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UN HUECO EN EL CORAZÓN ADOLESCENTE

UN HUECO EN EL CORAZÓN ADOLESCENTE

Tengo ganas de tí (TGDT) es la segunda parte de la exitosa A tres metros sobre el cielo, ambas dirigidas por Fernando González Molina, basadas en las novelas juveniles del escritor italiano superventas Federico Moccia.

La película parte del regreso de Hache a su ciudad natal (interpretado de nuevo por Mario Casas) donde conocerá a Gin, una chica dura y tan explosiva como él (Clara Lago). Aunque tendrá que lidiar con el fantasma de su relación amorosa anterior truncada con Babi (María Valverde), su gran amor. En esta película ya son jóvenes de veintitantos -aunque se comporten como si fuesen aún eternos adolescentes-.

TGDT es una película-fenómeno ado que busca descaradamente, como sus protagonistas Hache y Gin, hacerse un hueco en el corazón únicamente del público adolescente en plena revolución hormonal. Sólo así se entienden las carreras ilegales de motos, los combates de boxeo, las chupas de cuero, los amoríos tan entregados como apasionados, los celos...elementos concebidos para que los jóvenes flipen con Mario Casas -quien tiene la responsabilidad de ser un ídolo teen de masas- y Clara Lago -a la cuál le sobra talento para interpretar a esta chica guerrera y vulnerable al mismo tiempo-. María Valverde constituye el tercer vértice de este triángulo amoroso y, al igual que la Babi literaria, la suya también es descafeinada y se diluye en la trama, resultando el personaje más desaprovechado de todos.

Así pues, la película sólo está pensada para una nueva generación de chavales y chavalas que aman la intensidad de las nuevas historias de amor en la gran pantalla, sean de corte fantástico, tipo Crepúsculo o más "fantasmas", como es el caso de TGDT. Para todos los demás, un consejo desde Facesonthebox: absteneos.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Gin y Hache vivirán un romance explosivo.

AMOR Y SUERTE EN LA CUARENTENA

AMOR Y SUERTE EN LA CUARENTENA

El argentino Daniel Burman vuelve en La suerte en tus manos a sus temas recurrentes: la familia, la relación entre padres e hijos, etc y los hace a través de la historia de Uriel, un judío-argentino instalado en la cuarentena, divorciado y con dos hijos pequeños y no demasiado feliz en su momento vital; y de Gloria, una mujer de más de cuarenta que no parece tampoco vivir sus sueños. Estos personajes interpretados por Jorge Drexler y Valeria Bertuccelli son lo mejor del film, ya que entre ambos existe una compenetración muy especial, una química encantadora que convierte muchas de las escenas que comparten en pantalla en momentos mágicos.

Son dos personas que tienen la suerte en sus manos pero que han de aprender a gestionarla en esta segunda oportunidad que les brinda la vida. En este sentido, existe una comparación entre el poker -al que el protagonista está enganchado- y los juegos que nos depara el azar y el destino.

El debut de Jorge Drexler como actor de cine se supera con nota y los fans del cantautor uruguayo sólo echamos de menos oirle arrancarse en alguna melodía hacia el final de la cinta. Un final, por otra parte, demasiado musical y edulcorado, que no sé si beneficia demasiado al conjunto de una propuesta que se ve fácilmente, pues es una película romántica bastante agradable. Quizás no esté a la altura de títulos precedentes del director, tales como El abrazo partido o Las azafatas van al cielo, pero bien merece ser considerada por aquel público que va al cine en búsqueda de historias cotidianas y sencillas, que le hablen de tú a tú de emociones y sentimientos universales.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: La química entre Bertuccelli y Drexler, lo mejor de la propuesta.

EN EL ESTADO DEL TERROR

EN EL ESTADO DEL TERROR

Kevin Smith es un director que se ha caracterizado a lo largo de su carrera por un tipo de cine muy particular: lo suyo son las comedias "frikies", con unos diálogos mordaces y unos personajes muy peculiares, Clerks, Mallrats y Persiguiendo a Amy son sus tres títulos más significativos.  

Esta vez nos presenta Red State, la película que conquistó el Festival de Sitges 2011, alzándose con la María a la mejor película y al mejor actor para Michael Parks, una cinta que nada tiene que ver con sus trabajos anteriores. 

Red State es oscura, de violencia áspera, seca y sin concesiones, ya que se ambienta en una secta ultraviolenta, liderada por el predicador Coooper, un creíble Michael Parks. El trío adulto protagonista lo completan Melissa Leo (Frozen River), como la "mujer captadora" y John Goodman en el papel de policía.  

Con reminiscencias al caso real de Waco, la película de Smith nos plantea una crítica furibunda contra el sistema americano, a través del terror que sufren en sus propias carnes tres jóvenes "captados" y sometidos contra su voluntad a una secta. Además, al realizador de Clerks no le tiembla el pulso a la hora de plantear y resolver satisfactoriamente las escenas de acción y de violencia.

Una película que, más que una cinta de terror sangrienta, es un crudo thriller con un mensaje y una crítica muy determinados, usando unas gotas de humor negrísimo.

JR PALOMAR.- 

Pie de foto: El predicador Cooper (Michael Parks), un ser siniestro.

EN BUSCA DEL PARAÍSO PERDIDO

EN BUSCA DEL PARAÍSO PERDIDO

Año 1965. Isla de Nueva Inglaterra. Sam, el niño más impopular de los boyscouts caquis desaparece casi sin dejar rastro...Suzy, una niña rebelde y problemática, tampoco se encuentra en casa...Los adultos, tanto padres como policías y scouts les irán pisando los talones para encontrarles. Bajo esta premisa, de la cual no hay que desvelar nada más para mantener las sorpresas que nos ofrece esta nueva película de Wes Anderson, se articula una trama bastante singular. 

