonistas muy extremos persiguiéndose, que se acabarán batiendo en duelo, como en los archifamosos spaghettis antes citados. 

La gracia de la propuesta, aparte del cóctel de géneros, es su sentido del humor -con un Arnie muy capaz de reírse de sí mismo, terrenó que ya pisó últimamente en su jocosa intervención en Los Mercenarios 2, de Simon West. Humor y violencia, a base de múltiples estallidos hemoglobínicos, que seguramente hará las delicias de los correligionarios no sólo del director surcoreano, sinó de los de Quentin Tarantino. Así pues, la película se ve y se disfruta, pues es muy entretenida, pues da lo que promete, pero no le pidamos ir más allá y construir un discurso de reflexión. Es cine de evasión palomitero al 100%.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Arnie vuelve al cine de acción por la puerta grande.

EL VUELO Y SUS CONSECUENCIAS

EL VUELO Y SUS CONSECUENCIAS

Flight (El Vuelo) es la nueva película de Robert Zemeckis, que podría reportar a Denzel Washington su tercer Oscar tras Tiempos de Gloria y Training Day. Washington parece abocado a repetir una y otra vez las premisas de sus personajes, en esta ocasión, el piloto dipsómano y drogadicto Whit Whitaker se parece sospechosamente en el caracter del detective Alonzo Harris de Training Day, de Antoine Fuqua.

La película se dividide en dos: el accidente de aviación en sí y las consecuencias del mismo. El accidente es un tour-de-force adrenalínico del mejor y más trepidante cine de acción de catástrofes de los 70. Después la película se centra en el drama personal de la adicción del protagonista, incapaz de mantenerse sobrio y de dejar de lado la adicción que será su ruina. El personaje de Washington no es un ser agradable ni simpático y al espectador le cuesta mucho identificarse con él e incluso con la lucha por salir del infierno del alcohol y las drogas. En este sentido, el proceso sería similar a lo que ocurría a Nicolas Cage en Leaving Las Vegas, de Mike Figgis. En este caso también se retrata a un ser amoral con poca consciencia del daño que ha causado su terrible error.

Esta segunda parte se centra en la investigación del Comité de aviación y en las consecuencias que el accidente tendrá para Whitaker, así como de las personas que intentarán ayudarlo, entre ellas Harling Mays, un John Goodman genial, que nos recuerda al Sr. Lobo de Pulp Fiction por su capacidad de resolución de los asuntos más turbios. 

El principal problema de la cinta es que necesitaría recortar algunas escenas para agilizar el conjunto. No obstante, es una buena y entretenida película sobre las adicciones que pueden estropear una vida y una carrera, así como sobre la redención personal y las segundas oportunidades.

Aunque Zemeckis no ha hecho una obra memorable, merece la pena ser vista, sobre todo por las excelentes interpretaciones de Washington y Goodman, quien se perfila como uno de los secundarios de lujo de Hollywood tras su paso triunfal por Argo.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Si bebes, no vueles.

UNA COMEDIETA CON PICASSO Y SUS AMIGOS INTELECTUALES

UNA COMEDIETA CON PICASSO Y SUS AMIGOS INTELECTUALES

La Banda Picasso es la nueva película de Fernando Colomo, una comedieta ligera ambientada en París de principios de s.XX, momento en que confluyeron grandes artistas como Pablo Picasso, Guillaume Apollinaire, Henry Matisse, Georges Braque o Gertrude Stein. 

La trama que tiene como macguffin (pretexto argumental) el robo de la Gioconda en el Museo del Louvre, en realidad ofrece pinceladas de la vida de Picasso (Ignacio Mateos) y de los artistas que le rodeaban, de sus amistades, como el crítico literario Apollinaire (Pierre Bénézit) o Braque (Stanley Weber) de su amante, Fernande Olivier (Raphäelle Agogué) e incluso de los pintores que rivalizaban con él, como Henry Matisse (Tony Gaultier). La película está más interesada en sus conversaciones intelectuales y mundanas, que en hacer un thriller o decantarse claramente por la comedia.

Aunque pueda parecer Midnight in Paris, por los personajes que en ésta aparecen o por la ligereza de la propuesta, no nos dejemos engañar. Esto no es la película parisina de Woody Allen, pues no funciona tan bien como aquella. Aquejada de ritmo y tensión dramática, ni tampoco de vis cómica, la película transita por tierra de nadie, convirtiéndose en la tibia narración de una época dorada del París de principios de siglo. La propuesta carece de la pasión y de la fuerza de aquellos pintores, literarios y del fervor de su intelectualidad para tener verdadero interés. Se queda en todo momento en la superfície. Una lástima.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Picasso y su "banda" de amigos intelectuales en el Louvre.

