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ARGO FUCK YOURSELF!

ARGO FUCK YOURSELF!

Argo es la nueva película de Ben Affleck, tras su excelente debut en el thriller dramático Adiós, pequeña, adiós y la notable película de ladrones, The Town. En esta ocasión, con Argo, Affleck alcanza la madurez como director, filmando una de las historias reales más increíbles de los últimos tiempos.

El director bostoniano abandona su ciudad natal (en la cuál había ambientado sus dos anteriores cintas) para explicar un suceso histórico y real: durante en la crisis de los rehenes de 1979 en Teherán un grupo de estadounidenses fue retenido durante un asalto de rebeldes iraníes a la Embajada de EEUU, seis de ellos consigueron refugiarse en la casa del embajador de Canadá, sin posibilidad de salir del país. Entonces Tony Méndez (Affleck), un agente de la CIA, ideó un plan para sacarles: simular el rodaje de una película de ciencia ficción llamada Argo. Y hasta ahí podemos contar para no desvelar más claves de su argumento. Es mejor desconocer la trama para disfrutar mejor de la película, aunque no es condición indispensable para ello.

La película es un excelente thriller político-histórico, que va más allá de los hechos reales para, con toques de comedia, en la que tienen mucho que ver el genial tándem formado por John Goodman (que interpreta a un maquillador de cine) y Alan Arkin (uno de los productores de la fictícia película) explicar una historia absolutamente marciana, pero muy real, que tuvo en vilo a los servicios de inteligencia norteamericana y a todo un país en 1980. Además, el cast es impresionante, también destacan dos de los secundarios más trabajadores del cine actual: Bryan Cranston (Drive, El profesor) y Scoot McNairy (Mátalos suavemente y próximamente en Twelve Years a Slave, de Steve McQueen), entre otros.

La simulación de la "falsa película" (cine dentro del cine) le permite a Affleck hacer una crítica del mundo del séptimo arte en Hollywood, en este punto, asistimos a algunos de los diálogos más divertidos e ingeniosos del relato.

Una trama en todo momento apasionante, gracias al buen pulso y ritmo narrativo que le imprime un Affleck que ya juega en otra liga. Los momentos de tensión en la visita del equipo de cine al Bazar de Teherán o la secuencia del aeropuerto son de una maestría y de una perfección absolutas. Me rindo ante Ben Affleck como director.

No es muy difícil de preveer que la película va a ser todo un éxito y que va a conseguir ponerse a crítica y público en el bolsillo. Automáticamente se va a convertir, por méritos propios, en un clásico contemporáneo. Además, con aroma de Oscar (y de muchos otros premios). Sería un crimen perdérsela. Argoderse todos!

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Preparando la falsa Argo.

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