A parte de ahondar en el recuerdo de aquellos maravillosos veranos de la infancia que todos hemos vivido, de los campamentos y de la chispita del primer amor, Moonrise Kingdom, nos propone un paso más allá.

Impregnada de una melancolía devastadora, la historia de amor preadolescente entre Sam y Suzy es un canto a la libertal individual, a la búsqueda de la propia identidad y del paraíso perdido -en parte por culpa de los adultos-, así como de la aceptación del valor de la diferencia de cada uno.

Los adultos que aparecen en el relato, tontos y tristes, con sus imperfecciones, son unas criaturas terriblemente humanas y llenas de defectos. A destacar, el taciturno policía interpretado por Bruce Willis (quien guarda una sorpresa final) y el tristón jefe de los Scouts creado por Edward Norton. Es la jovencísima e inocente parejita la que rompe con todo y se atreve a vivir sus sueños.

La película está llena de literatura y objetos infantiles, de una banda sonora hipnótica, desde Henry Purcell hasta Le temps de l’amour de Françoise Hardy y de una poesía fílmica muy particular.

Así pues, aunque la cinta resulta ser un poco difícil y desconcertante en su arranque, si uno consigue entrar en la historia, ésta se convierte en una fábula muy especial, triste y emotiva. Una película hecha con el corazón para emocionarnos. En definitiva, dejémonos llevar por el universo mágico y fascinante, patético y delirante que nos propone su particular creador, Wes Anderson, autor de las también muy especiales Los Tenebaums, Life Aquatic, Viaje a Darjeeling y Fantástico Mr. Fox.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Sam (Jared Gilman) y Suzy (Kara Hayward), una pareja de jovencitos enamorados que puede con todo.

DOS VÍAS PARA CONVERTIRSE EN ESTRELLA: EL CÓMIC Y EL BEST-SELLER (2A PARTE)

DOS VÍAS PARA CONVERTIRSE EN ESTRELLA: EL CÓMIC Y EL BEST-SELLER (2A PARTE)

Hay algunos actores que han dado un paso adelante en sus carreras al protagonizar adaptaciones cinematográficas de grandes best-sellers o incluso de algunos destacados cómics.

Uno de los casos más paradigmáticos es el de Jennifer Lawrence. La joven había participado como secundaria en cintas independientes, como Lejos de la tierra quemada, de Guillermo Arriaga, cuando se le presentó la ocasión de protagonizar Winter's Bone, de Debra Granik, un duro drama por el que Lawrence fue nominada al Oscar, alcanzando cierta notoriedad. Con una mezcla de fuerza e inocencia, la joven actriz ha conseguido recientemente meterse al público y a la crítica en el bolsillo con la adaptación del best-sellers Los juegos del hambre, de Gary Ross, donde su Katniss, la heroína que interpeta es lo más creíble y verosímil de la cinta. Antes había probado suerte con acierto en la adaptación de una popular viñeta de Marvel, fue Raven (Mística) en X Men: First Class.

Por otra parte, la carrera de Anne Hathaway ha estado plagada de proyectos más o menos interesantes, se la recuerda como sufrida esposa de Jake Gyllenhaal en Brokeback Mountain, con el que repetiría en Amor y otras drogas; así como en El diablo viste de Prada,dando la réplica a Meryl Streep. No obstante, será este año en el que Hathaway brille como una estrella, y no es para menos. Será Catwoman- con el reto de superar el alto listón puesto por Michelle Pfeiffer en Batman Vuelve- en la nueva aventura del hombre murciélago de Christopher Nolan: The Dark Knight Rises, junto a Christian Bale y Marion Cotillard. A finales de año se medirá la potencia vocal junto a Hugh Jackman y Russell Crowe, interpretando a Fantine en la lujosísima adaptación de Los Miserables, que prepara Tom Hooper (el discurso del rey) en clave de musical.

Puede que aún no sea una estrella, pero Chlöe Grace-Moretz, actriz adolescente, tiene madera para serlo, pues presenta ya unos cuántos títulos interesantes en su currículum. Golpeó los cimientos del mundo frikie con la Hit Girl de Kick Ass, de Matthew Vaughn (y repetirá rol en una secuela). Ha protagonizado películas oscuras, tales como el remake americano de Let me in, de Matt Reeves, con el prometedor Kodi Smith-Mcfee (The Road). Recientemente ha formado parte de la peculiar familia creada por Tim Burton en Sombras Tenebrosas. Además, Martin Scorsese la fichó para uno de los papeles principales de La invención de Hugo. Cuando tuvimos la ocasión de entrevistarla hace un par de años en el festival de Sitges con motivo del estreno de Let me in ya vimos en ella una madurez desarmante, acompañada de un instinto y un talentos impropios para una jovencita de entonces 13 años. Una promesa por la que apostamos desde Facesonthebox.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto. Chlöe Grace-Moretz tiene madera de estrella.

DOS VÍAS PARA CONVERTIRSE EN ESTRELLA: EL CINE INDIE (1A PARTE)

DOS VÍAS PARA CONVERTIRSE EN ESTRELLA: EL CINE INDIE (1A PARTE)

Actualmente, los actores que más brillan en el firmamento del cine actual han llegado al estrellato de Hollywood por dos vías: el cine indie, como plataforma para conseguir prestigio y notoriedad y así optar a proyectos más comerciales. Así como el cine basado en adaptaciones literarias, o bien de best-sellers o de cómic. A continuación, vamos a repasar dos ejemplos que refuerzan la primera vía.