SENTIR LA MÚSICA A CUALQUIER EDAD

SENTIR LA MÚSICA A CUALQUIER EDAD

Dustin Hoffman emocionó durante la 60ª edición del Festival de San Sebastián, donde fue a recoger el Premio Donostia a toda una carrera y aprovechó para presentar su ópera prima, El Cuarteto, una comedia con la ópera de Verdi como melodía de fondo.

Con 75 años, Hoffman debuta con una historia centrada en la tercera edad, que nos podría recordar a La última primavera, de Charles Dance; y a El exótico hotel Marigold, de John Madden, incluso Maggie Smith es el nexo común entre las tres cintas. En esta ocasión, Hoffman ambienta la acción en una exclusiva residencia de músicos retirados (tanto instrumentistas como cantantes de Ópera) donde, además de jugar a las cartas, al críquet, pasear o desayunar, se escucha y se practica música. Reggie, Wilf y Sissy están ensayando para participar en la gala benéfica anual en conmemoración del aniversario de Verdi. Entonces Jean Horton, gran diva de la ópera ya retirada, aparece para pasar el resto de sus días en la clínica. Jean y Reggie estuvieron casados en su juventud y existen unas rencillas entre ellos...

Una de las grandes bazas de la película es su reparto de veteranos ilustres: Tom Cuortenay, Billy Connolly, Maggie Smith, Pauline Collins y Michael Gambon están estupendos en sus roles, llenos de matices. La comicidad y complicidad entre los personajes, sus salidas de tono, sus alegrías y sus desaires son lo mejor de una comedia agradable y simpática de ver, aunque también bastante previsible en su desarrollo.

Se agradece que se hable de la vejez no sólo para mostrar las pérdidas de memoria y algún que otro achaque de los personajes, sinó para reflejar una alegría de vivir de sentir la música chispeante y contagiosa, así como el sentido de la amistad y el sentimiento de amor no importando la edad. Por todo ello, pensamos que no hace falta ser mayor como sus protagonistas para disfrutar de una cinta amable, divertida y con buen rollo, que nos hará salir del cine con una sonrisa en el rostro. Atención: si os quedáis a los créditos finales podréis,además de seguir disfrutando de la gran banda sonora de Darío Marianelli, encontraros otras gratas sorpresas.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Reggie y Jean, odios y amores de un ex-matrimonio.

UN PRESIDENTE PARA LA HISTORIA

UN PRESIDENTE PARA LA HISTORIA

Con Lincoln, Steven Spielberg vuelve a las películas históricas del calibre de La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan al retratar al 16º presidente de los EEUU, conocido por la abolición de la esclavitud. Para ello realiza un grandioso fresco del personaje y de la época histórica de dos horas y media de duración, que ha obtenido 12 candidaturas a los Oscar, partiendo como la gran favorita de esta edición.

Apasionado en sus discursos, hombre de anécdotas jugosas y hábil con sus adversarios políticos, la película se centra entre 1860 y 1865, en dos esferas esencialmente: la parte política, con todo los intríngulis entre demócratas y republicanos y su lucha para conseguir erradicar para siempre la esclavitud. Viendo según qué escenas, uno se imagina dónde se iniciaron aquellos roles no siempre éticamente irreprochables de los protagonistas de la contemporánea El Ala Oeste de la Casa Blanca, pues Lincoln no dudó en entrar a menudo en el juego sucio de la política para lograr sus fines.

También está omnipresente  la esfera personal, con la dolorosa pérdida de uno de sus hijos y la posibilidad que Robert, su hijo mayor y universitario de Harvard, se aliste en la Guerra de Secesión. 

Spielberg se sirve del mejor Lincoln posible: un Daniel Day-Lewis perfectamenente caracterizado, que realiza un magnífico e imponente trabajo, con una gran dicción y retórica trasformándose (y de qué modo) en el presidente republicano. No en vano el actor pidió a Spielberg un año para preparar su camaléonica y veraz transmutación en Lincoln. Así como bien arropado por secundarios como Sally Field, que interpreta a su esposa, Mary Todd, y Tommy Lee-Jones, como el republicano Thaddeus Stevens, que acabaría siendo vice-presidente. La terna de actores está muy merecidamente nominada al Oscar.

