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LO MEJOR DEL 2008

Mucho cine nos deja este año 2008 y bastante bueno. A continuación os hacemos un repaso del que desde el punto de vista de los redactores es lo más destacado:

 

A principios del año llegaba Juno, del director Jason Reitman, una muy bien equilibrada mezcla entre cine de adolescentes y de reflexión sobre las consecuencias y la toma de decisiones acerca de un embarazo no deseado entre dos compañeros de instituto. Con un sentido del humor muy agudo la película además supone la confirmación de una excelente y joven actriz, Ellen Page.

 

También Sweeney Todd, de Tim  Burton, en otra fructífera colaboración con dos de sus actores fetiche, Johnny Depp y Helena Bonham-Carter. En esta ocasión, el particular mucndo gótico del cineasta se combina a la perfección con el musical más sangriento. Las voces son todo un descubrimiento, en especial la de su protagonista masculino, a la par que la historia de venganza y amor es de lo más interesante.

 

No me pidas que te bese que te besaré del hasta entonces guionista Albert Espinosa, es una de las cintas más luminosas y contagiosamente optimistas del año. Las indecisiones de un joven antes de casarse y el encuentro con unos jóvenes discapacitados descritos con ternura son emotivamente retratados en esta bonita película española.

 

Cometas en el cielo de Marc Forster es la adaptación a la gran pantalla de un best-seller. Llena de emotividad a la vez que dureza y crueldad nos presenta la amistad de dos niños afganos de diferente clase social y el trágico poder de la cobarde decisión de uno de ellos sobre la vida de su amigo. Con actores poco conocidos para el gran público, la historia toca allá donde más duele: el alma humana.

 

Una chica cortada en dos, del prolífico Claude Chabrol, es una de las películas más perversas del año. En una historia de pasiones desatadas y prohibidas, Ludivine Sagnier Françoise Bertrand y Benoît Magimel, se lucen en sus papeles formando un atípico y bizarro triángulo pasional.

 

Las horas del verano del director Olivier Assayas es una melancólica reflexión sobre la identidad de las cosas que poseemos y el valor que tienen las propiedades para las persona, llegando a la conclusión que las casas también tienen el alma de quienes las habitaron así como plantea el deseo de que sus recuerdos perduren (o no) en el tiempo.

 

Crepúsculo de Catherine Hardwicke, nos ha cautivado como adolescentes, no por su historia de terror y sangre ( que apenas hay) sino por la química de su pareja protagonista, Kristen Stewart, una tímida y patosa adolescente, y Robert Pattinson, un peculiar vampiro vegetariano de seductora naturaleza. Todo ello en una bonita historia de amor de largos colmillos.

 

Buda explotó por vergüenza, de Hana Makmalbaf, es una sencilla ñoña y sesuda historia sobre una niña que quiere ir a la escuela en el Afganistán de los talibanes. Atención a su rolliza protagonista infantil, de una mirada y de una convicción aplastantes.

 

Antes de que el diablo sepa que hayas muerto, de Sydney Lumet es un impactante thriller familiar con tintes de tragedia griega que reflexiona sobre la culpabilidad y la unión o desunión de aquellos que comparten los mismos lazos de sangre.

 

Mamma mia de Phyllida Lloyd es alegría, diversión, música y colorido en paisajes de las islas griegas, todo ello bañado de la música de Abba, con Meryl Streep y Pierce Brosnan al frente de un resultón y desternillante reparto.

 

Por último, entre los fiakers (fiascos) de la temporada merecen una atención especial las siguientes películas. Aunque no todas son malas propuestas, de un modo u otro son desafortunadas.

 

Mortadelo y Filemón: por ser una sucesiva serie de gags al cual más vulgar y aburrido.

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, ya que nos preguntamos si valía la pena esperar 25 años para estas aventurillas a lo Expediente X, metido “con calzador”.

El caballero oscuro, comienza sin dar respiro al espectador, pero se va tornando repetitiva e insulsa conforme avanza el metraje. Eso sí, ojo a la excelente (y póstuma) interpretación de Heath Ledger.

Quantum of Solace. Es buena sólo si se tienen buenas pretensiones. Únicamente funciona como una montaña rusa llena de acción.

Hellboy II. El ejército dorado, porque cumple a la perfección el lema que reza “segundas partes nunca fueron buenas”.

Retorno a Brideshead, ya que es sobria y elegante pero acaba resultando insulsa y aburrida. Tenía mucha más “chicha” Las alas de la paloma.

Gomorra, no es una mala película, ni mucho menos, pero no todas las historias cruzadas que se cuentan, están a la altura de las expectativas creadas.

 

Redacción: SONIA BARROSO  Y DAVID PALOMAR.-

 

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