Los casos más paradigmáticos de la actualidad son Daniel Craig y Michael Fassbender, dos actores que no tienen miedo a desnudarse ni física ni emocionalmente. Ambos comparten orígenes británicos y su carrera hacia el estrellato ha sido bastante parecida. Aunque, mientras Craig ha sido un corredor de fondo, Fassbender ha resultado un meteorito imprevisible.

El inglés Daniel Craig comenzó en el cine independiente británico, participando en films como El amor es el demonio, Some Voices o El intruso. Su intensa ambigüedad llamó la atención de Sam Mendes, quien lo fichó para un papel en Camino a la perdición y de Spielberg, que contó con Craig para el reparto de Munich. A partir de ese momento, Craig aún conocido como actor secundario, saltó a la fama con la saga del agente 007, que fue su espaldarazo definitivo. Muy criticado y vilipendiado por haberse hecho con el codiciado rol de James Bond al romper los patrones de elegancia y refinamiento de sus predecesores, acalló las voces críticas tras el estreno de Casino Royale y ha filmado dos títulos más de la saga: Quantum of Solace y la áun inédita Skyfall. A partir de entonces, la masculina, viril y ruda presencia de Craig se ha hecho imprescindible en muchos proyectos, uno de los más acertados ha sido el rol de Michael Blomvskist en el nuevo Millenium de David Fincher.

La ascensión de Fassbender a los altares de Hollywood ha sido bastante meteórica. Pues su carrera empezó en 2006 con Angel, de François Ozon. En éstos dos últimos años se ha convertido en una de las presencias imprescindibles para todos aquellos roles de personajes con muchos recovecos. Forjado en el cine indie, calcanzó notoriedad en Hunger, de Steve McQueen y Fish Tank, de Andrea Arnold. Fassbender ha hecho suyos una galería de personajes torturados, que van desde el joven Magneto, en X Men: First Class, a Brandon, el adicto al sexo de Shame o el aristócrata de oscuro pasado Mr.Rochester en Jane Eyre. Sin olvidarnos de las magníficas composiciones como el teniente Archie Hilcox de Malditos Bastardos y Jung, uno de los padres del psicoanálisis en Un método peligroso. La mezcla entre atractivo físico, magnetismo y ambigüedad ha forjado a este intérprete cada vez más solicitado. El androide David en Prometheus, de Ridley Scott será otra prueba de fuego para el camaleónico actor germano-irlandés. 

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: ¿Cuál es el secreto de Fassbender?

Próximamente: el cómic o la adaptación literaria para llegar al estrellato.

EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO

EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO

¡Por fin solos!, de Lawrence Kasdan es una comedia romántica para el lucimiento de su pareja protagonista: Diane Keaton y Kevin Kline.

El argumento gira entorno a cómo se queda una madre cuando sus hijos se independizan del hogar familiar y cómo se siente también como esposa, pues su marido se pasa todo el día fuera de casa trabajando como médico.

La aparición de un perro en su vida producirá las más variadas situaciones y sentimientos, siguiendo la estela de cintas con pareja en crisis y perro, como es el caso de "Una pareja de tres", con Owen Wilson y Jennifer Aniston o la más sentimental "Siempre a tu lado: Hachiko" con Richard Gere,

Temas como la soledad, el síndrome del nido vacío, la crisis de una pareja en la madurez y el valor de la familia son tratados en forma de comedia, a ratos un poco melodramática, pero no excesivamente inspirada. La cinta carece de la frescura y de la profundidad de otros títulos del director, tales como Reencuentro o French Kiss. 

No obstante, si sois fans incondicionales de Diane Keaton, la propuesta puede estar recomendada para pasar un rato entretenido en una sala de cine.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Diane Keaton se siente abandonada una madre y esposa  en ¡Por fin solos!

ÉRASE UNA VEZ UN VAMPIRO TORTURADO Y ENAMORADO

ÉRASE UNA VEZ UN VAMPIRO TORTURADO Y ENAMORADO

Sombras tenebrosas, la octava calaboración entre Johnny Depp y Tim Burton, que adaptan a la gran pantalla la serie americana de ABC de finales de los 60 del mismo nombre, es la enésima vuelta de tuerca sobre el universo romántico, gótico y melancólico del director de títulos tan memorables como La novia cadáver, Sleepy Hollow, Sweeney Todd o Bitelchús. De todos ellos, la película es deudora y toma prestado elementos que hacen inconfundible el sello Burton.

La película es un tanto irregular, pues hay escenas muy intensas y profundamente hermosas en su romanticismo sombrío, como las del principio y el final de la cinta. Otras, en cambio, resultan de naturaleza confusa y no acaban de funcionar, sobre todo las relacionadas con el personaje de Eva Green, Angelique, una bruja maléfica y despechada que condenó a Barnabás Collins, un rico aristócrata inglés que vivía en Collinport (Maine) convirtiéndole en vampiro y que se dedicó a hacer daño a todos aquellos a quien él más quería.

En cambio, el personaje de Johnny Depp, Barnabás Collins, encarna a la perfección el mito del vampiro romántico, torturado y enamorado a partes iguales, que se siente condenado por su condición y desubicado de su tiempo. Él, juntamente con algunos de los miembros de la familia de Barnabás, tales como la matriarca que interpreta una Michelle Pfeiffer sobría y convincente o la" resacosa" psiquiatra que borda Helena Bonham Carter (esposa del realizador y habitual de su cine, que incluye una sorpresa final), hacen que la película remonte el vuelo. 