Sorprende el arriesgado montaje a base de primeros planos (como ya ocurría en Los Miserables). Su función es tratar de acercar al espectador el personaje, su pensamiento y su retórica. Es por ello que la cinta es lenta, pues pausado es el transcurrir de la historia y más aún cuando, de manera indirecta, se pretende adoctrinar a los espectadores.

Aunque esta vez, Spielberg no consiga emocionar, como en parte de su filmografía hace, quizás los norteamericanos si vean en ella, la emoción de un hombre que se puso el país en el bolsillo en su memorable discurso de Gettysburg y que sentó las bases para la futura y moderna nación estadounidense. Es como si la historia hubiera estado esperando todo este tiempo a que el rey Midas de Hollywood retratara a Lincoln.


JR PALOMAR.-

Pie de foto: Lincoln y su esposa, Mary Todd, la siempre difícil conciliación entre la esfera pública y privada.

DJANGO: DE ESCLAVO A LEYENDA

DJANGO: DE ESCLAVO A LEYENDA

Quentin Tarantino vuelve a comportarse como un maldito bastardo, reinventando y bebiendo de las fuentes del spaghetti-western, con especial influencia de la divertida Django, de Sergio Corbucci (1966) y de otras piezas del género como Le llamaban trinidad o las cintas de Sergio Leone (Como un puñado de dólares, El bueno, el feo y el malo, etc). 

Aunque en esta ocasión la trama se centra en la relación entre dos hombres hacia 1865: un cazarrecompensas de origen alemán, ex-dentista, el Dr.King Schultz (Christoph Waltz), que consigue que el negro Django (Jamie Foxx) se convierta no sólo de esclavo a hombre libre, sinó que se asocie con él para detener a una banda de peligrosos hermanos, los Brittle. Django sueña con liberar a su esposa, Broomhilda (Kerry Washington) y para ello, necesitará la ayuda del Dr.Schultz. En su camino se encontrarán con numerosos peligrosos, como Calvin Candie (Leonardo Di Caprio), un poderoso terrateniente sin escrúpulos, dueño de una de las mayores plantaciones de algodón de Misissipi. 

La película no sería lo mismo sin Christoph Waltz -quien tras conseguir un Oscar por su Hans Landa en Malditos Bastados- vuelve a estar inmenso, confirmando que es uno de los mejores secundarios que existen en la actualidad. Así mismo, se nota la implicación de Di Caprio, Foxx y Samuel L.Jackson, quienes dan lo mejor de sí mismos al servicio de esta historia de un hombre negro y esclavo que no sólo llegó a ser libre, sinó que se convirtió en una leyenda.

Con bastantes puntos en común con Malditos Bastardos, Django Desencadenado es la historia de una venganza, si en aquella era la de la judía Shosanna (Mélanie Laurent) contra los asesinos de su famia y, por ende, contra el nazismo, en este caso es el sangriento ajuste de cuentas que llevará a cabo Django para salvar a su esposa y para devolverle a ella y a sí mismo, la libertad y la dignidad personal perdidas por culpa de la esclavitud. 

Con reminiscencias, aparte del spaghetti, de otras cintas como Lo que el viento se llevó, de Víctor Fleming (1939); Nevada Smith y Valor de Ley, ambas de Henry Hathaway (1966 y 1969, respectivamente), Tarantino deja su sello. La D de Django no sólo emmudece ante los interminables, a veces exasperantes, a menudo divertidos y otras tantas anticipatorios diálogos, sinó también en la planificación de las escenas de violencia (los flashbacks de las torturas, las escenas fuera de plano del ataque de los perros a un esclavo y las "explosivas" carnicerías de la parte final, etc).

Como viene siendo habitual en Tarantino nos encontramos con una banda sonora potente y muy pegadiza, con grandes temas del spaghetti-western, -de Ennio Morricone o "Trinity", de Le llamaban Trinidad-, a otros compuestos expresamente para la película, como la preciosa "Ancora Qui"; baladas soul como "Who did that to you", de John Legend y algunas canciones "raperas". Así como con una contrastada fotografía, que recuerda a las películas de los 60. Todos estos elementos confluyen en una cinta que contentará a los fans de Tarantino, pues es un festival de principio a fin, consiguiendo que no decaiga la fiesta en sus dos horas y tres cuartos de duración. 

SONIA BARROSO.-

JESSICA BIEL, MADRE CORAJE

JESSICA BIEL, MADRE CORAJE

Pascal Laugier conmocionó el subgénero de terror más extremo en 2009 con Martyrs, una vuelta de tuerca a las películas de atrocidades de base real, que fue todo un éxito en los circuitos del género, llevándose el Méliès de Oro a la mejor película fantástica europea, entre otros galardones.Su nuevo film es El hombre de las sombras, un cuento basado en el terror real, con toques de thriller psicológico y de drama familiar.

