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¿UN ROMEO Y JULIETA VIOLENTO A TRES BANDAS?

¿UN ROMEO Y JULIETA VIOLENTO A TRES BANDAS?

Salvajes, la nueva película de Oliver Stone, es el retorno del director a las películas de entretenimiento-espectáculo con ritual "sangre, sexo y drogas", como lo sería hace unos años Asesinos Natos, aunque esta vez, sin carga crítica, pues se trata de un divertimento violento, que fue presentado en el Festival de San Sebastián el pasado domingo por Oliver Stone, John Travolta (quienes recogieron sendos premios Donostia) y por Benicio del Toro.

La trama es simple: un trío de jóvenes, guapos y enamorados (Chon -Taylor Kitsch, Ben -Aaron Johnson- y O -Blake Lively-) se mueven en el mundo del tráfico de marihuana, la cosa se complica cuando se niegan a entrar en el negocio con el cartel de Baja y su jefa, Elena (una Salma Hayek mala malísima pero con una debilidad, de lo mejor del film) manda secuestrar a O para obligarles. Entonces los dos chicos se las tendrán que ver con el matón de Elena, Benicio del Toro y con todos sus secuaces, mientras recurren a un agente federal (John Travolta), quien juega a varias bandas.

A favor del film juega el reparto de secundarios sudamericanos: Hayek, del Toro y Demián Bichir, aunque sus conversaciones en inglés -y el poco mejicano que se habla en la cinta-, les restan credibilidad y entidad a sus villanos. También nos gustan Blake Lively y, en especial, la vulnerabilidad de Aaron Johnson (Kick Ass y pronto en Ana Karenina), en un personaje con más matices que el de su compañero. La fotografía y la ambientación "cálida-tijuanera", así como su potente BSO son dos puntos a destacar, así como el ritmo in-crescendo de la historia.

En contra, un guión que no es nada del otro mundo y un final dividido en dos, cuya resolución no nos acaba de convencer, pudiendo haberse decidido por la opción de un Romeo y Julieta violento a tres bandas, la historia de amor resulta de un "happy-hippie-flower" que no beneficia al desarrollo de la trama. 

No obstante, la cinta, en momentos, muy violenta, se ve con facilidad gracias a que Oliver Stone le imprime un brutal y adrenalínico ritmo narrativo. Así pues, es recomendable para todos aquellos que busquen un poco de diversión violenta y la presencia de jóvenes y bellos protagonistas en una sala de cine.

SONIA BARROSO.-

Pie de foto: Chon, O y Ben, un trío de jóvenes, atractivos y enamorados.

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