A medio camino entre la comedia fantástica, el terror gótico y el melodrama folletinesco y romántico, Sombras Tenebrosas va de más a menos -pues su envolvente planteamiento es lo mejor de una cinta-, que pierde fuelle hacia la mitad cuando se enreda en subtramas y remonta hacia el tramo final -con excepción de una batalla en la mansión un tanto excesiva-. 

Así pues, la película gustará a aquellos incondicionales del tándem Burton-Depp, a quienes se nota que se lo han pasado en grande con la adaptación de una serie que veneraban en su juventud. Aunque echamos de menos un poco más de emoción, magia e intensidad en el relato que nos hace vibrar en sólo algunos pequeños instantes.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Barnabás Collins se siente desubicado en un tiempo que no es el suyo.

SINFONÍA SOBRE EL AMOR

SINFONÍA SOBRE EL AMOR

De Francia nos llegan a menudo historias que exploran los sentimientos de amistad y de amor. Recientemente, Pequeñas Mentiras sin importancia, de Guillaume Canet nos hablaba con naturalidad de las siempre complicadas relaciones interpersonales, mientras que Los infieles, de Jean Dujardin y Michael Hazanavicius, erraba el tiro al concentrarse en el tema de la infidelidad masculina de un modo muy obvio e incluso ofensivo.

Ahora nos llega del país galo, El arte de amar, de Emmanuel Mouret, que pretende a través de varias historias entrelazadas hacernos reflexionar sobre el amor como música para unir diferentes personas. Dos vecinos que se encuentran y se atraen, una joven pareja que pone a prueba su fidelidad, una pareja madura que cuanto más libertad se da más se une, las "aventuras" entre un matrimonio joven instalado en la rutina, el mejor amigo de ella y una amiga soltera, etc...

Con un guión bien trabado y un reparto coral bien afinado, entre los que destacan François Cluzet (Intocable), Julie Dépardieu (Largo domingo de noviazgo), Pascale Albillot (Pequeñas mentiras sin importancia), Laurent Stocker (Juntos, nada más) y Judith Godreche (Una casa de locos) la película nos lleva a la reflexión intelectual sobre el siempre complicado y universal sentimiento del amor.

Esta sinfonía de almas buscan, encuentran, anhelan o desean estar o seguir estando enamoradas. La película, un curioso cruce entre el cine de Woody Allen y Éric Rohmer, propone una combinación de drama, comedia y melodrama, todo ello narrado con sutileza y elegancia, sin estridencias y con mucho buen gusto. Insinuando a través del poder de la palabra, más que mostrando en el plano físico. Una propuesta que seguro que satisfacerá al público femenino y al masculino que busque comprender el siempre difícil universo de las relaciones con el sexo opuesto.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Laurent Stocker y Judith Godrèche interpretan a dos amigos con diferentes puntos de vista sobre su relación.

MIB3: VIAJES EN EL TIEMPO PARA PERMANECER IGUAL

MIB3: VIAJES EN EL TIEMPO PARA PERMANECER IGUAL

Regresan Kay (Tommy Lee Jones) y Jay (Will Smith) en una nueva entrega de Men in Black ( ya la tercera), dispuestos a seguir conbatiendo a los alienígenas de la mano del director habitual, Barry Sonnenfeld.

En esta ocasión, la trama incluye como novedad los viajes en el tiempo y nos sitúa en 1969, un día antes de que el hombre viaje a la Luna. Con este "back to the past" (regreso al pasado) conoceremos a un joven Kay (interpretado por Josh Brolin-No es país para viejos) al que quieren asesinar.

También desvelaremos un hecho traumático relacionado con una miembro de la familia de Jay y comprobaremos cómo éste viaja a través del tiempo para descubrir e intentar cambiar la historia.Y descubriremos quién era en realidad Andy Warhol en una de las mejores escenas del film.

Todo ello, con los habituales efectos visuales, -esta vez ampliados con el 3D-, una banda sonora del siempre interesante Danny Elfmann y con un sentido del humor que ya no sorprenderá a los fans de la trilogía.

Si en 1997, su atractiva combinación de sci-fi y humor, resultó un soplo de aire fresco y en 2002, su secuela ya no estaba a la altura, diez años después de la segunda, el divertimento parece estar ya agotado, pues la fórmula se repite, proporcionando una sensación de dejà-vu en los espectadores. Así pues, los men in black viajan al pasado, a los orígenes de la saga, pero no logran remontar el vuelo y se quedan igual. Una propuesta demasiado floja, que nos ha dejado fríos y con ganas de más.

JR PALOMAR.-

Pie de foto: En esta entrega Jay conocerá al joven Kay.

EL VALOR DE LA ENSEÑANZA

EL VALOR DE LA ENSEÑANZA

Después de clausurar el festival de Cine de Autor de Barcelona, llega a nuestras pantallas, Profesor Lazhar, de Philippe Falardeau, película canadiense que estuvo entre las finalistas al Oscar a la mejor película extranjera. Se trata de una historia que nos pretende hacer reflexionar sobre varios temas: la enseñanza, la vida y la muerte, etc.

A partir de trágico suceso, el suicidio de Martine, una profesora de un colegio de Montreal, se articula toda una trama que gira alrededor de un nuevo profesor sustituto que es argelino, Bachir Lazhar (Mohammed Fellag). Este maestro, aparte de enseñarle la lección, se propone a que sus alumnos expresen todo el dolor, la rabia, el sentimiento de culpa o de frestración que sienten por no comprender la injustificada muerte de Martine.