La trama es la siguiente: en un pequeño pueblo del condado de Washington comienzan a desaparecer niños pequeños. Estas misteriosas desapariciones se asocian a la Leyenda de “Tall Man”. Cuando el hijo de Julia (Jessica Biel) también desaparece, ésta decidirá tomar cartas en el asunto...

 Esta cinta supone el regreso de Biel al género de terror, después de sobresalir en la nueva Matanza de Texas (en 2003). Gracias a los esfuerzos de esta madre coraje tan luchadora la película consigue remontar el vuelo en muchos momentos. De hecho, ella es una de las razones que sustentan este thriller.

Entretenida y de buen pulso narrativo, no tiene la brillantez ni las atmósferas malsanas de su anterior trabajo, pues hay es una ejercicio más mecánico y en cierto punto, bastante previsible, a pesar de las vueltas de tuerca del guión. Los amantes del cine de Laugier, no obstante, se quedarán con sed de más, de mucho más.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: El personaje de Jessica Biel esconde más de una sorpresa.

 

LAS CHICAS PIDEN GUERRA

LAS CHICAS PIDEN GUERRA

Despedida de soltera, de la guionista y directora Leslye Headland, es la enésima vuelta de tuerca a la rom-com gamberra, consagrada con Resacón en Las Vegas y en Tailandia (en su versión masculina) y con La boda de mi mejor amiga (en su versión femenina). 

La fórmula es sencilla: un grupo de amigas de la novia, cada una con sus peculiaridades se reúne antes de la boda de una de ellas para celebrarlo por todo lo alto, pero está celebración se les va de las manos perjudicando a la novia y a todos los que se cruzan en su camino.

En este caso, las féminas están capitaneadas por Kirsten Dunst e Isla Fischer, que encabezan un reparto formado por "la novia", interpretada por Rebel Wilson (ya presente en otras películas del subgénero como Una boda de muerte y La boda de mi mejor amigo); Lizzy Caplan y Paul Corning, entre otros.

Así pues, en esta ocasión la cinta no es tan divertida y gamberra como sus ilustres predecesoras, pues uno sabe de antemano lo que va a ocurrir y los gags no son tan pasados de vueltas como para producir carcajadas contínuas en el espectador. En definitiva, una comedia romántica con toques gamberros y escatológicos que contentará a los fans de la nueva rom-com americana actual, pero que no aporta nada nuevo a este subgénero, fácil y entretenida de ver, pero poco más.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Las tres amigas de la novia han de deshacer lo que han hecho.

A LA CAZA Y CAPTURA DEL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO 1

A LA CAZA Y CAPTURA DEL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO 1

Kathryn Bigelow es una directora que se ha caracterizado por un tipo de cine "masculino", con mucha acción y con un gran pulso narrativo. La realizadora ya nos sorprendió gratamente con Le llaman Bodhi, Días Extraños y sobre todo, con esa radiografía de los militares desactiva-explosivos que era En Tierra Hostil (que consiguíó 4 Oscars en 2009, entre ellos mejor película y directora). 

En esta ocasión vuelve a "en tierra hostil"  junto a su guionista, Mark Boal,para retratar la obsesión de Maya, una implacable agente de la CIA, interpretada por Jessica Chastain, por dar caza al terrorista más buscado del planeta: Osama Bin Laden. La película se estructura en tres partes. En la primera conocemos los métodos expeditivos de interrogatorios y tortura de prisioneros implicados en el 11-S; en la segunda comienza toda la investigación por parte de la CIA de búsqueda de los enlaces de Bin Laden (sus correos de confianza) para llegar hasta éste, mientras que la tercera (y mucho más trepidante e interesante) se centra en la caza y captura de Laden (con asalto militar a la casa donde se hayaba escondido en Pakistán). 

La película se focaliza en la lucha sin tregua de Maya, una agente de la CIA que existió en la realidad, pero de la que apenas se conoce nada aparte de su búsqueda obsesiva de Bin Laden, pues se encuentra protegida por el gobierno estadounidense. Esta mujer, Maya, apodada "la fiera" fue el cerebro de una exhaustiva investigación para localizar el paradero del enemigo número uno de los EEUU y del mundo occidental. Su obsesión por su trabajo, es decir, según ella "por su misión y su única razón de seguir aún viva" le llevó a desplegar una exhaustiva investigación y cerco a Bin Laden que se extendió durante una década. 

