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UNA RECETA CINEMATOGRÁFICA MUY SABROSA

UNA RECETA CINEMATOGRÁFICA MUY SABROSA

El pasado 16 de Noviembre se reestreno El festín de Babette remasterizada con motivo de su 25 aniversario. Es una bella noticia que un trabajo que siempre ha sido un referente, tanto para los profesionales del cine como para los cinéfilos, se pueda ver otra vez en la gran pantalla haciéndonos soñar más de veinte años después de su éxito. Tal vez es la mejor manera de volver a acercar algo que siempre ha estado ahí y que ni siquiera el polvo de las modas ha podido ensuciar. 

Esta obra es una adaptación de un cuento de Karen Blixen escrito en la década de los cincuenta y es un clásico del cine nórdico porque mezcla lo fantástico con la realidad buscando siempre los sabores de la comida entre su celuloide; cuando nos zambullimos en ella nos metemos en un universo paralelo a éste en el que vivimos; el universo de está película huele a buenos sentimientos en un ambiente muy cerrado.

Sus dos personajes principales son dos ancianas (Martine y Philippa) hijas solteras de un pastor de la iglesia que se niegan a cambiar sus hábitos de costumbre, cada día es igual que el anterior… Han caído en una monotonía difícil de romper hasta que llega Babette para revolucionarles a base de gastronomía. Con el tiempo, esas mujeres descubrem que todos sus días sobre la Tierra han sido espirituales y apáticos a la vez porque nunca pudieron ser independientes dejando escapar incluso a sus amores; pero para todo hay una segunda oportunidad y ésa les llega cuando aparece en sus vidas la cocinera Babette.

En esta película respiramos su atmósfera cargada siempre de unos personajes que deambulan en pleno siglo XIX como si fuese una realidad mágica que camina lejos de este mundo; y así descubrimos que estamos en una historia que no hay ni buenos ni malos, sinó gente con sus inseguridades que luchan para hacerles frente.

La comida es la excusa para conocer la primera película del Nuevo Cine nórdico porque El festín de Babette”puede ser un punto y aparte para la gente que no está acostumbrada, a este tipo de discursos europeos del Séptimo Arte, se adentren para comprender su cultura; así podemos ver paisajes de la Dinamarca profunda de la Era romántica en poco más de una hora y media. Esta cinta de los 80 no pasa de moda porque el tema que trata es universal y pasa de generación en generación sin hacer apenas ruido.

La gente que ha degustado este filme y sale de las salas de cine mira la vida con otros ojos porque lo que acaban de ver les da esperanza en el futuro y ven sus mayores problemas con otros ojos. Este puede ser el mayor éxito de está obra y por eso no va a caer en el olvido tan fácil. Puede que pase el tiempo y el festín de Babette no tenga ningún arañazo ni se haya oxidado porque los arquetipos que aparecen en está película son simples y las situaciones que refleja sean para todos los públicos.

Así pues, El festín de Babette, de 1987 dirigida por Gabriel Axel, sigue siendo, pasados veinticinco años de su estreno, una receta cinematográfica muy sabrosa.

JORGE GIRBAU BUSTOS.-

Pie de foto: Una receta culinaria que continua siendo para paladares exquisitos tras 25 años.

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1 comentario

efrain garrido -

yo la ví hace muchos años y no me acuerdo de ella, por eso leí la reseña, pero creo que esa película de lo que siento ahora y de lo que leí, creo que me ha hecho tener esperanza y a ser tolerante con los seres humanos. Tener esperanza en querer hacer el bién.
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