Así pues, la historia se vertebra en varios temas: Cómo afrontar el día a día de los alumnos tras la pérdida de la profesora, además de proponer una reflexión sobre dónde están los límites entre enseñar y educar, es decir, entre ser sólo profesor o querer ser algo más cercano y parecido a una figura paterna. E incluso si es bueno el premio o el castigo ante determinados comportamientos.

Así pues, se trata de un relato humanista, en el que tiene tanta importancia la voz de los maestros (o los adultos) como el sentir de los alumnos, representados por dos estudiantes de 12 años muy distintos entre sí: el extraño Simón (un muy sensible Émilien Neron) y la madura Alice (estupenda Sophie Nélisse).

En este tipo de historia, el director busca directamente la implicación del espectador con los acontecimientos que se narran, es decir, que a través de la implicación le conduce a una reflexión a través de la razón y también de la emoción. Quizás el único inconveniente es un poético final que pretende conmover demasiado.

No obstante, se trata de una cinta muy digna, de digestión lenta y pausada, en la que el espectador se quedará con un poso en su interior y en su memoria.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Simón y Alice viven un dificil equilibrio para superar la pérdida de Martine.

JÓVENES Y CAFRES POLICIAS

JÓVENES Y CAFRES POLICIAS

A finales de los 80, concretamente de 1987 al 1990, a algunos nos entretenía y nos emocionaba por las tardes una serie de dos policias con apariencia juvenil que se infiltraban como estudiantes en un instituto. Se trataba de 21 Jump Street, que en nuestro país se llamó Jóvenes Policias. Supuso el espaldarazo definitivo para una actor ahora carismático e indiscutiblemente convertido en estrella: Johnny Depp. Las peripecias de Tom Hanson (Depp) y Doug Penhall (Peter De Luise) han encontrado 25 años después su traslación a la gran pantalla en Infiltrados en clase, sobre todo gracias a la afición y al impulso de Jonah Hill, -que ejerce como productor, guionista y actor-,y que estuvo decidido a resucitarla de sus cenizas.

Schmidt (Jonah Hill), acompañado en esta ocasión por Jenko (Channing Tatum), no se tragaban en la época de instituto, uno era el bajito, gordito y feo del que todos se reían, el otro era el guapo y el popular de la clase. Siete años más tarde de finalizar el instituto, se reencuentran en la academia de policia y las cosas parece que van a cambiar...Convertidos ya en policias, pero sin despuntar en su cometido, van a parar a 21 Jump Street y se les encomienda infiltrase como dos hermanos estudiantes en un instituto para desenmarcarar a un narcotraficante...

La película, más que un homenaje a la serie, en algunos momentos resulta una parodia, ya que lanza dardos envenenados contra la manía de Hollywood de reciclar viejas ideas y volver a los 80. Asimismo, goza de un humor a medio camino entre las "buddy movies" de policias de siempre, ironizando y subvirtiendo a su vez los estereotipos actuales y los clichés de las películas de adolescentes, sus fiestas, sus códigos de amistad, las relaciones en el instituto, etc. Todo ello, salpicado con mucha verborrea escatológica y sal gorda -un poco prescindible-, pero muy en boga en la comedia gamberra actual-.  

Lo mejor es la química entre sus dos protagonistas, que se nota que se lo han pasado en grande haciendo la cinta, la presencia de Dave Franco (hermano de James), bastante convincente en su papel, y un especial cameo de Johnny Depp, muy divertido, que no tiene desperdicio, no diremos más que, se autoparodia a sí mismo como actor.

Si repite el éxito de Estados Unidos, se hará una segunda parte (sólo hay que ver el final), en la que esperamos que vayan un poco más allá y que no sólo nos hagan pasar un rato divertido. Pues, lamentablemente, ahora se ha perdido la magia catódica de aquellos maravillosos años.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Eric (Franco) y los "hermanos", Doug (Hill) y Brad (Tatum), envueltos en asuntos "turbios".

ALGO PASA CON EMMA

ALGO PASA CON EMMA

Seis puntos sobre Emma es el primer largometraje de Roberto Pérez Toledo, que ha alcanzado notoriedad como cortometrajista de Globos o Los gritones, pues tiene una especial sensibilidad para cuidar tanto sus historias como de realizar una estupenda dirección de actores.

La trama gira alrededor de la Emma que da nombre al título -una cada vez más ascendente Verónica Echegui-, una chica ciega, que ansía tener un bebé y se ve envuelta en un peculiar triángulo amoroso, entre su terapeuta, Germán (Álex García) y su vecino Diego (Fernando Tielve). Y hasta aquí podemos contar...

La historia tiene su mayor baza en el bien elaborado guión y en la gran credibilidad que imprime a su personaje Verónica Echegui, auténtica alma de la película, no en vano, ella consiguió la bieznaga de plata a la mejor actriz y Roberto Pérez Toledo hizo lo propio llevándose el premio al mejor guión en el reciente festival de Málaga.

No os engañéis: no es una comedia romántica al uso, aunque se base en los cánones del género y parta de ellos, para luego subvertilos y cambiar el rumbo a los típicos y tópicos cuentos de hadas tradicionales.