Así pues, la cinta va de menos a más, implicándose el espectador cada vez más en la lucha de Maya que, por ende, fue la lucha de toda la civilización occidental para volver a restablecer la paz y la seguridad perdidas el 11-S. No obstante, la película no es un panfleto patriótico, ni las escenas de torturas son tan escabrosas como para taparse los ojos, sinó que es una muestra de cine político que acaba a ritmo de thriller trepidante, resuelto con la maestría a la que Bigelow ya nos tiene acostumbrados. 

Con 4 nominaciones a los Globos de Oro, entre los que se encuentran película, directora y actriz protagonista, la película se ha llevado numerosos premios de las asociaciones de críticos estadounidenses y es clara favorita de cara los Oscar. En EEUU ha sido acogida de forma entusiasta colocándose número 1 en su estreno. Así pues, un thriller político-militar con fondo.

SONIA BARROSO.-

JEAN VALJEAN ENTRE EL PENTAGRAMA

JEAN VALJEAN ENTRE EL PENTAGRAMA

Hoy en día sigue siendo complicado adaptar al cine Los miserables, de Víctor Hugo porque para llegar al corazón del espectador con esta historia hace falta sentir los personajes muy de cerca, a un paso de nosotros; lo complicado es cómo contar algo al público que sea nuevo y fresco de una historia por todos ya conocida. Esta novedosa versión que ahora está en cartelera Los miserables, de Tom Hooper, adaptación del musical estrenado en la década de los 80 del siglo pasado, del compositor Claude-Michel Schönberg, nos quiere enseñar hasta donde puede llegar a modernizarse este clásico para llegar a un público de todas las edades.

Esta revisión se ha valido para llenar las salas de cine de actores reconocidos en todo el mundo como Hugh Jackman en el papel del eterno Jean Valjean, héroe de está terrible película que tiene pequeños destellos de luminosidad y de alegría visual, pese a no ser igual de trepidante que el libro…Tiene su espíritu, que se deja impregnar en todos y cada uno de sus personajes, así pues, en las dos horas y media de proyección vemos todos los sentimientos que flotan en el ambiente con las melodías, lo que hace un poco más cercano el filme.

Aunque está obra no es perfecta como la literaria porque se comen varios sucesos del libro y las canciones al final agotan un poco, es una lectura interesante ya que es una aproximación a la época de la revolución francesa muy inspirada estéticamente en las pinturas de aquel momento histórico. Los actores están creíbles en sus papeles dentro de un ambiente de absoluta miseria que la película refleja perfectamente, especialmente Anne Hathaway como Fantine, Eddie Redmayne como Marius y Samantha Barks como Éponine.

El ritmo del hilo argumental se encuentra en la persecución del policía Javert interpretado por Russell Crowe, que persigue obsesionadamente y durante años al protagonista de Los miserables, dando pie a un estudio muy observador de protagonista y antagonista que no se pierde nunca en la narración y que hace pensar sobre la libertad, la obsesión, la injusticia, etc. tan presente en nuestra sociedad.

Toda la crudeza está viva en está epopeya sobre un siglo que ya empieza estar un poco lejos, pero es algo curioso porque aunque sea lejano hay temas actuales que se pueden compararse con nuestra Era.Por esa razón Los miserables llama siempre la atención, tanto del gran público como de los artistas en general que recurren a ella cuando quieren contar algo referente a la miseria del ser humano.

Tal vez está narración esté algo trillada, pero siempre se puede sacar algo más de jugo vitamínico de sus inolvidables personajes, que se hacen más grandes con el paso de los capítulos y las narraciones fílmicas.

La versión actual es un acercamiento muy próximo a la obra de Víctor Hugo y es interesante conocer lo que pasa ahora en nuestro mundo con una historia basada en el siglo de las revoluciones y la Ilustración. Éste puede ser el objetivo alcanzado de esta película, donde la realidad está muy presente y donde se puede ver reflejado el público en lo que sienten sus personajes.

Los miserables de Tom Hooper puede significar para el cine una revolución estética y para el mundo, esta madura recreación de la vida de Jean Valjean, puede guiarnos a ser un poco más solidarios dentro de la crisis que aún tenemos el reto de superar.

JORGE GIRBAU BUSTOS.-

Pie de foto: Jean Valjean, benefactor de la desdichada Fantine. 