La protagonista, a pesar de ser invidente, es una chica fuerte, valiente y decidida y no una damisela que espera a ser rescatada por su príncipe azul. La película nos habla no sólo de ceguera física, sinó también de la emocional: de lo discapacitados que podemos ser todos en el terreno sentimental y afectivo. Es en este punto, donde los espectadores nos podemos sentir más indentificados e implicados en este sencilla y espontánea propuesta, que hará las delicias de todo tipo de públicos por su sabia combinación de emoción, frescura y reflexión de fondo, sin trampas ni artificios. Es divertida y agridulce como la vida misma. Áltamente recomendable.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Emma, una chica ciega dispuesta a salirse con la suya.

NOSTALGIA VS GAMBERRISMO

NOSTALGIA VS GAMBERRISMO

Hace 13 años comenzaba una de las sagas más irreverentes de la actual comedia contemporánea, American Pie. Heredera de títulos como Porky´s o Desmadre a la americana, la película era una ingeniosa combinación de gags sexuales y escatológicos mezclados con la comedia adolescente de siempre: chicos que querían perder la virginidad cuánto antes y chicas que buscaban lo mismo, además de encontrar novio. La fórmula dio tan buenos resultados que dio pie a seis secuelas, que repetían una y otra vez la fórmula original. La mezcla de comedia sexual, escatológica y gamberra se ha repetido también en los trabajos de los hermanos Farrelly y Judd Apatow.

En 2012 nos llega la octava entrega de la saga American Pie: el reencuentro, de Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, que cuenta entre sus alicientes el reunir al reparto original. Los protagonistas: Michelle (Alyson Hannigan) y Jim (Jason Biggs), que están casados y son padres de dos hijos. La mayoría de sus amigos de adolescencia se han emparejado o casado, excepto Stiffler (Sean William Scott), que sigue siendo el más gamberrete del grupo.

Esta nueva película ha perdido la espontaneidad y frescura de los orígenes para convertirse en un ejercicio de nostalgia sobre "qué fue de aquellos maravillosos años de instituto". Gags como el del mítico pastel de manzana -que da nombre a la saga- se han visto superados en esta cinta por reflexiones más o menos lúcidas de sus personajes acerca de la vida en pareja, el paso a la edad adulta, los conflictos personales y laborales, etc.

Así pues, American Pie: el reencuentro tiene sentido siempre y cuando sea el punto y final de la saga y supuestamente contentará a sus fans más incondicionales.

JR PALOMAR.-

SOLIDARIDAD Y COMPROMISO

SOLIDARIDAD Y COMPROMISO

Robert Guédiguian vuelve al cine que le ha hecho un director reconocido con Las nieves del Kilimanjaro, inspirada en el poema La gente pobre, de Víctor Hugo. No obstante, la película es contemporánea y se sitúa en su Marsella natal y obrera. Además, se vuelve a rodear de su núcleo de actores habituales: los estupendos Jean-Pierre Darrousin, Gérard Meylan y Ariadne Ascaride, esposa del realizador.

Y es que Las nieves del Kilimanjaro es una película que habla fundamentalmente del compromiso en sus más variados aspectos.

Compromiso entre los dos miembros de la pareja protagonista, Marie-Claire (Ascaride), que trabaja como asistenta de una anciana, y Michel (Darrousin), al que acaban de prejubilar en los astilleros. Tras treinta años de casados, dos hijos y tres nietos, esta pareja de "cincuentones" aún se quiere y son felices juntos, pese a las dificultades a las que han tenido y tienen que sobreponerse. Son una pareja de soñadores "en lucha" que todavía creen que un mundo mejor es posible.

Compromiso con su consciencia de clase. Ellos pertenecen a la clase obrera, tienen una casa y un coche y pequeñas comodidades cotidianes, aunque viven sin grandes lujos. Nadie les ha regalado nada, sinó que todo se lo han ganado a pulso con el sudor de sus frentes.

Compromiso con sus ideales sociales y políticos. A pesar de que un hecho violento e imprevisto podría hacerles tambalear en su pensamiento, en ellos prevalece y se refuerza, no sólo el sentido de la justicia social, sinó sobre todo el del perdón y la solidaridad con los más desvalidos.

Este compromiso es el que tratan de inculcar a sus hijos, una generación que, estando marcada por la actual crisis económica viven aprovechándose de la lucha de la generación de sus padres, con mucho conformismo y un poco de derrotismo en sus quehaceres cotidianos. Además, parecen rehuir del compromiso de la generación de sus padres y no se sienten involucrados con los demás ni en el plano social, ni en el laboral ni en el humano.

La película transita equilibradamente entre el drama y la comedia, haciéndonos reflexionar sobre valores como la consciencia de clase, la igualdad, la justicia social, la solidaridad y el sentido de la familia. Todo ello, gracias a una narración fluida y sin estridencias que, en varios momentos, nos emociona. 

Este es un cine necesario en una época de crisis en la que se tendrían que potenciar más que nunca los valores humanos y sociales. Absolutamente recomendable.

Un consejo: esta cinta se podría ver en sesión doble con El Havre, de Aki Kaurismäki con la que comparte, no sólo la presencia de Jean-Pierre Darrousin, sinó muchos de los valores antes citados.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Marie-Claire y Michel, en uno de los días más felices de sus vidas junto a sus hijos.

JOHNNY Y SUS DOS GRANUJAS CON MUCHO ENCANTO

JOHNNY Y SUS DOS GRANUJAS CON MUCHO ENCANTO

Excéntricos, excesivos y con facilidad para atraer los problemas. Así son Kempt y Barnabás Coliins, los dos personajes con los que Johnny Depp nos promete una buena dosis de entretenimiento y diversión. Sin duda, Johnny, quien desde hace dos décadas nos viene regalando retazos de buen cine, aún sigue siendo uno de los actores más camaléonicos y carismáticos del momento. Con sus delirantes composiciones en la última película de Bruce Robinson y en la esperadísima obra de Tim Burton, promete hacernos vivir únicos instantes de cine singular.