HAY BELLEZA Y AMOR TRAS LA ENFERMEDAD

HAY BELLEZA Y AMOR TRAS LA ENFERMEDAD

Amor es todo lo que necesitas es la nueva película de Susanne Bier, que supone un giro hacia la comedia más luminosa de la directora danesa de Hermanos, Después de la boda y En un mundo mejor. En esta ocasión nos cuenta la historia de Ida (Trine Dyrholm, quien ya protagonizó Después de la boda), una mujer con cáncer y en proceso de quimioterapia que es engañada por su marido quien ha de viajar a Italia para asistir a la boda de su hija. En este viaje conocerá a Philip (Pierce Brosnan), su futuro consuegro, un atractivo hombre de negocios de carácter un tanto hosco y solitario, que aún no ha superado la pérdida de su esposa. 

Aunque la película se acerca a la comedia de situación, con momentos realmente muy vodevilescos (el descubrimiento del engaño marital, los distintos personajes y situaciones antes y durante la boda) y es mucho más luminosa y optimista que trabajos anteriors de Bier, también es un drama. El drama personal de una mujer que lucha con todas sus fuerzas por superar un cáncer, con miedo a la recaída y a no sentirse amada ni reconocida a causa de su enfermedad y el drama de un hombre refugiado única y exclusivamente en su trabajo. quien pensaba que toda su vida afectiva había terminado. En este sentido, la película contrapone estos dos seres dolidos quienes, en el fondo no son tan diferentes, pero que de carácter y de manera de afrontar las ciurcunstancias adversas de la vida, no pueden ser más opuestos.

La bella, cálida, alegre y luminosa Italia, en este caso representada por los idílicos paisajes de Sorrento (costa Amalfitana) al ritmo del romántico tema musical"That´s amore", de Dean Martin, se convierten en el perfecto telón de fondo donde sucede la mayor parte de la acción y donde los personajes se relacionan, ríen, se enamoran y, como no, también sufren.

Aunque pueda tener puntos en contacto con Mamma Mía, de Phyllida Lloyd, Bier acierta más a la hora de construir una historia y unos personajes muy humanos quienes, por encima de todo, luchan para salir adelante. Además, esa bella historia de amor que nos cuenta hace que todas las mujeres que tiene o han tenido cáncer puedan pensar que aún se puede ser bonita y deseable, a pesar de la enfermedad, lo que hace que la película sea muy recomendable. Así pues, estamos ante una comedia dramática alegre y vitalista mucho más disfrutable de lo que el "azucarado" título nos parece. Que este título no os induzca a confusión: vale la pena, y mucho.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Ida y Philip, dos consuegros que comienzan con mal pie...

EL NUEVO THRILLER PSICOLÓGICO ESPAÑOL

EL NUEVO THRILLER PSICOLÓGICO ESPAÑOL

Como viene siendo habitual estos últimos años, el Festival de Sitges se ha inauguró con una película de producción catalana. Si hace dos años fue Los ojos de Julia, de Guillem Morales -también con Belén Rueda de protagonista- y el año pasado con Eva, de Kike Maíllo, este año ha sido el turno de otra ópera prima, en este caso de Oriol Paolo: El cuerpo.

Rodada en buena parte en el Hospital del Tórax de Terrassa, la película, a ritmo de thriller psicológico, proporciona algunos giros de guión interesantes, flashbacks que resultan muy prescindibles -incluso Belén Rueda está un tanto exagerada y ridícula en algunos momentos- y un final sorpresa que no está mal.

Las interpretaciones de Hugo Silva, Aura Garrido y José Coronado son otro de los alicientes de este film de suspense psicológico. Para ser una ópera prima se deja ver, pero le falta la intensidad y la intriga necesarias para sustentar la trama que sí que lo hace gracias a algunas secuencias de atmósfera que están bien construidas y, sobre todo, a la buena labor de su reparto.

No obstante, no tiene la construcción psicológica de una película de Bayona, ni de los hermanos Pastor, sinó que quiere acercarse a la manera de tratar las historias de Hollywood y ello le hace perder personalidad. Paolo debería haber dejado un sello más propio y reconocible. A pesar de ello, es un producto de suspense digno, que entretiene y que proporciona un final que bien compensa algunas de sus carencias. Recomendables para amantes del nuevo thriller psocológico español.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: Belén Rueda y Hugo Silva, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte les separe.

UN VIAJE ESPERADO

UN VIAJE ESPERADO

Si hace nueve años, en 2003, los fans de la trilogía de El señor de los anillos, de Peter Jackson nos despedimos con tristeza y lágrimas en los ojos, pensando que todo había terminado, tras casi 10 horas de uno de los viajes fantásticos más maravillosos, épicos e increibles que podíamos haber soñado, ahora estamos de enhorabuena. Hoy se estrena El Hobbit, la primera de las tres partes sobre el libro-epílogo de J.R.R.Tolkien, un libro cuya acción se sitúa 60 años antes que El señor de los anillos y que se convirtió para muchos de nosotros en una lectura de verano durante la adolescencia.

Cuando de una película se tienen expectativas tan altas, si no se cumplen, pueden desmontar todas las ilusiones previamente concebidas. No diré que es lo que me ha pasado con El Hobbit, pero realmente no tal y es cómo me esperaba, o como mínimo, fantaseaba con algo tan grande y tan especial, que no me lo ha parecido. Ahora voy a daros mis razones.

La película va claramente de menos a más, como sucedía en la primera de la trilogía:La comunidad del anillo, donde la primera parte de la historia es claramente un epílogo y descripción de personajes, en El Hobbit se nos introduce a Bilbo Bolsón (tío de Frodo), así como su primer encuentro con Galdalf y con trece enanos sin reino y sin hogar capitaneados por Thorin. Estamos ante la parte más pueril, aburrida y lenta de la historia. La trama se comienza a animar cuando emprenden ese "viaje inesperado" que es el subtítulo de la primera parte.

Aunque la fiesta para los fans de la trilogía comienza con la aparición de personajes de aquellas tres películas: los elfos Elrond y Galadriel (que nos regala uno de los momentos más hermosos y de las conversaciones más emotivas con Gandalf), así como la aparición de Gollum -que nos parece mucho más siniestro que anteriomente-. La secuencia de Bilbo, Gollum y sus acertijos es una de los momentos cumbre de la película que entronca directamente con la trilogía de manera muy acertada, a Bilbo le ocurrió lo mismo que a Frodo, y no digamos más...

Hablando de Bilbo y de Gollum, Martin Freeman es todo un acierto, así como la aparición de Andy Serkis quien le da una entidad increíble a Gollum, de nuevo. En cambio, nos quedamos con las ganas de un héroe tan carismático como lo era Aragorn, pues ni Thorin ni los enanos serán tan recordados ni aclamados por los fans. 

Otro de los puntos fuertes es que la estética de la cinta se beneficia del influjo de Guillermo del Toro, quien en principio iba a ser el director de El Hobbit. Su imaginería fantástica está muy presente, sobre todo en esos orcos que parecen sacados de El laberinto del fauno. A pesar de ello, Peter Jackson no renuncia a dejar su huella visual en todos y cada uno de los fotogramas. El principal problema es que, al competir contra sí mismo y su magna trilogía, topa contra un muro: quiere hacerlo tan bonito, tan espectacular como antes, pero es incapaz de superarse a sí mismo, de aportar algo nuevo, de ir aún más allá. Todo suena a dejà vu. El 3D no ayuda en absoluto a mejorar la historia, es más, quizás es un elemento que juegue en contra y todo. En cambio, la potente partitura de Howard Shore refuerza y de qué modo la evolución de la trama. El tema Over the misty mountains cold es uno de los momentos más emblemáticos y emocionantes de la película.

Así pues, a pesar de nuestros contras, no significa que no sea una cinta disfrutable y entretenida, sobre todo cuando la aventura se vuelve épica, la película se pone intensa. Seguramente contentará a los fans de El señor de los anillos, pero el que se haya quedado con ganas de un espectáculo mucho más redondo e innovador, no va a encontrarlo. No obstante, estamos esperando a la segunda y tercera parte de la nueva trilogía (previstas para diciembre de 2013 y diciembre de 2014, respectivamente) para ver si nos enganchamos como deseábamos. 

SONIA BARROSO.-

SOMOS LA POLICIA

SOMOS LA POLICIA

David Ayer está especializado en películas sobre policías, suyos son los scripts de S.W.A.T. y Training Day, además de dirigir Los Dueños de la calle. En esta ocasión, se vuelve a poner tras las cámaras para realizar Sin tregua (End of watch), que podría ser la enésima revisión sobre el estamento policial, en parte sí que lo es, pero va un poco más allá, sobresaliendo por encima de la media de este tipo de producciones.