En los Diarios del Ron -que se estrena el 4 de mayo-, Depp se pone en la piel, por segunda vez tras Miedo y asco en las Vegas, de Terry Gilliam, de uno de los dipsómanos alter egos del particularísimo periodista "gonzo" Hunter s. Thompson. En este caso, la cinta nos relata las correrías profesionales, sexuales y alcohólicas de un periodista que trabaja en un diario en crisis. Todo ello ambientado en el tentador Puerto Rico de la década de los 60, donde Depp despliega todo su catálogo de extravagancias "marca de la casa" y canallismo, resultándonos un crápula con mucho encanto.

Aunque los que prefieran al Depp más gótico y oscuro están de enhorabuena pues, una semana más tarde, el 11 de mayo tienen una cita con Dark Shadows - que llega a España con la innecesaria traducción de Sombras Tenebrosas-. Se trata de otra fructífera colaboración entre el tándem Depp-Burton, tras las últimas y notables Sweeney Todd y Alicia en el país de las maravillas.

Dark Shadows es la adaptación de un popular serial catódico  del mismo nombre que se comenzó a emitir en la cadena de televisión ABC en 1966 y fue creado por Dan Curtis (director) y Art Wallace (guionista). Johnny encarna a Barnabás Collins, padre de familia, casado con una bella mujer (Michelle Pfeiffer), con dos hijos (Chloë Moretz y Johnny Lee Miller) y un nieto (Gulliver McGrath) que viven felizmente en la mansión Colllinwood Manor. Los problemas comienzan cuando el mujeriego Barnabás seduce por equivocación a Angelique (Eva Green), una vengativa bruja que le convierte en vampiro.

Inesperados y extraodinarios sucesos imprevistos, presencia de criaturas de la noche y del inframundo, muchas diversión, misterio y terror son los ingredientes de este brebaje cocinado a fuego lento por sus dos instigadores más dark: Burton y Depp, auténticos fans del culebrón original. 

Así pues, con todos estos alicientes, ¿quién se las va a perder?

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Johnny Depp es el seductor vampiro Barnabás Collins.

UN INDIVIDUO INDEFENSO FRENTE A UN INEVITABLE DESTINO

UN INDIVIDUO INDEFENSO FRENTE A UN INEVITABLE DESTINO

El cine rumano ha dado buenas historias en los últimos años. Un buen ejemplo de ello es Cuatro meses, tres semanas y dos días, de Christian Mungiu, multipremiada en el festival de Cannes. Una tragedia íntima cuyo tema principal eran los abortos clandestinos.

Cuatro años después, Florin Serban dirige Si quiero silbar, silbo, una película que, partiendo de un drama personal denuncia toda la institución familiar y penitenciaria. La película se llevó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Berlín de hace dos años.

Dentro de pocos días, los espectadores del Festival de Cine de Autor de Barcelona tandrán la oportunidad de ver otras excelente muestra de esta ola de cine rumano con las redes de trata de blancas como telón de fondo: Loverboy, de Catalin Mitulescu con la misma pareja protagonista de Si quiero silbar, silbo, es decir, George Pistereanu y Ada Condeescu. 

Pero vamos a analizar primero cuatro apuntes sobre el argumento de Si quiero silbar, silbo. Silviu (George Pistereanu) es un chico rumano que está recluido en un centro de menores. Cuando le falta poco para salir definitivamente, recibe la visita de su hermano, quien le cuenta que su madre se le quiere llevar a Italia. Silviu hará todo lo imposible para que esto no ocurra y recurrirá a medidas desesperadas, incluso tomando como rehén a a una voluntaria del centro, Ana (Ada Condeescu), una joven por la que se siente atraído.

El director parte de la historia personal de Silviu para que comprendamos que el entorno familiar condiciona al individuo, así como las ciucunstancias personales adversas que le tocan vivir.

La película es una muestra de cine de denuncia efectivo y sin efectismos donde la familia, las penitenciarias de menores y la justicia no salen demasiado bien parados, sinó que, bajo el microcosmos que envuelve a Silviu, se ponen en tela de juicio y se denuncian tanto el abandono familiar como el aislamiento social de un individuo al que la vida parece darle la espalda y no quererle conceder una segunda oportunidad.

Aspera y amarga, la película podría encontrar un poco de luminosidad en el insólito conato de historia de amor entre los protagonistas, aunque el destino prefijado caiga inevitablemente como una losa.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Silviu y Ana, ¿amor en tiempos difíciles?

LA PESCA COMO ACTO DE FE

LA PESCA COMO ACTO DE FE

Lasse Hallström se ha caracterizado a lo largo de su carrera por hacer un cine de corte intimista en el que importan más las personas y sus emociones y sentimientos más profundos. Este es el caso de tres de sus películas esenciales: ¿A quién ama Gilbert Grape?; Las normas de la casa de la sidra y Chocolat.

La pesca del salmón en Yemen no es una excepción. La película narra las vicisitudes deL doctor Alfred Jones (¿un homenaje implícito a Indy?), Ewan McGregor, un funcionario del ministerio de agricultura británico, para llevar a cabo un extraño proyecto-capricho de un jeque yemení. Se trata de la introducción de salmón salvaje para practicar la pesca deportiva, dotando para ello al país de las infraestructuras de ingenieria y consiguiendo las condiciones fluviales necesarias en pleno desierto. Además de la complicidad y apoyo financiero del jeque contará con el de Harriet (Emily Blunt), una competente asesora de la empresa Fitzharris & Price.