En primer lugar, por su realización nerviosa, cámara al hombro, para explicarnos, de manera subjetiva, el día a día de dos jóvenes policías de uno de los barrios más conflictivos del sur de Los Ángeles. Taylor (Jake Gyllenhaal) y Zavala (Michael Peña) son dos compañeros de patrulla que son mucho más que amigos, son como hermanos, que darían la vida el uno por el otro sin pensárselo. Sus simpáticas confidencias y jocosas conversaciones son de lo mejor, pues quizás sorprende en una buddy movie policia como ésta, encontrar estos diálogos llenos de complicidad y que suenen tan auténticos. Así como, merece la pena destacar la relación con sus parejas, interpretadas por Ana Hendrick y por Natalie Martínez, que son algo más que floreros, sinó que pasan a ser, piezas claves en la vida de estos dos hombres de la ley, interpretados de manera muy convincente por Gyllenhaal y Peña, cuya labor le ha reportado una nominación como mejor actor secundario en los Independent Spirit Awards. 

Asimismo, la trama recorre la cotidianidad del trabajo policial por los barrios más chungos de L.A., en los cuáles los chicanos han substituido a los afroamericanos como los amos del cotarro y donde el tráfico de personas humanas y el trapicheo de drogas y armas está a la orden del día. En una de las múltiples redadas, se verán envueltos en una espiral de violencia de la que difícilmente podrán escapar...

Cuando uno se acostumbra a la rápida y subjetiva realización y se adentra en la historia, el espectador se ve atrapado en la tensión dramática, en la acción pura y dura -sin escatimar escenas de bastante crudeza, algo macabras y de un impacto visual que el espectador no se espera-. En este "drama-bromance" policial, uno acaba por sentirse identificado con sus protagonistas y comprendiendo que, aunque a veces se lo tomen a broma, su labor es más dura y necesaria de lo que podría parecer desde fuera. 

En definitiva, una cinta trepidante y adenalínica, salpicada por toques de comedia y de drama brutal, donde podemos pasar de la sonrisa a quedársenos congelado el semblante. Con vocación comercial, quizás no sea el nuevo Training Day, pero es bastante recomendable por la implicación que el espectador toma con la historia y sus protagonistas.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Taylor y Zavala en uno de sus múltiples registros policiales.

¿CREES EN LOS GUARDIANES?

¿CREES EN LOS GUARDIANES?

La nueva apuesta de los estudios de animación DreamWorks El origen de los guardianes es mucho más que una película sobre la navidad en época navideña porque trata de ser una respuesta sobre una esperanza que perdemos cuando dejamos de ser niños: ¿existe Santa Claus o pertenece a la fantasía colectiva de nuestra infancia?

 Este filme basado en los relatos infantiles de William Joyce, es una historia sobre las criaturas fantásticas que hacían de nuestra niñez un lugar mágico, porque todos nosotros hemos tachado con ilusión los días en un calendario, en algún momento de nuestras vidas, en espera de algún obsequio siempre de un lugar lejano.

Su argumento es muy original aunque cae en el tópico de personajes honrados (Jack Escarcha, el hada de los dientes, el conejo de Pascua…) que quieren liberar al mundo de las garras de una sombra que oscurece a los sueños de los niños impregnándolos de un gran temor; está contada de una forma divertida tanto por su audaz guión como por la lucidez de sus escenas dando pie a creer que las criaturas encantadoras, que pueblan el universo infantil, también tienen su genio para defender a sus leyendas.

Así nos topamos con otra lectura, un poco más de nuestro tiempo, que deja a un lado al niño esperando los regalos del día de Navidad para ver a unas criaturas cercanas a nosotros pero desconocidas en su faceta de luchadores; es una lectura muy interesante que puede dejar en la memoria infantil su granito de arena.

El origen de los guardianes puede ser una nueva incursión en el universo de la animación en 3D. La lectura es para todos los públicos: a los niños les gusta porque esas criaturas les hacen felices en Navidad y los adultos empiezan a creer otra vez en los guardianes de los sueños.

En resumidas cuentas, hay que viajar para comprender El origen de los guardianes donde dejamos nuestra mirada de niño y- esta obra nos invita a ello- ya que no es sólo recordar con una sonrisa aquella ilusión de creer en la magia sino volver a esa ilusión para ayudar a vivir a los que esperan regalos en las noches fantásticas donde se juntan los deseos con la realidad.

Yo recomiendo está película navideña porque no va a dejar de endulzar los corazones de los espectadores; para volver a descubrir la fe de las fiestas navideñas; y por último, porque dentro de su género festivo trata de educar con sentimientos de nobleza en una sociedad en la que se está perdiendo hasta la nobleza. 

JORGE GIRBAU BUSTOS.-