Aparte del curioso periplo para llevar a cabo tan extraño proyecto, la película se centra en las vidas personales y sentimentales de los protagonistas con cada una de sus parejas. Él casado con Mary, una mujer de negocios que acepta un trabajo en Ginebra y ella que ha iniciado un noviazgo con Robert, un soldado destinado a Afganistán.  

La parte más acertada del film es su ácida visión del mundo de la política, donde hace gala de un humor muy brittish en la línia de la serie Sí, Primer Ministro. A través de la asesora del Primer Ministro británico, interpretado muy convincentemente por Kristin Scott Thomas, una mujer muy perspicaz capaz de sacar partido a cualquier situación para favorecer al Ministro y de crear la noticia poniendo a la prensa de su lado, asistimos a algunas de las mejores y más divertidas escenas de la película.

En cambio, la parte melodramática y romántica de la cinta resulta un poco alargada y forzada en muchas situaciones, pues no acaba de surgir la química necesaria entre los personajes de Ewan McGregor y Emily Blunt -a pesar de los esfuerzos, sobre todo de ella-.

Algunos momentos que pretenden ser mágicos y especiales resultan un poco increíbles o simplemente bellos estéticamente (la salvación del jeque; la "aparición milagrosa" del soldado, los planos finales, etc.) 

Así pues, Lasse Hallström, trata de crear una fábula donde la fe y la ilusión que uno pone en un proyecto es el pilar esencial para cambiar el rumbo de toda una vida, pero la trama se queda un poco en tierra de nadie y el director no consigue transmitirnos emociones verdaderas como en otros de sus trabajos anteriores. 

En definitiva, una entretenida cinta que parte de una curiosa e interesante premisa argumental pero que, lamentablemente, no consigue eclosionar en el resultado final.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: El jeque y el doctor Jones, mucho más que pescar en el río de la vida.

RIHANNA, MARINES & ALIENS

RIHANNA, MARINES & ALIENS

Si Cowboys & Aliens, de Jon Favreau proponía la resultona combinación de western con sci-fi de alienígenas, Battleship mezcla a un grupo de marines estadounidenses destinados en la base de Hawaii con unos aliens dispuestos a arrasar con todo.

La película de Peter Berg (Very bad things, Hancock) cuenta entre sus alicientes con la conversión de Rihanna en un trasunto de la Teniente o´Neal encarnada por Demi Moore hace unos años. Desprovista del glamour habitual de estrella, la cantante de Barbados cambia "umbrella" por armamento pesado y se pone en la piel de la soldado Raikes, una marine muy combativa y deslenguada.

Junto a ella, otras caras guapas, como la pareja formada por Álex (Taylor Kitch-visto en John Carter) y Sam (Brooklyn Decker) amenizan la función en la que no falta un actor de qualité consagradísimo como Liam Neeson, cada vez más acostumbrado a hacer de action-hero (El equipo A, Infierno blanco, Ira de titanes), como almirante Shane y padre de Sam.

Inspirada en el popular juego de combate naval Hundir la flota, de Hasbro, la cinta es un adrenalínico divertimento de acción y ciencia ficción non-stop, trepidante y entretenidísima, que ofrece todo lo que se espera de ella previamente. No defraudará a los más ávidos de épica y aventura marítima. Además, de contener un guiño inicial a la tarantiniana Reservoir Dogs. Para disfrutar de dos rapidísimas horas en el cine: como un suspiro.

FACESONTHEBOX.-

BUSCAR REFUGIO ANTE LA AMENAZA

BUSCAR REFUGIO ANTE LA AMENAZA

Después de fascinar en los festivales de Sundance, Gijón y ganar el premio de la crítica Fipresci en Cannes, llega una de las sorpresas de la temporada: la desconcertante Take Shelter, de Jeff Nichols.

La trama gira alrededor de Curtis (Michael Shannon, de la serie Boardwalk Empire), casado con Samantha (la cada vez más ascendente Jessica Chastain -El árbol de la vida-) y con una hija pequeña sordomuda (la muy creíble Tova Stewart) que viven plácidamente en un pueblo de la América profunda. Aunque su tranquilidad se verá alterada cuando sufra una serie de premoniciones y pesadillas que le alertan de una seria amenaza para él y su familia: una tormenta apocalíptica que va a arrasar con todo. Así pues, decide construir un refugio (de ahí el nombre de la cinta) para protegerse y protegerlos.

Se trata de un hombre normal y corriente, un héroe de la vida cotidiana que se enfrenta a una situación extraordinaria y anormal que le sobrepasa. Por ello mismo, a pesar de la extrañeza que pueda provocar su comportamiento en algunos momentos, consigue que el espectador se sienta identificado: Es un padre de familia que defenderá a capa y a espada a los que más quiere, intentando evitar que algo terrible les suceda. 

Los problemas de comunicación y la comprensión-incomprensión entre la propia familia y la gran necesidad de protección del núcleo familiar ante la amenaza son dos de los temas centrales de este drama de corte intimista e independiente, que se apoya fundamentalmente en las sólidas y sensibles interpretaciones de sus actores.

Además, en una época de crisis como la que vivimos, el tema del miedo frente a lo desconocido es palpable y nos afecta a todos. En definitiva, estamos ante una buena propuesta para exorcizar los terrores cotidianos de las personas. 

FACESONTHEBOX.-